Contaminación
Un millar de onubenses claman contra el proyecto de Fertiberia de enterrar los fosfoyesos

Los manifestantes, en su recorrido de este miércoles por el centro de Huelva.

“Huelva tiene un territorio excepcional caracterizado por el estuario del Tinto y Odiel, las marismas y las elevaciones de los Cabezos en ambas márgenes de los ríos”. Con esa frase se inicia el manifiesto que ha sido leído este miércoles a la llegada a la Plaza de las Monjas de Huelva de la manifestación con la que los onubenses se han posicionado en contra de que las balsas de fosfoyesos, los residuos tóxicos resultantes de más de 40 años de actividad química acumulados en cientos de hectáreas a las afueras de la ciudad, y que ahora la empresa Fertiberia quiere enterrar y no llevarlos a otro sitio para dejar el suelo en el mismo estado en que se encontraba cuando comenzó a verterlos.

La polémica solución para las balsas de fosfoyesos junto a un barrio de Huelva: "Enterrarlas no evita el problema"

La polémica solución para las balsas de fosfoyesos junto a un barrio de Huelva: "Enterrarlas no evita el problema"

Unos residuos contra los que se ha vuelto a posicionar en contra la sociedad onubense en una manifestación entre la Plaza de la Merced y la céntrica Plaza de las Monjas, y que a punto estuvo de no celebrarse o tener que cambiar su recorrido, tras un informe de la Policía Local que desaconsejaba el punto elegido para el final por coincidir actividades navideñas en la plaza con la llegada de los manifestantes.

Recurso contra la prohibición

Mesa de la Ría, en representación de la plataforma “No al Proyecto de Fertiberia”, interpuso un recurso contencioso-administrativo contra la resolución de la Subdelegación del Gobierno mediante la que se atendían los argumentos de la jefatura de la Policía Local, modificando el itinerario de la manifestación contra el proyecto de Fertiberia, convocada por casi un centenar de colectivos políticos y sociales.

El recurso argumentaba que el derecho de reunión, especialmente protegido por la Constitución, no puede ser limitado si no se cumplen una serie de circunstancias graves y de seguridad pública “que en ningún caso concurrían con la manifestación contra el proyecto de Fertiberia”. 

De hecho, el informe de la policía se basaba en las “molestias” que para los ciudadanos suponía el corte de tráfico, el paso peatonal por la Plaza de las Monjas, la asistencia al mercadillo navideño, así como a la visualización del espectáculo de luces, argumentos que han sido considerados como insuficientes por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, aunque “no se puede prohibir ni modificar una manifestación que ya fue autorizada en esas mismas fechas navideñas y con los mismos condicionantes el año pasado”, manifestaba Rafael Gavilán, portavoz de Mesa de la Ría, quien encabezaba un recurso que ha contado con la dirección letrada del conocido abogado onubense Enrique Arroyo Aranda.

Con esa premisa, el recorrido arrancaba poco después de las siete de la tarde, con la presencia, entre otros, del Coordinador General de Izquierda Unida en Andalucía, Toni Valero, la candidata de Izquierda Unida a la Alcaldía de Huelva y portavoz de UP en el Ayuntamiento de Huelva, Mónica Rossi, así como representantes de distintas formaciones políticas que se han posicionado siempre en contra del proyecto destinado a enterrar las balsas de fosfoyesos.

Un proyecto que Fertiberia presentó con una previsión de diez años de duración, con vistas a terminar en 2030, y que a día de hoy no se ha iniciado.

Un millar de participantes

En cifras, en una ciudad de unos 135.000 habitantes, y a pesar de que había un centenar de entidades que convocaban la protesta, un millar de personas, según la Policía Local, han acudido a la convocatoria. Los organizadores no elevan demasiado esa cifra.

Durante el recorrido, Toni Valero ha mostrado su rechazo “de pleno” al plan de soterramiento de residuos de Fertiberia, “una empresa que ha actuado de manera delincuente, que se ha hecho de oro echando su basura en las marismas de Huelva”, y ha entendido que se trata de “un plan insostenible, inseguro y que no genera empleo, por lo tanto, hay que buscar una alternativa para recuperar esas 1.200 hectáreas de marismas que hoy están ocupadas por cerca de 120 toneladas de fosfoyesos”.

Para Valero, “el Gobierno andaluz de ninguna manera puede dar esa autorización ambiental integrada a lo que es una absoluta barbaridad medioambiental”, pero la protesta llega días después de que la Junta de Andalucía haya emitido un dictamen ambiental favorable para el proyecto, que ya cuenta con el visto bueno del Ministerio para la Transición Ecológica y que se entiende por el Comité de Expertos como una actuación de urgencia, pero no como la definitiva porque “vendría a perpetuar el problema”.

El propio Ayuntamiento se ha mostrado a favor de esa “solución”. De hecho, ningún representante municipal ha acudido a la protesta. El alcalde, Gabriel Cruz, suspendió su agenda de la tarde por estar indispuesto tras terminar por la mañana como pudo el Pleno municipal. 

Tras recorrer varias calles del centro de Huelva, representantes de Friday for Future han leído un manifiesto en el que se ha reclamado “una marisma limpia, sin fosfoyesos y una industria que no comprometa el futuro” así como un proyecto para las balsas que no consista en “el tapado de los fosfoyesos”.

“Un modelo industrial obsoleto”

Han lamentado “la herencia de un modelo industrial obsoleto está lastrando nuestro futuro y el de generaciones venideras”, y entiende que “en el suelo, en el subsuelo, en el aire de Huelva hay un vertedero peligroso, radioactivo, tan grande como la propia ciudad”.

Para el portavoz de Mesa de la Ría, Rafael Gavilán, hay que eliminar “una pirámide en algunas zonas de 30 metros de altura, sobre un suelo que no es estable, con los que se va a terminar desparramando”, y llama a los onubenses a “salir de forma masiva a la calle para decir que no acepta un proyecto que no restaura las marismas”.

“Fertiberia fue condenada por la Audiencia Nacional a restaurar las marismas, y el cumplimiento de esa sentencia implica dejar la marisma como estaba”, concluye el mismo portavoz.

De momento, los detractores de la idea de Fertiberia apuestan por “agotar todos los trámites y herramientas en nuestra mano”, acudiendo incluso a tribunales de la UE como última instancia.

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