Velarde estará a resguardo en La Porticada, pese a las dudas patrimoniales, económicas y medioambientales de cubrir la plaza

Plaza Velarde, en Santander, conocida popularmente como Plaza Porticada.

La enésima ocasión en que el cubrimiento de la Plaza de Velarde, también conocida como La Porticada, ha vuelto a la palestra política en Santander ha acabado en una declaración política para proseguir los trabajos municipales, pese a las dudas sobre el coste del proyecto, la falta de consenso político y los efectos medioambientales y patrimoniales que ya abiertamente reconocen PSOE, Ciudadanos y Unidas por Santander. La propuesta regionalista fue debatida en el Pleno de la Corporación no cuenta con el apoyo del principal grupo de oposición, el socialista, que ha pasado de ser pionero a la hora de proponerlo en 2007 a votar en contra en 2021.

Urbanismo emite el informe ambiental para cubrir la Plaza Porticada de Santander

Urbanismo emite el informe ambiental para cubrir la Plaza Porticada de Santander

Y es que la Plaza Porticada en Santander tiene una larga tradición de idas y venidas. La estatua que acoge ha cambiado de emplazamiento media docena de veces y la cubierta acristalada, que todavía no se ha construido, es un proyecto que ha pasado por todas las manos desde hace más de una década, sin que acabe de fraguar. Aparte de que el empuje político ha sido intermitente y coincidente con las citas electorales, el proyecto por ahora solo cuenta con una tramitación municipal incipiente y el apoyo de la Cámara de Comercio y de Liberbank, ambos inquilinos de la plaza. Ni siquiera está claro el apoyo del grupo conservacionista Alceda, como indica el PRC, dados sus argumentos en contra en las alegaciones al estudio ambiental, aunque a título particular varios de sus miembros como Agustín González de Riancho y Domingo de la Lastra se hayan mostrado a favor en declaraciones en prensa.

Políticamente, y desde el jueves, se ha generado una situación paradójica como la de un equipo de gobierno PP-Cs dividido. El PP se alineó con el PRC, mientras el socio Ciudadanos votó en contra junto a PSOE y Unidas por Santander. Vox, que ha pedido incrementar las plazas de aparcamiento en el centro, se abstuvo.

La propuesta de cubrir la Plaza Porticada no es nueva y prácticamente todos los partidos la han asumido, sobre todo en período electoral. Desde 2019 el cubrimiento de este espacio ha dado un salto cualitativo de lo político a lo institucional cuando en el preámbulo de la campaña electoral el Partido Popular tramitó el proyecto que preveía una inversión de entre siete y ocho millones de euros. Desde entonces, apenas ha conocido novedades más que la aprobación de impacto ambiental hecha en 2020.

Originariamente la propuesta fue del socialista Jesús cabezón, quien fuera candidato a la Alcaldía. Su propuesta data de 2007. Dos años, después, los regionalistas, con Vicente Mediavilla como candidato a alcalde asumieron este proyecto, cuya paternidad se atribuye actualmente el PRC. El Partido Popular también se subió al carro cuando en plena precampaña de 2019 la entonces candidata a la reelección y alcaldesa en funciones, Gema Igual, dio inicio a la tramitación.

Una vez conseguido el objetivo de la reelección, el proyecto volvió a caer en el olvido y dos años después volvió a la palestra en el pleno de este jueves. Entre una cosa y la otra, solo un movimiento: el 16 de junio de 2020 se publicaba en el Boletín Oficial de Cantabria el informe ambiental estratégico necesario para la modificación puntual del PGOU. Sin embargo, no se ha producido dicha modificación del Plan General vigente, que data de 1997, como sería necesario para continuar desarrollando el proyecto.

Actualmente siguen esperando una decisión las tres alternativas finalistas de un estudio de viabilidad que el PP encargó en el pasado a varios equipos de ingenieros. Una consulta popular pudiera decidir qué proyecto en concreto sale adelante.

Alceda y Gobierno cántabro

Durante la tramitación del documento ambiental estratégico, una de las partes consultadas, y que dio su parecer, fue el Grupo Alceda, aunque distaba mucho del apoyo al proyecto que dice ahora el PRC que dio. De hecho, el Grupo Alceda tenía serias dudas sobre la conveniencia de la obra, dado su coste y las posibles repercusiones ambientales.

"El grupo Alceda considera que la cubrición de la Plaza Velarde supone una evidente transformación de las condiciones medioambientales, así como de sus condiciones espaciales, tipológicas e históricas, por lo que debe ser objeto de Evaluación Ambiental. Dadas las afecciones y el coste de la obra, considera que se debe debatir si existe una necesidad real y una justificación razonable, teniendo en cuenta otro tipo de actuaciones que pueden servir para revitalizar la plaza sin provocar una transformación tan tajante", fueron sus palabras.

Mucho más demoledora y crítica con el proyecto fue la Oficina Técnica de Patrimonio, dependiente de la Consejería de Cultura, que, en respuesta a la la Dirección General de Ordenación del Territorial y Evaluación Ambiental Urbanística, en noviembre de 2019, cuestionó numerosos aspectos del proyecto.

Según la Oficina Técnica cubrir la plaza conlleva impactos de todo tipo: arqueológico, ya que la zona es un enclave estratégico del Santander histórico (de hecho la plaza tiene un nivel de protección comparable a un Bien de Interés Cultural (BIC); medioambientales, por razones acústicas y las alteraciones climáticas en el área que puedan generarse; de protección, sobre todo en materia de incendios. Asimismo se considera que la estructura necesaria para levantar la cubierta alteraría la configuración de la plaza y la percepción de los edificios de la misma, que tienen, insiste, un valor patrimonial.

Los regionalistas, no obstante, consideran que el proyecto supondría un impulso decidido al comercio de la ciudad y también una alternativa para la organización de eventos culturales y deportivos en invierno al ofrecer 2.800 metros cuadrados cubiertos que harían innecesarias carpas u otros elementos de resguardo de las inclemencias.

Posición de los partidos

El debate del plenario se saldó con 15 votos a favor del proyecto (PP y PRC), 10 en contra (PSOE, Cs y UxS) y la abstención de Vox. Miguel Saro, portavoz de Unidas por Santander, basó su voto en contra en la inexistencia de un plan de usos para la plaza una vez cubierta.El concejal de Vox vinculó su voto afirmativo a que se apoyara un plan para incrementar las plazas de aparcamiento en el centro, algo que el portavoz del PRC, José María Fuentes-Pila, no aceptó como transaccional a su moción.

Javier Ceruti, portavoz de Ciudadanos, consideró que el gasto es un dispendio que pudiera tener mejor uso, al tiempo que indicó que "no hay plaza porticada cubierta en el mundo". Los socialistas, por su parte, discreparon argumentando que el apoyo al comercio requiera una actuación en esta plaza sin comercios, pero sobre todo por los cambios que ha introducido la COVID-19 a la hora de disuadir a la población de ocupar espacios que den lugar a aglomeraciones. César Díaz, portavoz del PP, consideró que el proyecto es una intervención estratégica de Santander para revitalizar el centro y defendió que no se han demostrado efectos perniciosos en el patrimonio y el medio ambiente.

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Publicado el
27 de junio de 2021 - 20:17 h

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