El FMI ve “firme” el crecimiento de España pero lo recorta dos décimas, al 2,1% en 2026, por el impacto de la guerra
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ve un crecimiento de España “firme” a corto plazo aunque sentirá el impacto de la guerra en Oriente Medio. Esa es una de las conclusiones tras su visita oficial o “misión”, en jerga de la institución, que realiza en los países miembros. En el caso de España, prevé que un impacto de dos décimas, sobre todo, por el golpe que van a suponer los precios del petróleo y, en menor medida, del gas. En este último caso, asegura que es gracias al positivo impacto de las renovables.
De esta forma, su escenario base contempla un crecimiento del PIB menor para este año que el que preveía hace solo dos meses. Lo sitúa en el 2,1% en 2026 y en el 1,8% de cara a 2027, “mientras que la inflación general interanual alcanzaría aproximadamente el 3% a finales de 2026, para luego descender al 2,2%” a finales del próximo ejercicio.
“A pesar del impacto adverso del conflicto en Oriente Medio, se prevé que el crecimiento siga siendo firme a corto plazo antes de ralentizarse gradualmente”, explica el FMI en el informe presentado este viernes. “Se prevé que el conflicto afecte negativamente a la economía española, principalmente por el aumento de los precios del petróleo, mientras que el impacto de la subida de los precios del gas debería verse atenuado por varios factores, entre ellos la gran proporción de energías renovables en el mix eléctrico de España”, destaca.
El conflicto, tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, va a impactar menos a España que a otros países vecinos, según ha explicado a los medios Romain Duval, responsable de la misión en España del FMI. También ha apuntado que si el conflicto escala y se alarga, el impacto tanto en el crecimiento como la inflación será más fuerte. Y ve margen, “espacio”, para medidas como las anunciadas este viernes, gracias a la positiva evolución de las cuentas públicas en los últimos años, ha explicado. Eso sí, las medidas cree que deberían ser “temporales” y “específicas”.
El FMI “espera que la demanda interna siga siendo la principal fuente de crecimiento” que compensará la moderación de otros factores claves en los últimos años, como el aumento de la población activa y el turismo. “Se prevé también que el consumo privado siga respaldado por el aumento sostenido de los salarios en un entorno de mercado laboral todavía dinámico”. En cambio, asume una “caída continuada de la tasa de ahorro que permitirá a los hogares amortiguar el impacto del shock energético”. También destaca que la inversión se va a beneficiar del último año de los fondos europeos y del “repunte continuado de la construcción de viviendas”.
El impacto si la guerra se alarga
De cara al medio plazo, más allá de 2027, el organismo encabezado por Kristalina Georgieva prevé que el crecimiento anual del PIB se estabilice en torno a su potencial a medio plazo de alrededor del 1,7%. “Un conflicto prolongado en Oriente Medio podría traducirse en un aumento más duradero de los precios de la energía, un endurecimiento de las condiciones financieras y una mayor incertidumbre, lo que pesaría sobre la inversión, el consumo y el crecimiento”, asevera.
Y si la guerra se alarga “podría provocar mayores efectos de segunda ronda sobre los salarios y la inflación” que se mantendría “por encima del 3% durante un tiempo”. “El recrudecimiento de otras tensiones geopolíticas y de las medidas comerciales es otro riesgo externo importante para España y para la economía global”, añade en su análisis.
“En el frente interno, la fragmentación política plantea dudas sobre la capacidad del Gobierno para llevar a cabo las importantes medidas de consolidación fiscal que el personal técnico estima que serán necesarias para cumplir sus compromisos en el marco del Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP)”, indica el FMI, “así como para aplicar medidas decisivas que tranquilicen a los mercados en caso de tensiones financieras”, ahonda. “En el lado positivo, el crecimiento del turismo podría ser más resiliente de lo previsto debido a la mayor diversificación entre regiones, la reducción de la estacionalidad y un desvío de turistas hacia España tras el conflicto en Oriente Medio”.
También considera que “los planes del Gobierno para reducir la deuda de las comunidades autónomas e incrementar su participación en los ingresos fiscales generales podrían generar recursos adicionales útiles para las comunidades”, señala el análisis. “La adquisición parcial y excepcional de la deuda de las comunidades autónomas por parte del gobierno central podría ayudar a restaurar el acceso de aquellas a los mercados, pero debería condicionarse a planes de consolidación creíbles”.
Relajación en la concesión de hipotecas y críticas en vivienda
El FMI también pone el foco en el sector financiero, sobre todo en lo relativo a la concesión de hipotecas; y en la vivienda. Asegura que el sector financiero es “sólido” y “aunque siguen siendo prudentes en términos generales, los criterios de concesión de préstamos han empezado a relajarse en cierta medida, como lo denota el aumento reciente de la proporción de nuevas hipotecas constituidas con elevados ratios préstamo-valor”, critica.
Por ello, ve de forma positiva la introducción de medidas hipotecarias basadas en la capacidad de pago de los prestatarios (BBM en sus siglas en inglés) basadas en garantías hipotecarias, que ayudarían a “prevenir una acumulación de riesgos vinculados a la vivienda en el sector financiero. Esto podría llevarse a cabo a través de orientación supervisora o mediante límites obligatorios”, indica.
Y ve necesario el papel del Banco de España. “Bajo la primera opción, si los precios de la vivienda siguieran aumentando con rapidez y si las normas de concesión de préstamos se relajaran, el Banco de España debería pasar de la orientación supervisora a límites de carácter obligatorio”, recalca la institución con sede en Washington. “El análisis del personal técnico y la experiencia de diversos países indican que introducir BBM basadas en garantías hipotecarias podría ayudar a incrementar la estabilidad financiera. Además, las BBM serían más eficaces e incidirían menos en el crecimiento del crédito si se adoptaran antes de que se acumularan los riesgos”.
En cuanto a la vivienda, considera que “el rápido aumento de los precios” está “erosionando la asequibilidad y reduciendo la movilidad de los trabajadores, debe abordarse, sobre la base de las iniciativas del Gobierno para impulsar la oferta de vivienda”. “Las presiones derivadas del dinamismo de los mercados inmobiliarios urbanos y costeros están propagándose cada vez más a zonas circundantes”.
“La mayoría de las recientes iniciativas del Gobierno son bienvenidas, entre ellas las orientadas a fomentar la oferta de vivienda de alquiler asequible mediante la creación de una nueva empresa pública de vivienda (Casa 47) y un nuevo fondo público (España Crece)”, desglosa el FMI en su análisis. “Sin embargo, la oferta de vivienda tiene que aumentar a un ritmo mucho más rápido para hacer frente al gran déficit existente, sobre todo en las zonas de gran demanda. Para ello es necesario acelerar los planes de desarrollo urbano, liberar más suelo para la construcción, simplificar y agilizar aún más los procedimientos de concesión de permisos —por ejemplo, difundiendo las mejores prácticas de algunas comunidades y ayuntamientos, como la agilización de la concesión de licencias y el uso de la inteligencia artificial— y reducir la inseguridad jurídica de los proyectos reactivando la reforma de la Ley del Suelo”.
Y critica los controles de precios y la Ley de Vivienda. “A menos que una evaluación rigurosa refute la evidencia preliminar de que los controles de alquiler han reducido de manera significativa la oferta de vivienda en alquiler, dichos controles deberían suspenderse tras su período inicial de tres años. La Ley de Vivienda que regula la declaración de ”zonas tensionadas“ para permitir controlar los alquileres también debería modificarse a fin de imponer la condición de que las comunidades adopten medidas concretas y cuantificables para estimular la oferta, incluida la liberación de nuevo suelo”.
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