El Ayuntamiento de Málaga justifica sus dudas sobre la avenida Carlos de Haya con una sentencia ya revocada

Pleno del Ayuntamiento de Málaga

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha revocado la sentencia que obligaba a restituir la denominación “Calle Capitán Haya” del callejero de la capital de España, dictada en su día por el juzgado contencioso-administrativo 15 de Madrid. Esa resolución había dado la razón a la familia en su pelea por conservar la calle en honor del aviador del ejército franquista, y la semana pasada fue utilizada por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Málaga para justificar las dudas que ahora tiene para eliminar la denominación “Avenida de Carlos de Haya”, tal y como acordó por unanimidad el Pleno en diciembre de 2018.

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El pasado martes, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Málaga (integrado por PP y Ciudadanos) distribuyó a los representantes de los grupos municipales la sentencia del juzgado de lo contencioso-administrativo 15 de Madrid. La resolución, dictada en 2019, obligaba a revocar el cambio de nombre en el callejero madrileño, de “Capitán Haya” a “Joan Maragall”. El PP y Ciudadanos entienden que algo similar podría ocurrir en Málaga.

Sin embargo, la sentencia que recibieron los grupos de la oposición había sido recurrida por el Ayuntamiento de Madrid, y ya ha sido anulada por el TSJM, por motivos procesales, en una resolución a la que este medio ha tenido acceso.

Eso sí, el tribunal que anula la sentencia de instancia no entra a valorar el fondo de la cuestión: si los méritos de Carlos de Haya para dar nombre a una calle se deben o no a su participación en el golpe de Estado y la Guerra Civil. Solo en ese caso podría aplicarse el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, que obliga a retirar menciones conmemorativas de exaltación de la sublevación, la contienda o la represión de la Dictadura.

Una decena de sentencias sobre el callejero de Madrid

El TSJM dictó su sentencia revocatoria el pasado 6 de mayo. El mismo día dictó al menos una decena de sentencias que resuelven los recursos contra los cambios de denominación que impulsó la corporación de Manuel Carmena, avalada por una comisión de expertos en la que estaban, entre otros, el historiador José Álvarez Junco o el escritor Andrés Trapiello. Los recursos fueron interpuestos por asociaciones franquistas como la Plataforma Patriótica Millán Astray o la Fundación Francisco Franco, o por familiares, como los hijos de Carlos de Haya.

En unos casos, el TSJM ha decidido que recuperen su antiguo nombre calles como Caídos de la División Azul, Hermanos García Noblejas, El Algabeño, Crucero Baleares, la glorieta de Cirilo Martín o, quizá la más sorprendente, Millán Astray. El tribunal cree que el propagandista y amigo de Franco tiene una calle en su honor en Madrid en atención a “los méritos concurrentes a su persona por su intervención en la Guerra de Filipinas, por haber sido el fundador de la Legión Española, así como por sus heridas en combate”.

En otros casos, en cambio, el TSJM ha avalado los cambios de nombre de la corporación de Carmena. Es el caso de la calle General Asensio Cabanillas (ahora Poeta Ángela Figuera), la travesía del General Franco (ahora calle de Diego Torres Villarroel), la plaza de Arriba España (ahora plaza de la Charca Verde) o la calle Capitán Haya (ahora Poeta Joan Maragall).

La sentencia anulada concluyó que el cambio era “caprichoso”

En este último supuesto, el tribunal explica que no debió admitirse el recurso extraordinario de revisión de la familia, puesto que no interpusieron recurso ordinario cuando debieron hacerlo. Los magistrados evitan entrar en el fondo del asunto, que sí había servido a la jueza del contencioso para tildar la decisión de sustituir el nombre “Capitán Haya” de “caprichosa”.

En la sentencia ahora anulada, la jueza concluía que los hijos de Carlos de Haya habían justificado que su padre acumuló méritos anteriores a la Guerra Civil que habrían motivado la concesión de una calle en 1954. En 1931, Haya voló sin escalas de Sevilla a Bata (Guinea). Fue también “uno de los primeros aviadores que hizo uso de la radio-ayuda a la navegación en vuelos sin visibilidad”, según la documentación que aportó la familia. Fue profesor de escuelas de pilotaje, ganó premios internacionales y participó en la primera vuelta aérea a España.

De Haya, que falleció en combate en 1938, también participó en el establecimiento del puente aéreo que facilitó el desembarco del Ejército de África en la Península, trasladó en numerosas ocasiones a Franco y participó en la gesta, ampliamente glosada por el franquismo, del aprovisionamiento del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza con pavos lanzados desde el aire. Realizó más de 300 vuelos para el ejército franquista.

Según la jueza de la sentencia ya sin efecto, el cambio de nombre fue “caprichoso” porque del informe en que se basó el cambio de calle “se hace difícil vislumbrar que el Capitán Haya hubiera contribuido con su actividad de piloto militar dentro del bando nacional (y de una manera esencial) a la exaltación de la sublevación militar o de la Guerra Civil”.

Para aclarar la relevancia de la participación del piloto en la sublevación y en la contienda, el Ayuntamiento de Málaga quiere ahora indagar en sus méritos registrados en el Archivo General Militar de Segovia y encargar un estudio a un historiador de la universidad. 

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1 de junio de 2021 - 20:00 h

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