Más de 8.000 personas se manifiestan contra la piscina de surf de Cantabria: “No puede existir interés general si existe rechazo general”
Más de ocho mil personas, entre proclamas, panderetas, coplas y caricaturas del consejero Roberto Media, han plantado cara a la especulación urbanística en el pueblo cántabro de Villaverde de Pontones en una manifestación contra el proyecto privado para construir una piscina de olas de surf que tramita el Gobierno de Cantabria a través de un PSIR, la figura urbanística que permitirá recalificar y expropiar suelo rústico para levantar el complejo deportivo y turístico.
El Ejecutivo del PP justifica la operación por el interés general. “No puede existir interés general si existe rechazo general”, ha proclamado Paulu Lobete, secretario general de Cantabristas -la formación política que ha organizado la convocatoria junto a los vecinos y que, antes de empezar, ha guardado un minuto de silencio en señal de duelo por las víctimas del accidente ferroviario.
“Nadie ha pedido una piscina de olas artificiales en Villaverde de Pontones, nadie quiere más proyectos como este que atraen masificación turística”, ha respondido al Gobierno de Cantabria. “Esto es un basta, y un punto de inflexión frente a una iniciativa contraria a los intereses de Cantabria”, ha remachado.
La manifestación salió desde el cruce del centro del pueblo, donde se había instalado un escenario. Allí estaban convocados los medios de comunicación por los organizadores para escuchar una declaración de Cantabristas, acabada la cual se acercaron a los micrófonos el alcalde del pueblo, Raúl Ruiz, -a quien los vecinos forzaron hace dos días a ponerse de su lado y en contra del PSIR- y la candidata a la presidencia de Cantabria, Paula Fernández. Cuando los regionalistas empezaron a hablar recibieron una sonora pitada por parte de los manifestantes. Después, desplegaron una pancarta del Ayuntamiento y de la Junta Vecinal con el lema 'No al proyecto Olucas' encabezando la manifestación. Finalmente, la protesta echó a andar con la pancarta de la organización en primera línea: 'Cantabria se defiende, no al PSIR Olucas', sin ningún nombre de partidos, instituciones o colectivos.
Los vecinos de Villaverde de Pontones han recibido una abrumadora ola de solidaridad ciudadana contra el complejo turístico y deportivo privado a siete kilómetros de las playas de Somo y Loredo, que necesitaría 30.000 metros cúbicos de agua cuando el municipio que sufre restricciones en verano. Una pareja se ha sumado a la marcha reivindicativa desde Llanes - “vemos lo que está pasando con el turismo en Cantabria y hay que defenderse”, dicen- otros grupos de amigos y familiares desde el País Vasco que corean con contagiado entusiasmo: 'El que quiera Olucas, que se vaya a La Maruca“.
La manifestación se ha convertido, sobre todo, en el epicentro del rechazo de los ciudadanos cántabros hacia todos los PSIR que está impulsando el Gobierno de Cantabria y que han herido profundamente a varias zonas del territorio cántabro, con la presencia de los colectivos de vecinos afectados por el PSIR de Real de Piasca, en su mayoría vecinos de Rucandial; los de Laredo, Astillero y los de Las Excavadas de Torrelavega. Todos ellos se han unido contra la política urbanística de la presidenta Buruaga y el consejero Media. “Están solos con el promotor de este proyecto en su capricho imposible”, ha manifestado Lobete, que les ha acusado de estar promoviendo una iniciativa que es “un esperpento” y “lo contrario a lo que Cantabria necesita”.
“No se puede tramitar un PSIR sin tener el dinero para la inversión y sin tener la titularidad de los terrenos” -ha reprochado Gloria, la representante de los afectados- “Esta figura se está usando de manera arbitraria por este Gobierno para echar a la gente de sus pueblos”. “No puede ser que a promotores privados les den las herramientas para echarnos de aquí”, ha subrayado.
Para la Asociación de Afectados por el PSIR 'Olucas Surf Center' ha sido “una jornada histórica”. “Ha sido la voz de un pueblo y de una comarca que se niegan a que su suelo se convierta en objeto de especulación”, consideran. Dicen que la manifestación de este sábado “no es el final”, sino el punto de partida de una lucha que continuará “por todas las vías legales, sociales e institucionales”.
1