La Justicia anula la condena de 1937 a cadena perpetua a un maestro destinado en Liérganes por formar parte de un sindicato
La titular de la plaza número 3 de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Santander ha declarado que el segoviano Francisco Cabrejas Santos, maestro nacional con destino en Liérganes, fue condenado por un Consejo de Guerra en Santander en noviembre de 1937 a reclusión perpetua por su ideología política, por pertenecer al sindicato de Maestros, sin haber cometido delito alguno.
La magistrada atiende así a la solicitud de la Fiscalía de Memoria Democrática de Cantabria, que promovió un expediente de jurisdicción voluntaria para la declaración judicial sobre hechos pasados.
La jueza ha declarado la nulidad de la condena de este hombre, hermano de Lucio Ángel Cabrejas Santos, que también fue condenado en enero de 1938 y ejecutado en julio del mismo año por su ideología política (pertenecía a UGT).
Según recoge en un auto, Francisco Cabrejas Santos, miembro del Cuerpo Nacional de Maestros desde 1931 y del sindicato de Trabajadores de la Enseñanza desde 1936, fue condenado “sin quebrantar ley alguna, por su mera pertenencia al sindicato de Maestros y por su ideología política”.
Añade la resolución que “no cometió delito alguno” y que “se le sometió a una privación de libertad injusta e inhumana, demoledora para su persona”.
“Fue sometido a un juicio sumarísimo y condenado a reclusión perpetua con exclusión o negación absoluta de cualquier derecho de defensa, sin poder aportar prueba alguna o hacer alegaciones. El proceso desde su inicio supuso una vulneración de los derechos humanos del señor Cabrejas”, señala la resolución judicial.
La magistrada así lo acuerda tras escuchar en sala de vistas como testigos a una sobrina y a una sobrina nieta de Francisco Cabrejas Santos, y tras analizar la documentación histórica aportada por las promotoras de la solicitud de expediente de jurisdicción voluntaria.
Explica el auto que “queda debidamente acreditado” que Francisco Cabrejas Santos ingresó en 1931 en el Cuerpo Nacional de Maestros con destino en la localidad de Liérganes y que desde 1936 pertenecía al sindicato de Trabajadores de la Enseñanza.
En septiembre de 1937 fue detenido por la Falange Española al ser considerado, según se recoge en la documentación aportada, “destacado elemento de izquierdas, secretario de Izquierda Republicana y colaborador entre los elementos de izquierdas de la población de Liérganes bajo su condición de Maestro Nacional”.
Fue ingresado en el centro de detención de Salesianos de Santander y después en el centro penitenciario de El Dueso de Santoña. Dos meses después, un Consejo de Guerra en la capital cántabra le condenó por un delito de adhesión a la rebelión militar a la pena de reclusión perpetua, con privación de la condición de maestro nacional.
Posteriormente, la pena le fue conmutada por seis años de prisión menor y fue puesto en libertad en 1941. Recuperó la condición de maestro nacional en 1958.
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