Trump amplía el ultimátum para destruir las plantas energéticas de Irán hasta el 6 de abril: “Las negociaciones van muy bien”
El presidente de EEUU reparte amenazas desde primera hora. Primero, a los aliados de la OTAN, por no ayudarle con su guerra en Irán. Y, después, contra Teherán, por negar la existencia de negociaciones y no aceptar su plan de paz. Para, después, ampliar los plazos de su ultimátum sobre las infraestructuras energéticas de Irán.
“A petición del Gobierno iraní, sirva este comunicado para informar de que suspendo el período de destrucción de la planta energética por 10 días, hasta el lunes 6 de abril de 2026, a las 8:00 p. m., hora del Este [de EEUU]”, ha dicho el presidente de EEUU: “Las conversaciones continúan y, a pesar de las declaraciones erróneas en sentido contrario por parte de los medios de 'noticias falsas' y otros, estas marchan muy bien”.
Previamente, a primera hora de la mañana, Trump había lanzado amenazas a Teherán. “Los negociadores iraníes son muy diferentes y 'extraños”, ha escrito Donald Trump a las 6:39 am –11:39, hora peninsular española: “Nos están 'suplicando' que lleguemos a un acuerdo —algo que, de hecho, deberían estar haciendo, dado que han sido militarmente aniquilados y no tienen ninguna posibilidad de recuperación— y, sin embargo, declaran públicamente que solo están 'analizando nuestra propuesta”.
Como prueba de que los interlocutores con los que habla EEUU son válidos, Trump ha revelado, en la reunión del gabinete en la Casa Blanca, a qué regaldo se refería hace dos días por parte de Teherán: “Dijeron: 'Para demostrarles que somos reales, sólidos y que estamos presentes, vamos a permitirles recibir ocho barcos de petróleo; ocho barcos, ocho grandes barcos cargados de petróleo'. Eso fue hace tres días, y no le di mucha importancia. Pero luego vi las noticias: 'Algo inusual está sucediendo. Hay ocho barcos que están navegando justo por el centro del estrecho de Ormuz'. Ocho grandes buques cisterna, cargados de petróleo, cruzando directamente por allí. Y yo me dije: 'Bueno, supongo que tenían razón; que eran reales'. Y creo que navegaban bajo bandera paquistaní. Y pensé: 'Bueno, supongo que estamos tratando con las personas indicadas'. De hecho, más tarde se disculparon por algo que habían dicho y anunciaron: 'Vamos a enviar dos barcos más'; y al final terminaron siendo diez barcos en total. Espero no haber estropeado las negociaciones”.
“La razón por la que quieren llegar a un acuerdo es que les hemos dado una paliza brutal”, ha dicho Trump: “Hoy leí una historia que dice que estoy desesperado por cerrar un trato. Si yo estuviera desesperado, él [Pete Hegseth] sería el primero en saberlo; pero soy todo lo contrario a estar desesperado. No me importa. Quiero seguir. Tenemos otros objetivos que queremos alcanzar antes de marcharnos. Los estamos atacando a diario. No puedo entrar en detalles específicos”.
Y añade: “¡Error! Más les vale ponerse serios pronto, antes de que sea demasiado tarde; porque una vez que eso suceda, ¡no habrá marcha atrás y la situación no será nada agradable!”.
Durante una reunión con su gabinete, Trump ha abundado: “Son ellos quienes están suplicando llegar a un acuerdo. No yo. Son ellos quienes suplican un acuerdo; y cualquiera que observe lo que está ocurriendo allí comprenderá por qué lo desean. Sin embargo, afirman: 'Oh, no estamos hablando con nadie'. Cualquiera con dos dedos de frente sabría que eso es falso; solo un necio absoluto podría creerlo. Y ellos no son necios. En realidad, son muy inteligentes, en cierto modo. Y son unos grandes negociadores. Yo digo que son unos luchadores pésimos, pero unos negociadores excelentes. Y están suplicando llegar a un acuerdo. No sé si seremos capaces de lograrlo. No sé si estamos dispuestos a hacerlo. Deberían haberlo hecho hace cuatro semanas. Deberían haberlo hecho hace dos años, o deberían haberlo hecho cuando asumimos el cargo por primera vez”.
