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ARAGÓN

Aragón se descuadra: un PIB de plena bonanza con un empleo de crisis intensa

El Producto Interior Bruto cierra 2016 en su segundo mejor nivel histórico, superior al que permitió el récord de ocupación al acabar el verano de 2007

La ocupación se mantiene, pese al aumento, en niveles similares a los de hace siete años, en la fase de mayor dureza de la crisis

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Las oficinas del Inaem tramitaron el año pasado 565.671 contratos, casi 2.300 por día laborable.

Gobierno de Aragon

Cada vez hay menos dudas sobre que la recuperación del sistema económico tras el tramo más duro de la crisis se confirma en los niveles macroeconómicos pero no se transmite a las economías domésticas: el PIB (Producto Interior Bruto de Aragón) alcanza los mayores niveles de su historia mientras la ocupación laboral se mantiene en niveles de plena crisis.

El PIB aragonés alcanzó el año pasado un volumen de 34.686 millones de euros que supone el segundo de la historia, solo superado por los históricos 35.615 de 2008 y mayor que el registrado durante la época de la burbuja, incluso cuando el volumen de negocio de la comunidad crecía por encima del 4% anual.

Ese nivel de PIB se sitúa claramente por encima de los 34.228 millones de euros de 2007, año en el que, al cierre del tercer trimestre, la comunidad batía su récord de ocupación laboral con un volumen de 634.200 empleos, según los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa). Sin embargo, la cifra de ocupados al cierre del pasado ejercicio en Aragón era, pese al aumento cuantitativo que lleva encadenando prácticamente desde hace tres años, netamente inferior a la que se registraba en aquella época: concretamente, un 11,6% por debajo, ya que se quedaba en 560.800 trabajadores.

Empleo público y autónomo

Ese nivel de ocupación, por otro lado, no se está recuperando gracias a la iniciativa privada, sino a la pública y a la particular. Entre el otoño de 2007 y el final de 2016 se perdieron en Aragón 57.500 puestos de trabajo asalariado, cifra que sale de restar a los 113.100 destruidos hasta principios de 2014 los 55.600 creados desde entonces.

En ese periodo, el empleo público arroja un saldo positivo de 5.400 puestos de trabajo, tras cerrar el último año con 102.800 tras recuperar 10.500 desde mediados de 2013, mientras el volumen de asalariados del sector privado mantiene una pérdida de 40.700 –pasó de 398.000 a 357.300- pese al aumento de 47.400 en los tres últimos años.

El otro foco de ocupación se encuentra en el autoempleo y el emprendimiento, que en los últimos cuatro ejercicios registró incrementos de 27.600 trabajadores, aunque el saldo de los nueve años mantiene una pérdida de 5.700.

Menos gente trabaja menos tiempo por menos dinero

Esa mejora del PIB corre paralela a un notable descenso de la partida de nóminas de las empresas, motivado por la reducción de plantillas y la contención salarial que se impusieron, especialmente a partir de la entrada en vigor de la reforma laboral de 2012.

Así, según los datos del INE, el gasto de las empresas y las administraciones aragonesas en salarios pasó de 16.585 millones de euros a 15.137 entre 2010 y 2015, periodo en el que la cifra de empleados cayó de 520.800 a 479.500 y el volumen de horas ocupadas descendió de 875,5 millones a 798,7.

Es decir, que media crisis y dos reformas laborales después, un 8% de asalariados menos hacen un 8,8% de horas menos por un 8% menos de dinero. La reducción del número de ocupados y de las horas trabajadas en ese lustro fue mayor entre los no asalariados, que perdieron un 9,1% en ambos capítulos.

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