Arqueólogos y vecinos alertan del deterioro de la villa romana de La Malena tras 30 años de abandono

Los vecinos han limpiado la zona de maleza.

La villa romana de La Malena, situada en Azuara, a 60 kilómetros de Zaragoza, fue descubierta en 1986, hace ya 30 años. Desde entonces, lleva abandonada, sin que se haya hecho un plan para conservarla y restaurar los mosaicos allí hallados. Entre ellos el de las Bodas de Cadmo y Hamonia, calificado en su día como el más bello e importante de toda la musivaria de la Península Ibérica. Este mosaico es la única representación  completa de un relato mitológico, del que se tienen escasos ejemplos en el mundo clásico.

El valor de este yacimiento arqueológico va en consonancia con su magnitud: 2.500 metros cuadrados de extensión, de los cuales 1.000 están cubiertos por mosaicos de gran valor, pinturas murales, 40 espacios y una gran variedad de estructuras arquitectónicas, desde espacios de representación hasta complejos termales, pasando por zonas de servicio. Esto es lo que se conoce de la villa, de momento, porque harían falta nuevas excavaciones para completar la morfología de La Malena.

Tras las excavaciones, que se prolongaron desde 1986 hasta 1992, la villa romana, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1992, fue de nuevo enterrada de forma provisional con una cubierta protectora de tierra y porexpan, a la espera de un plan que sigue sin llegar, a pesar del interés artístico y turístico que tiene para una de las zonas más deprimidas de Aragón.

Además, esta capa de porexpan está causando daños sobre los mosaicos al no dejar pasar la humedad. Uno de los vecinos de Azuara, miembro del grupo de apoyo a La Malena, Eric Fleta, cuenta que este plástico, lejos de conservarlo mejor, ha contribuido a su deterioro, como demuestran “los informes de las catas realizadas por el Gobierno de Aragón para comprobar el estado de los mosaicos”. “Después de mil años enterrados se han conservado bien y ahora están peor”, apunta.

A ello se suma la vegetación que crece en toda su superficie y que contribuye a que se estén produciendo daños de difícil reparación. Esto hace que todavía sea más urgente actuar en el yacimiento arqueológico romano.

Así lo recoge también la propuesta de memoria valorada que ha realizado de forma voluntaria un equipo de trabajo compuesto por arqueólogos, restauradores y arquitectos apoyados por los vecinos, los primeros interesados en restaurar la zona. Ellos fueron los que fundaron el grupo de Apoyo a La Malena y los que se pusieron en contacto con Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) para desarrollar una memoria, como les solicitó el Gobierno de Aragón.  Este documento recoge un análisis detallado del estado de conservación del yacimiento e incluye una serie de actuaciones urgentes para su conservación.

Proyecto por fases

El Grupo de Apoyo a La Malena es consciente de que la intervención integral en el yacimiento conlleva un coste importante, proporcional también al valor del yacimiento. Según la memoria, la cubierta del yacimiento supondría 1,9 millones de euros, a los que habría que sumar 1,1 millones de euros para restaurar los mosaicos. Este sería el montante total, pero el proyecto se ha diseñado en fases para que fuera también asumible económicamente. Precisamente lo que reclaman los vecinos es que se ponga en marcha la primera de ellas, la fase de construcción de una cubierta que proteja la zona más representativa de la villa cuando se realicen los trabajos de excavación y de restauración, así como una vez restaurada.

Esto supondría una inversión de 342.296 euros en 2017; una cuantía que consideran “mínima”. Por ello, y tratándose de un yacimiento propiedad del Gobierno de Aragón, sostienen que bien podría incluirse en los presupuestos de la Comunidad para 2017. Con este objetivo, los vecinos han presentado a todos los grupos parlamentarios de las Cortes de Aragón la memoria, con la esperanza de que el próximo año se inicie la recuperación de la villa romana.

A partir de ahí, reclaman dotaciones plurianuales para los próximo años, para poder completar el programa de la cubierta, así como la restauración, la intervención arqueológica y su gestión. La memoria llega incluso a recoger propuestas de fuentes de financiación, como los fondos estructurales europeos o el programa de ayuda para la conservación del patrimonio histórico del Ministerio de Fomento.

De momento, la sociedad civil ya ha hecho su parte. El equipo de expertos ha realizado una memoria exhaustiva de La Malena y los vecinos han limpiado la zona de maleza, de olmos e  hinojos silvestres, cuyas raíces podrían estar clavadas en buena parte de los mosaicos, colaborando con los empleados contratados por el Gobierno de Aragón para hacer estas tareas durante 15 días.

Triángulo cultural junto a Fuendetodos y Belchite

Los habitantes de Azuara son los primeros interesados en recuperar La Malena,  ya que consideran que traería riqueza a una de las comarcas más deprimidas de Aragón. Uno de ellos, Eric Fleta, apunta que con su recuperación se crearía un triángulo turístico y cultural de primer orden, ya que en un radio de 15 kilómetros, además de Azuara, está el pueblo viejo de Belchite con sus ruinas monumentales y Fuendetodos, pueblo natal de Francisco de Goya. Invertir en patrimonio cultural es invertir también en creación de empleo desde el momento en el que se inician las obras, sostiene. Y todavía más, si cabe, en el medio rural, donde son necesarias acciones que vertebren el territorio.

Durante unos años, Azuara contó con un Centro de Interpretación  de la Villa Romana de La Malena, que fue inaugurado en 2007 y clausurado en 2011 por falta de financiación. Allí apenas se mostraba una maqueta de la villa, una escultura y una imagen del mosaico de ‘Las Bodas de Cadmo y Hamonia’.

La intención del Ayuntamiento de Azuara y la Diputación de Zaragoza es que el  nuevo Centro de Interpretación se ubique en la capilla de San Juan restaurada con fondos del organismo provincial e inaugurada el pasado mes de abril.

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