Cuenta atrás para la convocatoria electoral en Castilla y León, en la que será su segunda cita invernal
Castilla y León entra en el 2026 con la incógnita todavía de en qué día concreto será la cita electoral con las urnas en las elecciones autonómicas que tocan tras agotar el presidente Alfonso Fernández Mañueco la undécima legislatura, que se inició en el 2022 con un insólito adelanto electoral. Entonces fue la primera vez que las elecciones fueron en invierno, un 13 de febrero, que se volverá a repetir este 2026.
Las fechas posibles son dos: el 1 o el 15 de marzo, toda vez que el 8 de marzo queda totalmente descartado porque la convocatoria electoral ese Día Internacional de la Mujer podría suponer la prohibición de las habituales manifestaciones, al colisionar con el reglamento electoral. En manos exclusivas del presidente Mañueco está la decisión de elegir el día, aunque su número dos en el PP apuntó al 15 de marzo siendo luego desmentido.
La Ley Orgánica 5/1985 del Régimen Electoral General señala que la convocatoria, oficial cuando se publica en el boletín autonómico, debe celebrarse en “el día quincuagésimo cuarto posterior a la convocatoria”. Eso supone que si son el 1 de marzo la fecha de anuncio debería ser este lunes 5 de enero y publicarse el 6 de enero en el boletín. En el caso de ser el 15 de marzo la publicación en el boletín debería ser el 20 de enero.
La cita electoral de castellanos y leoneses será la tercera del nuevo ciclo electoral que se abrió en España con las elecciones en Extremadura el 21 de diciembre y las de Aragón que serán el 8 de febrero. Posteriormente será el turno de las andaluzas en la primavera, siempre al margen de la habitual conversación de cuándo serán las Generales ante la situación del Gobierno, aunque el presidente Pedro Sánchez reitere una y otra vez que agotará la legislatura, prevista para el 2027.
En la cita autonómica Alfonso Fernández Mañueco opta a la reelección, que en todo caso sería la última ya que una norma pactada entre PP y Ciudadanos en 2016 limita a ocho años la presencia en el cargo de la presidencia de Castilla y León. Eso significa que podrá ser reelegido una vez más, ya que lleva en el cargo desde 2019, pero no podría haber una más en el caso de agotar la siguiente legislatura.
Los partidos llegan con muchas incertidumbres a la cita electoral, y no solo por el contexto nacional de tensiones que mueve el marco general, sino también por las propias dinámicas internas de Castilla y León. Mañueco se encuentra muy enfrentado a Vox, pese a que fueron socios de gobierno al principio de la legislatura, y arrastrando la polémica por los graves incendios del pasado verano y la no asunción de responsabilidades con el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en el puesto con la incógnita de si será candidato por León. En el PP no obstante confían en mejorar su resultado de 2022 gracias al contexto de crecimiento de la derecha, aunque todas las encuestas señalan que Vox sería su socio preferente para conformar un gobierno.
La extrema derecha de Vox no tiene todavía un candidato que sustituya al exvicepresidente Juan García-Gallardo, que acabó abandonando la política arremetiendo contra el partido tras su salida del gobierno autonómico. Su principal cargo institucional, el presidente del las Cortes Carlos Pollán o el portavoz David Hierro pueden encabezar la papeleta, aunque la marca siga apostando por el líder nacional Santiago Abascal como estandarte electoral principal.
En el PSOE toca el estreno del alcalde de Soria, Carlos Martínez, como cabeza electoral tras hacerse con el liderazgo autonómico desplazando a Luis Tudanca. El partido afrontaba con cierto optimismo la cita tras el verano en el que los fuegos han cuestionado la gestión del gobierno de Mañueco, pero las noticias sobre presunta corrupción y las denuncias de casos de acoso en el PSOE han rebajado expectativas. Una de sus apuestas fuertes es ganar en León y hacerlo también en Soria, provincia natal del candidato, donde Soria Ya arrasó en el 2022. De momento, por cierto, el PSOE es el único partido que ha dado a conocer todas sus candidaturas antes de la convocatoria.
