Meta crea un clon de IA hiperrealista de Mark Zuckerberg y lanza un aviso serio sobre el control interno

Meta elimina intermediarios y abre respuestas a toda la plantilla

Héctor Farrés

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En muchas empresas, una reunión con el máximo responsable depende del tiempo disponible y de una cadena de intermediarios que filtra preguntas y respuestas. En Meta, esa barrera empieza a desaparecer porque la compañía plantea un sistema en el que cualquier trabajador pueda recibir contestación aunque el CEO no esté presente.

La iniciativa implica sustituir esa espera por una interacción inmediata con una versión digital que reproduce la forma de hablar y responder del directivo. Ese cambio apunta a una reorganización interna en la que el acceso deja de depender de agendas saturadas y pasa a estar disponible en cualquier momento. La propuesta también modifica la relación diaria con la dirección, ya que introduce un interlocutor que responde con criterios definidos por la propia empresa y no por la improvisación del momento.

Una réplica digital de Zuckerberg atiende consultas en tiempo real

Meta desarrolla una versión de inteligencia artificial de Mark Zuckerberg que puede hablar con empleados y ofrecer respuestas en su lugar, según Financial Times. Este sistema se entrena con imágenes, voz y declaraciones públicas del CEO, además de incorporar su forma de razonar sobre la estrategia reciente de la compañía.

La herramienta busca dar continuidad a la comunicación interna sin necesidad de presencia física del directivo. Su diseño permite simular conversaciones en tiempo real y ofrecer orientación basada en decisiones previas.

Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, participa de forma directa en este desarrollo y dedica entre cinco y 10 horas semanales a tareas de programación y revisión técnica. El directivo no solo supervisa el proyecto, también interviene en las pruebas del sistema para ajustar su comportamiento.

El proyecto CEO agent asiste a Zuckerberg en su trabajo diario

Ese trabajo incluye revisar cómo responde el avatar a preguntas internas y cómo interpreta situaciones relacionadas con la gestión de la empresa. Además, su implicación alcanza otros desarrollos vinculados a la inteligencia artificial dentro de la compañía, lo que refuerza su papel en esta transición.

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia que busca crear personajes digitales en tres dimensiones con apariencia realista. Estos sistemas están pensados para interactuar tanto con empleados como con usuarios externos, en conversaciones que se desarrollan sin retrasos perceptibles.

Según Financial Times, la empresa lleva tiempo trabajando en este tipo de tecnología, aunque ahora ha priorizado la versión basada en su propio CEO. La intención es que estas figuras digitales funcionen como interlocutores habituales en distintos servicios, con capacidad para responder preguntas o guiar decisiones.

Un intento anterior con famosos acabó entre críticas y cierre

Meta ya había intentado introducir personajes virtuales en 2023 mediante chatbots basados en famosos. Aquella iniciativa incluyó acuerdos millonarios con figuras públicas que prestaban su imagen y voz. Sin embargo, el resultado generó numerosas críticas después de que algunos de esos sistemas emitieran respuestas problemáticas.

La empresa cerró el proyecto antes de cumplir un año, aunque los comentarios cuestionables continuaron apareciendo hasta 2025. Ese precedente explica parte de las dudas que rodean el nuevo intento.

Los retos técnicos frenan el despliegue a gran escala

De forma paralela, la compañía desarrolla otro sistema denominado CEO agent, cuyo objetivo consiste en asistir al propio Zuckerberg en su trabajo diario. Este proyecto, del que informó primero Wall Street Journal, permite buscar información y responder consultas internas de forma rápida. Aunque su función es distinta, ambos desarrollos comparten una base común en la automatización de tareas y en la sustitución parcial de procesos humanos por sistemas de inteligencia artificial.

Meta reorganiza la comunicación interna con inteligencia artificial

El avance de estos modelos plantea también dificultades técnicas relevantes. La creación de personajes realistas en tiempo real exige una gran cantidad de recursos informáticos, lo que complica su despliegue a gran escala. Además, la empresa se enfrenta a preocupaciones sobre el uso indebido de estos sistemas, especialmente cuando se trata de representaciones que pueden ser manipuladas. A esto se suma el reto de evitar retrasos en las respuestas, ya que cualquier demora rompe la sensación de conversación fluida.

La plantilla afronta evaluaciones y teme recortes ligados a la IA

Dentro de la compañía, este cambio se acompaña de una presión creciente para adoptar herramientas de inteligencia artificial en el trabajo diario. Los responsables de producto han introducido evaluaciones técnicas y ejercicios de programación que buscan medir el nivel de adaptación de los empleados.

Aunque Meta sostiene que estas pruebas sirven para detectar necesidades de formación, parte de la plantilla teme que estén relacionadas con recortes de personal. La situación se produce en un contexto en el que la empresa ya ha planteado despidos que podrían afectar al menos al 20% de su plantilla, lo que deja a muchos trabajadores ante un escenario en el que su interlocutor podría ser una versión digital del jefe.

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