La guerra familiar de Eulen: la presidenta pide a sus hermanos un CEO independiente en la sociedad dueña de Vega Sicilia

La presidenta de Eulen, María José Álvarez, en una imagen de archivo.

Nuevo capítulo en la guerra familiar de los hermanos Álvarez Mezquíriz, dueños de Eulen y de las bodegas Vega Sicilia, principal marca de lujo en España y productora de uno de los vinos más reconocidos en el mundo.

La presidenta y máxima accionista de Eulen, María José Álvarez, ha solicitado que la próxima junta de accionistas de El Enebro, la sociedad patrimonial de la familia con la que sus hermanos controlan las bodegas y la cárnica Valles del Esla, debata entre otras propuestas nombrar un consejero delegado "independiente".

La primera ejecutiva del gigante español de los servicios solicita también el cese de su hermano Juan Carlos como administrador de El Enebro y entrar en un consejo de administración de nueva creación. Además, exige que se analice el efecto en El Enebro del reciente traslado a España de Mezqual Limited, instrumental británica que sus hermanos utilizaron durante años para controlar la patrimonial. Pablo Manuel, Emilio, Juan Carlos, María Elvira y Marta Álvarez Mezquiriz, los cinco herederos "díscolos", como los denominaba su padre, el fallecido fundador de Eulen, David Álvarez, han liquidado recientemente esa firma ante la "pérdida de interés" que, según ellos, implicaba mantenerla allí tras el Brexit.

María José Álvarez, que también vuelve a reclamar que El Enebro reparta dividendos, ha incluido esas propuestas en un complemento a la convocatoria de la junta de accionistas que esa patrimonial prevé celebrar el 30 de junio, en primera convocatoria, o el 1 de julio en segunda.

La presidenta de Eulen controla en torno al 60% del gigante de los servicios (sus hermanos se reparten el resto, aunque sin poder decisión). La ejecutiva tiene un 16% de El Enebro, en la que no manda. Ha pedido incluir esas propuestas al superar el 5% que estipula la Ley de Sociedades de Capital.

Respecto a la británica Mezqual, María José Álvarez exige un informe del órgano de administración de El Enebro "sobre el estado y grado de avance del proceso de fusión por absorción entre las sociedades Mezqual Limited y Mezqual Ibérica, SL, sobre la ecuación de canje de los títulos de las sociedades afectadas por la fusión, sobre las condiciones, incluidas las económicas, de la transmisión de las acciones de El Enebro, SA, entre las sociedades afectadas por la fusión y sobre la incidencia de esa fusión en la organización y actividad de la sociedad".

También pide que ese informe explique las "relaciones contractuales entre Mezqual Ibérica, SL, y El Enebro, SA", según el nuevo orden del día de la junta.

Fuentes cercanas a los cinco hermanos díscolos muestran su sorpresa sobre una petición de información que "se refiere a cuestiones que en sí no son competencia de El Enebro, ya que se refieren a unas Cuentas consolidadas que no aplica en este momento y al proceso de fusión por absorción de una empresa extranjera por otra española que tiene acciones de El Enebro".

Mezqual Limited era el holding que controlaba la mayoría de El Enebro y, de forma indirecta, declaraba también en torno al 40% de los cinco hermanos díscolos en Eulen. Cuando en 2016 trascendió el traslado de Vega Sicilia a Reino Unido, estos argumentaron que serviría para reforzar sus inversiones en el sector agroalimentario nacional e internacional y suprimieron el consejo de El Enebro. Lo sustituyeron por un administrador único, Mezqual (cuyo cese exige ahora su hermana), e incluyeron restricciones a la venta de las acciones para evitar la entrada de nuevos socios.

Las fuentes cercanas a los cinco díscolos muestran su sorpresa por que María José Álvarez reclame información sobre las inversiones de El Enebro, algo "innecesario ya que lo pueden preguntar en la Junta". También por que pida un cambio en el órgano de administración cuando "Eulen viene rechazando la existencia de Consejo de Administración".

Un dividendo "justo"

Desde el entorno de la presidenta de Eulen se replica que, si bien sus hermanos no están en el consejo del gigante de los servicios y las externalizaciones, sí cobran dividendos, mientras en El Enebro "no se reparten hace años". María José Álvarez plantea repartir un dividendo "justo" con cargo a las reservas de la compañía.

En el ejercicio 2019 (último disponible), El Enebro tuvo un beneficio neto de 23,18 millones con una cifra de ventas de poco más de 59 millones, y acumulaba unas reservas de unos 190 millones. Es una empresa mucho más rentable que Eulen, un negocio que antes del coronavirus facturaba 1.500 millones y "da un retorno del 1,5%", como explicaba María José Álvarez en una reciente entrevista en Actualidad Económica en la que confirmaba que la guerra con sus hermanos "está igual" . Álvarez contaba que algunos empresarios le habían ofrecido mediar en un conflicto de difícil solución: "Tengo algunos que me dicen: "Yo os voy a juntar a comer." Y respondo que vale, pero que no ponga ni tenedores ni cuchillos. Aprecio el esfuerzo, pero mejor que no".

Sus cinco hermanos estuvieron enfrentados al padre, al que su amigo Juan Carlos I nombró marqués un año antes de su muerte, y la pugna se prolongó luego con la favorita del patriarca. El fallecimiento de David Álvarez en noviembre de 2015 también abrió un pulso entre Administraciones tributarias por ver dónde debía tributar su herencia. En 2019, el Tribunal Supremo dictaminó que debía hacerlo en Madrid.

Vega Sicilia, adquirida por David Álvarez en 1982, es el principal negocio de El Enebro. Con más de 150 años de historia, Vega Sicilia incluye también Bodegas Alión, Pintia en Toro, Bodegas Tokaj Oremus en Hungría, la finca agrícola El Quexigal y las empresas asociadas Benjamín de Rothschild (con la que elaboran en La Rioja su vino Macán) y Europvin (20%).

En 2019, Bodegas Vega Sicilia tuvo unos ingresos de 36,6 millones y un beneficio de 26 millones y vendió por primera vez más en el extranjero que en España. En el año previo a la pandemia, exportó 157.233 botellas, el 50,1% del total, a un precio medio de 110,8 euros (10 euros más que un año antes), y por encima del obtenido por las botellas vendidas en España.

En octubre, en una entrevista a El País, el consejero delegado de Tempos Vega Sicilia, Pablo Álvarez, anticipaba unos resultados aceptables para el ejercicio 2020 pese a la COVID-19, gracias a la fortaleza del mercado del lujo, y restaba importancia a la aportación de Eulen al holding que comparte con sus hermanos: "Nunca nos ha ayudado financieramente… jamás. Creo que algunos años ganamos más que Eulen". También abría la puerta a vender la bodega si no veía un relevo claro al frente de la empresa que dirige desde 1986.

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14 de junio de 2021 - 22:18 h

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