La izquierda acudirá, una vez más, dividida a la cita autonómica. Si en el 2022 se obró el 'milagro' de un acuerdo entre Podemos e IU, que hizo que Pablo Fernández consiguiera escaño al pasar de la provincia de León a la de Valladolid, en esta ocasión no volverá a ser posible. Aunque en realidad en Castilla y León es como siempre ha sucedido, ya que salvo acuerdos locales puntuales desde la aparición de Podemos en 2014 siempre han ido por separado a las citas electorales. Juan Gascón será el candidato de la coalición IU-Sumar mientras que Miguel Ángel Llamas hará lo propio en la marca Podemos en Castilla y León.
Los leonesistas de Unión del Pueblo Leonés (UPL), a favor de la escisión de la Región Leonesa en otra comunidad autónoma, han estrenado liderazgo y candidata en la alcaldesa de Santa María del Páramo, Alicia Gallego. Su objetivo es ser la primera fuerza política en las elecciones en la provincia de León, tras su notable crecimiento de 2022, y lograr grupo parlamentario propio en las Cortes, de las que su nueva líder ya formaba parte esta legislatura.
Soria Ya afronta el proceso interno para elegir su cabeza de lista entre Ángel Ceña, actual portavoz en las Cortes, y Jesús Ángel Alonso, que se dirimirá en unas elecciones internas el 11 de enero. La aspiración del partido de la España vaciada es repetir su gran resultado electoral del 2022, cuando obtuvo tres de los cinco procuradores en Cortes de esa provincia, o, al menos, ganar de nuevo las elecciones en Soria. Con ellos “Soria ha tenido por primera vez una voz propia”, defienden.
Por Ávila, un partido escisión del PP, aspira a mantener su presencia en las Cortes autonómicas con su único procurador, Pedro Pascual, que repetirá como candidato a mantener la representación lograda en 2019. El partido afronta la cita tras una gestión convulsa en este mandato en el Ayuntamiento de Ávila, la principal institución que gobiernan, donde este año ha logrado presupuestos gracias a la abstención del PSOE y el año pasado los sacó adelante con un pacto con Vox, que no se ha vuelto a repetir.
Fuera del actual arco parlamentario Ciudadanos anunció en abril que concurriría a la cita autonómica pero no ha dado a conocer sus candidatos tras la salida de Francisco Igea de la formación y la pérdida de casi toda la representación institucional en los últimos años. La exconsejera del PP y candidata efímera de Ciudadanos, Silvia Clemente, ha fundado un partido, Nueve, con el que aspira a volver a la política con fichajes provenientes de sus expartidos.
Habrá que ver además si en las listas electorales figura de nuevo el único candidato que ha estado 40 años participando, el leonesista Francisco Iglesias Carreño, o si cuajan otros formatos leonesistas más a la izquierda como Alantre. El Partido Castellano–Tierra Comunera, otro clásico en las candidaturas que llegó a tener presencia en las Cortes, ha anunciado que concurrirá en solitario “reafirmando su apuesta por un proyecto político que anteponga los intereses de la comunidad, de sus nueve provincias”. En Burgos la formación localista llamada Vía Burgalesa volverá a presentarse con el alcalde de Belorado, Álvaro Eguíluz, como cabeza de lista tras no quedarse lejos de obtener representación en 2022, cuando fueron asociados al partido España Vaciada.
En Castilla y León la ley establece la obligatoriedad de celebrar debates electorales en las citas con las urnas. En el año 2022 hubo dos, uno organizado por RTVCyL y otro por RTVE con el aval de la Junta Electoral, lo que motivó la dimisión de la mayoría de los miembros de la comisión que los regula, sin que se haya notificado que se haya renovado. Será uno de los primeros asuntos a organizar con la nueva convocatoria electoral.
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