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Doce puertas históricas de Zaragoza para viajar en el tiempo y conocer el pasado de la ciudad

Puerta de Valencia en la ciudad de Zaragoza

Hubo una época en la que Zaragoza quedaba rodeada por una gran muralla con 12 puertas de entrada. Su privilegiada localización hacía que fuera una ciudad estratégica, lo que llevó a los romanos a proteger la urbe amurallándola. Una construcción que fue ampliándose y sumando accesos a lo largo de los siglos, de los cuales, solo continúa en pie la Puerta del Carmen.

Al principio, fueron cuatro las puertas de entrada a la capital aragonesa, tal y como recogen desde Zaragoza Turismo. Colocadas en los extremos del cardo y decumano, su situación coincidía con los puntos cardinales. Estas, tal y como apunta la misma institución, también se emplearon durante la época musulmana, así como en la Edad Media. Sin embargo, el crecimiento de la ciudad hizo que se crearan otras más. A día de hoy, Zaragoza recuerda alguna de ellas en forma de murales, que pueden contemplarse en los altos edificios maños. 

Una de las puertas romanas se encontraba en el norte de la muralla. Más tarde, el espacio de dicha entrada, tal y como recogen desde Zaragoza Turismo, pasó a ser ocupado por la que con el tiempo ha sido conocida como Puerta del Ángel, debido a la obra del escultor Gil Morlanes que lucía sobre ella: una escultura del ángel custodio. Esta también recibió los nombres de Puerta de Alcántara o Puerta del Puente. 

Trazando el recorrido por la Zaragoza romana hacia el este, se encontraba otra de las entradas a la metrópoli. Conocida también como Porta Romana, fue la “puerta más importante de la ciudad”, según Zaragoza Turismo. A día de hoy, el entorno de la iglesia de La Magdalena todavía guarda el recuerdo de la Puerta de Valencia, sobre una de las fachadas de sus calles en forma de mural.

Al sur de la muralla se ubicaba otro de los accesos a la ciudad. Esta entrada también es conocida como Puerta Cinegia, nombre que todavía mantiene el centro comercial ubicado en Plaza España, lugar donde se situaba dicha puerta. Su historia guarda similitud con la mencionada Puerta del Ángel, ya que, según la misma institución aragonesa, en 1492, con la visita de los Reyes Católicos, fue remodelada, para años más tarde, en 1809, ser derribada. Sin embargo, tal y como ocurre con la Puerta de Valencia, un paseo por la capital maña en la actualidad puede ayudar a recordar su historia. En concreto, acercarse hasta el interior de Puerta Cinegia permite contemplar los restos de la antigua muralla romana. 

Este recorrido inicial finaliza en la puerta oeste. De origen romano, durante la época musulmana, según recogen desde Zaragoza Turismo, adoptó otros nombres como Belkala o Bad al-Yanud. También conocida como Puerta de Toledo, se ubicaba en la actual calle Manifestación donde, tal y como recoge la publicación de 1944, ‘Las Calles de la Ciudad’, se encontraba antiguamente la cárcel de los manifestados. Su final llegó en 1842 cuando quedó derruida, aunque a día de hoy su recuerdo puede contemplarse en otro de los murales que decoran la Zaragoza actual. 

De Puerta a Puerta

Trazar este recorrido y pasear por la Zaragoza romana es posible, y no solo de manera visual con los murales que decoran las calles de la capital. El proyecto De Puerta a Puerta, de Citystories, permite conocer de forma sonora, a través de audioguías urbanas, las historias que esconden estas cuatro entradas de la ciudad. 

Sin necesidad de instalar ninguna aplicación, podrás acceder a las guías en la web de dicha iniciativa. Una vez localizadas, el primer paso será colocarte en el punto de salida desde el que llegar a alguna de las puertas a descubrir. Acompañado de música, la audioguía te conducirá durante un paseo por la ciudad, en el que podrás apreciar el lugar donde se situaban las puertas de la antigua Zaragoza o los murales que guardan su recuerdo. Además, a lo largo del trayecto, podrás aprender la historia de otros de los sitios emblemáticos de la capital aragonesa que forman parte del recorrido como el Mercado Central, el Paseo de la Independencia o la iglesia de la Magdalena.

Zaragoza sumó ocho puertas más

Con el paso del tiempo y el crecimiento de la ciudad de Zaragoza, se llegaron a levantar ocho puertas más: Puerta de San Ildefonso, de Sancho, del Portillo, del Duque de la Victoria, Quemada, del Sol, de Carmen y la Puerta de Santa Engracia. En la actualidad, únicamente se conserva la Puerta del Carmen, a pesar de los ataques recibidos durante la Guerra de la Independencia o el asalto carlista que tuvo lugar el 5 de marzo de 1838. 

Sin embargo, hay otras que su recuerdo perdura en los murales de la capital. Tal y como ocurría en las anteriores entradas, son varias las que permanecen pintadas en los edificios. Una de ellas es la mencionada Puerta de Sancho. Para traer al recuerdo tal escenario, será necesario acudir a la calle de Santa Lucía de la ciudad aragonesa y contemplar así el mural que la recuerda. 

Para seguir descubriendo las antiguas entradas de Zaragoza, también puede visitarse la fachada de uno de los edificios de la calle de la Reconquista, que se contempla desde la plaza de San Miguel, donde se encuentra el mural que dibuja la Puerta del Duque de la Victoria, o al Coso Bajo, donde apreciar la Puerta del Sol, también conocida como La Portaza. Un recorrido para llegar a conocer Zaragoza a través de los siglos. 

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