“Hay algo que nos decepciona profundamente”, ha proseguido:“ Lo diré públicamente: estamos muy decepcionados con la OTAN, porque la OTAN no ha hecho absolutamente nada. Y siempre lo he dicho. Dije hace 25 años que la OTAN es un tigre de papel; pero, lo que es más importante, que ellos acudirían a su propio rescate, pero nunca vendrían al nuestro. Y quiero que recuerden que dijimos esto: no vinieron a nuestro rescate. Ahora todos quieren ayudar, cuando el otro bando ha sido aniquilado. No; se supone que uno debe involucrarse al comienzo de la guerra, o incluso antes de que empiece. Muchas gracias. No se molesten. No lo necesitamos; no nos hace falta. No los necesitamos. Estimamos que nos llevaría aproximadamente de cuatro a seis semanas cumplir nuestra misión, y vamos muy por delante de lo previsto [a dos días de cumplirse cuatro semanas]”.
El presidente de EEUU, además, ha vuelto a cargar contra los aliados de la OTAN, que no quieren participar en su guerra en Irán ni implicarse en la seguridad del estrecho de Ormuz.
“Las naciones de la OTAN no han hecho absolutamente nada para ayudar con la nación lunática —ahora militarmente diezmada— de Irán. EEUU no necesitan nada de la OTAN, ¡pero 'no olvidamos' este momento tan importante!”.
Negociaciones rotas
El negociador de Trump, Steve Witkoff, ha contado su versión de las negociaciones con Irán durante la reunión del gabinete en la Casa Blanca.
“Durante las reuniones con el equipo negociador iraní [antes de la guerra lanzada el 28 de febrero], quedó meridianamente claro que no podríamos alcanzar un acuerdo que cumpliera con sus objetivos [los de Trump], a saber: ninguna actividad de enriquecimiento bajo ningún concepto; ninguna posibilidad, en absoluto, de militarizar el programa; el desmantelamiento de las instalaciones de Fordow y Esfahan —las cuales usted destruyó durante la Operación Midnight Hammer; la prohibición de almacenar cualquier tipo de material —norma que ellos violaron flagrantemente—; la entrega a nuestras manos de todo el material enriquecido; y una reducción tanto del inventario de misiles de Irán como del alcance operativo de dichos misiles”, ha dicho Witkoff.
“A lo largo de nuestras reuniones con los iraníes, escuchamos de su parte lo siguiente: que Irán posee el derecho inalienable a enriquecer uranio”, ha dicho el negociador: · Posteriormente, nos enteramos de que poseían suficiente material enriquecido al 60% —460 kilogramos— como para fabricar 11 bombas atómicas. Finalmente, escuchamos la siguiente declaración: que ellos no cederían por la vía diplomática, pero que nosotros no podríamos vencerlos por la vía militar. A lo largo de todas estas negociaciones recibimos una negativa rotunda a todas y cada una de nuestras peticiones. No me cabe la menor duda de que agotamos todos los esfuerzos en aras de lograr una resolución pacífica“.
Witkoff prosigue: “A la luz de nuestros contundentes éxitos militares, hemos recibido múltiples acercamientos, tanto desde la propia región como de otros actores, interesados en desempeñar un papel para poner fin a este conflicto por la vía pacífica. Hoy puedo informarle que hemos presentado una lista de 15 puntos que constituye el marco fundamental para un acuerdo de paz. Esto se ha canalizado a través del gobierno paquistaní, que actúa como mediador, y ha dado lugar a mensajes y conversaciones positivas; no obstante, se trata de discusiones diplomáticas delicadas. Y si logramos convencer a Irán de que este es el punto de inflexión —ante el cual no tienen buenas alternativas, salvo más muerte y destrucción—, contamos con indicios sólidos de que esto es una posibilidad real. Y si el acuerdo se concreta, será algo magnífico para Irán, para toda la región y para el mundo entero. Por último, le hemos dicho a Irán una cosa más: no vuelvan a cometer un error de cálculo”.
