El exdirector facultativo de la mina Zarréu niega que se extrajera carbón durante su etapa en el cargo
El director facultativo de la explotación minera de Zarréu (donde fallecieron cinco mineros en marzo por una explosión de grisú) entre el 15 de junio y el 30 de septiembre de 2022, Roberto Valdés, negó este jueves que durante ese periodo se estuviera extrayendo carbón del piso sexto de la mina, pese al interés mostrado por el empresario Jesús Rodríguez Morán. Valdés era el responsable de seguridad cuando en agosto de ese año falleció un trabajador en el interior de la explotación.
Así lo explicó Valdés durante su comparecencia ante la comisión parlamentaria creada para depurar responsabilidades políticas por el accidente del pasado 31 de marzo en esta mina de Degaña, el más grave registrado en la minería asturiana en las últimas tres décadas.
“Acopios del exterior”
El ingeniero de Minas, que ejercía como director facultativo en condición de autónomo cuando se produjo el accidente mortal de 2022, aseguró que en aquel momento no se estaba sacando carbón del piso sexto de Zarréu. Aunque la empresa concesionaria entonces, Combayl, fue sancionada por extracción ilegal de carbón, Valdés afirmó que no le consta que esa actividad se produjera durante su etapa y sostuvo que el mineral debía proceder de “acopios del exterior”.
En este sentido, mostró su desacuerdo con el reconocimiento de los hechos realizado por la empresa: “En ese reconocimiento no estoy de acuerdo. Lo hicieron sin contar conmigo. La opinión prefiero no decirla para que no me echen ustedes de aquí”, señaló ante los parlamentarios.
Petición de Rodríguez Morán
Valdés explicó que en la última etapa al frente de la dirección facultativa el empresario insistió en que presentara un proyecto para intervenir en el piso sexto, a lo que se negó. “Tenía muchas ganas de que yo metiese un proyecto para hacer algo de eso y yo me negué”, afirmó.
Según relató, Rodríguez Morán le propuso tramitar un PIC (proyecto de investigación complementario) con el objetivo de avanzar en esa línea. “Mete un PIC a ver si podemos hacer esto”, aseguró que le dijo el propietario de la explotación.
Traspaso de competencias
Tras el accidente mortal de agosto de 2022, Valdés presentó su renuncia. Durante los ocho meses siguientes fue nombrado director facultativo Miguel Sánchez, con quien colaboró en el traspaso de competencias, antes de la designación de José Antonio Casillas, actual responsable de la seguridad de la mina.
Valdés aseguró que durante su etapa en Zarréu no se sentía cómodo en el cargo y afirmó que su sucesor llegó a decirle que había sido nombrado para “cubrir” la figura legal, pero que “nadie le escuchaba” y que “pasaban bastante de él”.
“Se me blindó cualquier relación con Zarréu cuando llegó Casillas. Me deja claro que no formo parte de la ecuación y que prefiere trabajar con sus medios”, indicó, al tiempo que situó este relevo en una etapa en la que también se produjo un cambio de inspector de Minas en la zona.
No obstante, aseguró que tanto él como su sucesor mantuvieron una relación “normal” con la administración asturiana, sin recibir ningún tipo de “favoritismo”, y afirmó desconocer lo ocurrido posteriormente con Casillas.
Material en desuso
En su comparecencia, Valdés explicó que aceptó el cargo “por hacer un favor” al empresario y que durante su etapa en la mina las tareas se centraban en la recogida de chatarra en el exterior, la recuperación de equipos en el interior y la recopilación de acopios de carbón existentes fuera de la explotación. Según detalló, había entre “20.000 y 30.000 toneladas diseminadas en el monte en pequeñas escombreras”.
También defendió que la presencia de electrogeneradores en el piso sexto respondía a la necesidad de extraer locomotoras que llevaban años sin moverse y que ello “no es indicativo de que haya una explotación minera”.
Valdés, que anteriormente fue director facultativo de la mina Miura, en Tormaleo (Ibias), dijo desconocer si Rodríguez Morán mantuvo reuniones con altos cargos del Gobierno asturiano, aunque consideró probable que en algún momento se hubiera reunido con el alcalde de Degaña.
“No es un hombre de papeles”
El exdirector facultativo explicó que su contrato contemplaba unas dos visitas mensuales a la mina y que el trabajo diario recaía en un encargado. Describió a Rodríguez Morán como “un hombre que no es de papeles”, con “asesores”, y afirmó que cuando acudía a la explotación “la gente hacía lo que decía el jefe”.
También relató que tras la compra de la concesión se produjo un “limbo” administrativo, ya que la transmisión de la titularidad aún no se había formalizado, y que durante ese periodo comenzaron movimientos de chatarra de los que, según dijo, era conocedor un inspector de Minas.
Por último, se refirió a Adrián Rodríguez, administrador único de Blue Solving e hijo del empresario, al que describió como “un buen chaval” y “un poco víctima de todo esto”. “Hubiese hecho cualquier cosa por hacer ver a su padre que estaba ahí”, concluyó.
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