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El talento se instala en la adolescencia

Dos menores ganadores del Google Code-in, concurso para buscar jóvenes programadores, visitan el encuentro internacional de desarrolladores de ‘software’ libre Akademy.

Uno de ellos es Illya, un ucraniano de 14 años que todavía no tiene edad para conducir, pero ya escribe código que soluciona complejos problemas matemáticos.

La comunidad de desarrollo KDE les presta una plataforma en la que darse a conocer y llamar la atención de empresas incluso antes de alcanzar la edad legal para trabajar.

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Illya Kovalevsky muestra su trabajo en la cafetería de la Escuela de ingenieros de Bilbao. /G. A.

Illya Kovalevsky muestra su trabajo en la cafetería de la Escuela de ingenieros de Bilbao. /G. A.

Illya Kovalevsky no tiene edad beber alcohol, ni conducir, ni trabajar. Para emprender un viaje o abrir una cuenta bancaria necesita el permiso de sus padres, pero eso no impide que una de las multinacionales más importantes del mundo ya se haya fijando en él. A sus 14 años, dedica su tiempo libre a diseñar programas que den respuesta a complejos problemas matemáticos. Este adolescente ucraniano ha sido el ganador más joven de la edición de 2012 del Google Code-in, un proyecto de la empresa del buscador de internet más usado del mundo cuyo objetivo es encontrar jóvenes talentos pre-universitarios. Desde el sábado pasado se encuentra en Bilbao para participar en Akademy, la reunión internacional de la comunidad de ‘software’ libre KDE que se está desarrollando a caballo entre la UPV-EHU y la Universidad de Deusto.

Illya es ya desde hace un tiempo colaborador de la comunidad KDE y, de hecho, ha usado su proyecto educativo ‘marbles’ para darse a conocer a la empresa californiana. Su trabajo ha consistido en diseñar e implementar la funcionalidad interna de la interfaz de usuario de estos programas. Como ejemplo, el joven ucraniano muestra en la pantalla una aplicación parecida a ‘google maps’ pero que delimita constelaciones y estrellas. “Normalmente no son programas muy relevantes, suelen estar unidos al ocio o a pequeños juegos”, explica restándole valor. Para poder programarlos ha tenido que dominar varios lenguajes como C++, JavaScript o HTML5 y muchos conocimientos de matemáticas.

“A los 12 años dábamos clases de informática en la escuela, pero era todo muy básico”, relata. Partiendo de su “enorme” interés por la materia se puso a estudiar programación por su cuenta, sobre todo tirando de tutoriales y cursos colgados en Internet y de la Wikipedia. Sorprenden especialmente sus amplios conocimientos de matemáticas, con muchos conceptos que quedan muy por encima del currículo de 2º de la ESO, curso que le correspondería en el sistema educativo español.

¿Has aprendido todas esas matemáticas en la escuela? “No, no, esto lo he aprendido en casa”, contesta y hace una demostración práctica de su forma de funcionar. Parte de la entrada en la Wikipedia del Algoritmo de Ford-Fulkerson, que está tratando de programar ahora mismo, y se encuentra con que necesita saber hacer integrales. Partiendo de esa premisa se centra es aprender a integrar y descubre que para ello previamente necesita conocer el concepto de la derivada y así continúa profundizando hasta tener todas las herramientas necesarias. Su principal motor es en todo momento es una enorme curiosidad.

Su trabajo le ha valido para ganar la edición del Code-in del año pasado y de paso visitar la famosa sede central de la empresa Google durante seis días. La experiencia le entusiasmó. “¿Has visto la película ‘The Internship’ –‘Los becarios’-? Pues se acerca mucho a la realidad”, explica Illya mientras muestra varias fotos suyas junto a una de las bicicletas que aparecen en varias de las escenas de la cinta. Mientras estuvo allí, ejecutivos de la empresa californiana les dieron varias charlas a él y sus compañeros, además de enseñarles las instalaciones y cubrirles de merchandising de todo tipo. “¡Volví con más de diez camisetas nuevas diferentes!”, exclama.

Le ha cogido especial cariño a un pequeño muñeco con una forma que recuerda levemente a un gato y que ahora guarda junto a su ordenador. “Así cuando la solución a un problema se me resiste, sobre todo cuando busco fallos en mi código, se lo explico a él y así me resulta más fácil arreglarlo”, comenta.

Trabajo de ensueño

Junto a Illya, KDE también ha conseguido colocar a otro colaborador de joven edad entre los ganadores de la última edición de Google Code-in. Su nombre es Mohammed Nafees, tiene 17 años, es de la India y también visita Bilbao estos días. Al igual que el adolescente ucraniano también Nafees empezó a programar a los 12 partiendo de una curiosidad innata, aunque en su caso le prestó apoyo su padre que trabaja como programador de sistemas.

Conoció KDE en 2011 y desde entonces ya ha hecho media docena de contribuciones propias para su desarrollo. Ahora mismo, esta comunidad de ‘software’ libre está creciendo “muy rápido” en la India. “Yo creo que la razón es que son una comunidad internacional de personas con una clara afinidad, KDE es casi como una familia”, valora. También se siente “muy agradecido” por la oportunidad que le han dado para darse a conocer.

Tanto para él como para Illya trabajar en Google sería “como un sueño hecho realidad” pero, mientras llega ese momento, prefieren vivir el presente. Ambos han disfrutado de su estancia en Bilbao y de las visitas a los atractivos culturales y turísticos de la villa organizadas por Akademy. Entre ellos, destaca la excursión que ayer hicieron a las costas vizcaínas y concretamente a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe con cena en sidrería incluida. “He venido con mi tío, pero definitivamente recomendaré a mis padres y mis amigos que viajen a Bilbao”, comenta Nafees. “Yo mismo estoy deseando volver”, concluye.

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