Guerra impopular en EEUU
La mayoría de los estadounidenses cree que la guerra contra Irán ha ido demasiado lejos, y muchos están preocupados por la posibilidad de pagar la gasolina, según una nueva encuesta de AP-NORC.
Mientras la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel ha entrado en su cuarta semana, la encuesta de AP-NORC indica que la campaña militar de Trump podría estar convirtiéndose en una importante carga política para su Administración.
Mientras Trump despliega más buques de guerra y tropas hacia Oriente Medio, cerca del 59% de los estadounidenses afirma que la acción militar de EEUU en Irán ha sido excesiva.
Entretanto, el 45% está “extremadamente” o “muy” preocupado por la posibilidad de poder pagar la gasolina en los próximos meses; una cifra que ha aumentado desde el 30% registrado en una encuesta de AP-NORC realizada poco después de que Trump ganara la reelección con promesas de que mejoraría la economía y reduciría los costes de la vida.
Existe un apoyo significativo a, al menos, uno de los objetivos del presidente: impedir que Irán obtenga un arma nuclear. Cerca de dos tercios de los estadounidenses afirman que este debería ser un objetivo de política exterior “extremadamente” o “muy” importante para Estados Unidos.
Sin embargo, consideran igual de importante evitar que suban los precios del petróleo y la gasolina en EEUU, una yuxtaposición que podría resultar difícil de gestionar para la Casa Blanca.
Solo 4 de cada 10 adultos estadounidenses continúan dando su aprobación a la gestión de Trump como presidente, una cifra que se mantiene inalterada respecto al mes pasado. Su aprobación en materia de política exterior, aunque ligeramente inferior a su aprobación general, también se mantiene en gran medida estable.
Desconfianza en Irán
Los dos anteriores intentos de llegar a un acuerdo entre Washington y Teherán fueron abortados por ataques militares de EEUU e Israel. En junio de 2025, Israel lanzó una ofensiva contra Irán –a la que se sumó posteriormente el ejército estadounidense– en medio de las rondas de negociaciones que se desarrollaban desde abril con la mediación de Omán. El pasado 28 de febrero, Washington lanzó la campaña de bombardeos conjunta con Israel unas horas después de terminar la última reunión con los enviados de Teherán en Ginebra.
Ahora, Irán desconfía de la voluntad de EEUU de llegar a un acuerdo por la vía diplomática y teme que podría ser una trampa más de Donald Trump, quien sorprendió a principios de esta semana anunciando unas “conversaciones muy buenas y productivas” con Irán, en medio de los incesantes bombardeos de su ejército y el de Benjamín Netanyahu.
Los detalles del plan no se conocen, pero diplomáticos al tanto de las conversaciones han dicho a The Guardian que los 15 puntos se basan probablemente en una propuesta que se presentó durante los contactos con Irán de mayo de 2025, antes del primer ataque de Israel y EEUU a las instalaciones nucleares del país.
Precisamente, uno de los puntos sería el desmantelamiento de las principales plantas nucleares de Irán, las de Natanz, Isfahan y Fordow, que ya fueron bombardeadas el año pasado. Además, la entrega del uranio enriquecido que posee Irán –unos 440 kilos, según los informes del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA)–, con este organismo encargado de retirar el material y de supervisar que las instalaciones ya no representan una “amenaza”. Trump se ha referido en varias ocasiones al uranio enriquecido desde el comienzo de la guerra y a principios de esta semana aseguró que EEUU se haría con él, en el marco de un hipotético acuerdo.
Aparte de eliminar la posibilidad de que Irán fabrique armas nucleares –que EEUU e Israel han usado como pretexto para sus intervenciones militares–, el plan también buscaría limitar el arsenal de misiles iraníes y acabar con la financiación de los grupos armados aliados de Teherán en la región, desde Hizbulá en Líbano hasta los hutíes en Yemen.
A cambio de todos esos compromisos y de que Irán detenga sus ataques contra Israel y los países árabes del golfo Pérsico y mantenga el estrecho de Ormuz abierto a todos los barcos, Washington levantaría las sanciones derivadas del programa nuclear impuestas al régimen de Teherán.
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