Compromís reprocha a los socialistas declaraciones que "rayan la falta de respeto" a Ribó

El alcalde de València, Joan Ribó, antes de presentar los presupuestos municipales, junto al concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, en una imagen de archivo.

La tensión latente desde hace meses entre los socios del Gobierno municipal de València, Compromís y el PSPV, se ha reavivado a cuenta del proyecto de renaturalización de la avenida de Ausiàs March, presentado el pasado lunes 20 de septiembre por el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, en representación de la la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez.

La actuación consiste en la petonalización de las vías de servicio y la planta viaria pasaría de los actuales 12 carriles de circulación (seis por sentido) a seis (tres por sentido) e incluiría un carril bici bidireccional, mientras las pasarelas peatonales se sustituirán por pasos de peatones a ras de suelo, tal y como se hizo en la avenida del Cid.

Tras la presentación, el alcalde de València, Joan Ribó, coincidió con el espíritu del proyecto puesto que va en la línea de ganar espacio peatonal y reducir el destinado a tráfico rodado, pero condicionó la eventual reducción de la planta viaria al Plan de Movilidad Metropolitana que presentará en los próximos días la Conselleria de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad.

Ribó dio a entender que desconocía hasta qué punto se había avanzado en la planificación de este proyecto al afirmar: "En estos momentos no sabemos si con dos carriles será suficiente o si se podría arreglar con uno, que igual también es posible, entonces en definitiva habrá que esperar a que se apruebe este Plan de Movilidad y en función de eso perfilaremos y concretaremos el tema, pero en este momento, dado que es una entrada a València, no es posible hacerlo desde el Ayuntamiento, eso lo debe hacer la Autoridad Metropolitana de Transporte".

Tras sus declaraciones, Sanjuán replicó que "el que tenga ganas de enfriar este proyecto tendría que darse cuenta de que se está equivocando de bando" y aseguró que "hay un problema de desconocimiento" y se mostró dispuesto a aclararle al alcalde "las dudas cuando quiera".

Unas afirmaciones que no han gustado nada en el seno del grupo municipal valencianista. El vicealcalde de València, Sergi Campillo, pidió este jueves "respeto para todos los compañeros de este equipo de Gobierno, pero sobre todo también respeto para la figura del alcalde; algunas declaraciones que hemos escuchado recientemente del concejal Sanjuán rayan la falta de respeto".

Campillo afirmó que comparten "el espíritu de la actuación porque hay que llevar a Ausiàs March las políticas de movilidad sostenible, pero no hay que empezar la casa por el tejado". Campillo añadió que "lo primero es que el servicio de Movilidad dictamine la viabilidad de la reducción de carriles en esta avenida y a partir de ahí Urbanismo debe plantear la reforma, pero no al revés porque no constan informes de movilidad" y añadió que desde Compromís no conocían "el alcance de esta reforma, más allá de que salió de unos presupuestos participativos".

Fuentes socialistas reiteraron que "Compromís sí que era conocedor del proyecto porque lo tiene en las fichas para presentar a los fondos Next Generation" y lamentaron que "es la segunda vez que el alcalde dice que no sabe nada de un proyecto que tiene definido en una ficha con plazos y coste, como sucedió con el Bulevar Cultural", el proyecto de renaturalización de la ronda interior.

Además, explicaron que la redacción de proyecto no ha empezado: "Se ha anunciado que se va a licitar la redacción de proyecto y ha habido conversaciones entre los jefes de servicio, como en todos los proyectos. La respuesta del área de Movilidad fue que veía factible tres carriles a falta de afinar más con un estudio de capacidad y ver si hacía falta un carril bus o no. Cuando se redacten los pliegos para licitar la redacción llevará una planta viaria de Movilidad, como siempre, que esperamos que no tarde un año".

Los desencuentros ya iniciados en el anterior mandato entre los socios del Gobierno municipal progresista han sido continuos desde que se negoció el acuerdo del Rialto, que se enquistó por la exigencia de la vicealcaldía para la portavoz socialista Sandra Gómez, y siguieron con la crisis desatada por el robo de 4 millones en la EMT, por el PAI de Benimaclet, y más recientemente por el monolito del 15M impulsado por el alcalde Joan Ribó y por el estudio para soterrar la Ronda Norte a su paso por Benimaclet, por poner algunos ejemplos.

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23 de septiembre de 2021 - 22:30 h

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