eldiario.es

9

Colas de pacientes en las urgencias del hospital de más de 40 personas

Los recortes en verano hacen que mientras están ocupadas todas las camas de observación y boxes, más de 40 personas esperen su turno.

Además, el servicio de neurofisiología del hospital cierra en la segunda quincena de agosto por no quedar ni un médico que pueda atenderlo.

Fachada del Hospital Virgen de la Luz en Cuenca

Fachada del Hospital Virgen de la Luz en Cuenca

Cuenca es una provincia que crece en habitantes durante el verano, de gente que pasa un tiempo en los pueblos de origen de nuevo, cuya mayoría trabaja en Madrid o en Valencia, y también por el turismo rural. Sin embargo, los servicios sanitarios, como en toda la región, se quedan en cifras mínimas ante las vacaciones de los profesionales que no son cubiertas para ahorras costes.

Este ejemplo ocurre por ejemplo con el servicio de neurofisiología del hospital de Cuenca, cuya única médico del servicio coge vacaciones en la segunda quincena de agosto, o en el de cardiología de Tomelloso (Ciudad Real), donde ha estado inactivo mes y medio por numerosos permisos encadenados de la única facultativa que queda.

Más pacientes y menos médicos da como resultado una saturación en los servicios sanitarios de la ciudad conquense, como denuncia la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de la ciudad. Durante esta semana ha llegado a haber una cola de pacientes en urgencias de más 40 personas en el hospital 'Virgen de la Luz', mientras todas las camas de observación y las camillas de los boxes estaban ocupadas. El nivel de ahorro está llegando a un punto en el que desde recursos humanos se están haciendo contratos por días a los profesionales, de domingo a viernes, para habilitar una planta que estaba cerrada y usan como comodín, la 2ª B. En esa planta se acumulan todos los casos sean de lo que sean sin instrumental ni nada de lo que requiere un hospital, y cuando llega el fin de semana los recolocan entre otras plantas del centro volviendo a cerrar esa planta.

En dicha planta no hay toallas ni sábanas, productos higiénicos ni elementos de enfermería, mientras que los medicamentos se tienen que pedir de urgencia a otras plantas. Allí acumulan los enfermos que van llegando con diferentes patologías de lunes a viernes.

Los servicios que se quedan sin facultativos por vacaciones, como el de neurofisiología mencionado anteriormente, serán atendidos por clínicas privadas, hecho que vuelve a ser denunciado desde la Plataforma. En vez de contratar a un médico para poder usar los aparatos y elementos del hospital, se contratan todos los servicios a una empresa privada mientras están cerrados en el centro público, algo muchísimo más costoso que contratar a un profesional.

Dicha Plataforma ha querido de nuevo concienciar de la importancia de la sanidad pública, destacando hechos como que por ejemplo para tratar al fallecido padre Pajares por ébola en España se le llevó al hospital Carlos III, un hospital público. La Plataforma señala que cuando existe un problema sanitario grave y serio, los casos siempre se acaban derivando a la sanidad pública, aunque no obstante ha criticado la gestión hecha del caso como otras asociaciones médicas de todo el país, señalando que era más sencillo y eficaz curar y tratar estas enfermedades en su país de origen que no montar un dispositivo para llevar al paciente a miles de kilómetros, así como no restringir los medicamentos necesarios a una o dos personas por su procedencia o su pasaporte, habiendo ayudado en Liberia a cuantas personas se hubiera podido.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha