La presión de los vecinos fuerza al alcalde de Ribamontán al Monte a cuestionar la piscina de surf
Raúl Ruiz (PRC) se convirtió en alcalde 24 horas después de presentarse el polémico proyecto Olucas en el Gobierno de Cantabria. Nunca se le olvidará su primer día, porque nada más tomar el bastón de mando tras la inhabilitación de su antecesor, Joaquín Arco, se encontró con un asunto que está resultando notablemente incómodo.
Ayer, medio pueblo -literalmente, porque había más de 200 personas de un censo de 470 vecinos- le afeó y le cuestionó su postura cuando menos tibia frente al proyecto de hacer una piscina de surf con alojamientos y restaurante en Villaverde de Pontones, que el Gobierno de Cantabria acaba de declarar de “interés público”, lo que provocará expropiaciones y recalificaciones del suelo rústico donde se pretende realizar.
No obstante, para el nuevo alcalde no ha sido ninguna sorpresa. En el Ayuntamiento ya conocían los pormernores de la inversión desde que hace un año, dado que sus promotores lo presentaron en el Ayuntamiento.
Inicialmente, al nuevo alcalde no le pareció mal. Reaccionó con bastante naturalidad y aceptación en sus primeras valoraciones y reconoció que la única preocupación son los recursos hídricos, ya que en verano hay restricciones de agua en algunos pueblos del municipio.
En cualquier caso, según aseguró, “nos han dicho que solo necesitarán una cantidad de agua semejante a dos piscinas del tamaño de las municipales, que recogerán agua de lluvia y que cuentan con un sistema de reciclado”, explicó en esos primeros momentos a elDiario.es.
Desde el Partido Regionalista de Cantabria, la diputada y candidata a la Presidencia, Paula Fernández, fue mucho más tajante. Dijo que el proyecto “huele a pelotazo” y rechazó la tramitación de un Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) “a la carta” para permitir su desarrollo en suelo rústico, cuando el interés público de la actuación es “muy cuestionable”. “Hay que mirar que sea beneficioso: si es bueno para Cantabria, es bueno para Ribamontán al Monte”, templó el alcalde del PRC.
El Ayuntamiento de Ribamontán al Monte ha mantenido una posición de distancia y silencio público desde que estalló la polémica por el PSIR (Plan Singular de Interés Regional) que impulsa el Gobierno de Cantabria para recalificar suelo rústico en Villaverde de Pontones para que un promotor privado instale un complejo deportivo y turístico con una piscina de olas de surf, en un municipio a siete kilómetros de las playas de Somo y Loredo.
Hasta que, dos días antes de la manifestación contra el proyecto impulsada por Cantabristas este sábado, ha convocado a los vecinos a una especie de asamblea abierta a la que inicialmente había invitado al promotor, en un ejercicio de mediación del que finalmente se ha desistido porque no se presentó. La iniciativa se interpretó como una maniobra inspirada desde el Ayuntamiento para tratar de atenuar la protesta del fin de semana.
El resultado final parece haber sido muy distinto. Los vecinos han acusado al alcalde regionalista de haber mentido y haber “ocultado información”, algo que él ha desmentido, y han exigido el compromiso de que se apoyen sus reivindicaciones. Es decir, el rechazo al PSIR que recalificará y expropiará además las parcelas de los que se han resistido a vender. Entre ellas, dos terrenos propiedad de la Junta Vecinal de Villaverde de Pontones que el alcalde pedáneo, César Bolívar, también presente en la mesa de la reunión, se ha comprometido a no vender al promotor del complejo turístico.
La presión de los vecinos ha hecho que finalmente los responsables municipales hayan tenido que pronunciarse. En el caso del alcalde su templanza hasta ahora contrastra con la posición contraria con reiteradas denuncias públicas que ha liderado su propio partido, el PRC, a nivel autonómico, con choques con el consejero de Fomento, Roberto Media, a cuenta de esta iniciativa que, desde el minuto uno, ya rechazaron y denunciaron como un “pelotazo urbanístico”.
La reunión de este miércoles forzó una postura del Ayuntamiento que parece haber tomado a regañadientes empujado por la presión vecinal. El siguiente paso es la manifestación del sábado 31 de octubre a partir de las 12.00 horas en el pueblo, organizada por Cantabristas, apoyada por ARCA y Ecologistas en Acción, en apoyo de los vecinos del municipio que cuentan con la solidaridad y el apoyo de otros colectivos sociales contra otros PSIR en diferentes puntos de la geografía de Cantabria.
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