Lagarde (BCE) mejora las previsiones económicas para 2020 y prevé una caída del PIB en la zona euro del 8%

Christine Lagarde, presidenta del BCE

La economía de la eurozona va a hundirse en 2020 menos de lo previsto. Así lo ha anunciado este jueves la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, que ha previsto una caída del 8% frente al 8,7% pronosticado en junio como mejor escenario.

"Los datos", ha dicho Lagarde en la rueda de prensa, "sugieren un fuerte repunte de la actividad en línea con las expectativas anteriores, aunque el nivel de actividad se mantiene muy por debajo de los niveles antes de la pandemia del coronavirus".

La presidenta del BCE ha avisado de que "la fuerza de la recuperación sigue rodeada de una gran incertidumbre, ya que sigue dependiendo en gran medida de la evolución futura de la pandemia y del éxito de las políticas de contención". Así, "la demanda interna de la zona del euro ha registrado una recuperación significativa desde niveles bajos, aunque la elevada incertidumbre sobre las perspectivas económicas sigue pesando sobre el gasto de los consumidores y la inversión empresarial. La inflación general está siendo amortiguada por los bajos precios de la energía y las débiles presiones sobre los precios en el contexto de una demanda moderada y una holgura significativa del mercado laboral".

En este contexto, el Banco Central Europeo ha decidido mantener los tipos de interés sin cambios. "Esperamos", ha dicho Lagarde, "que se mantengan en sus niveles actuales o más bajos hasta que veamos una fuerte convergencia de las perspectivas de inflación a un nivel suficientemente cercano, pero por debajo del 2%".

Lagarde también ha anunciado que seguirán las compras del programa de emergencia pandémica (PEPP) con una dotación total de 1,350 billones. "Estas compras", ha dicho Lagarde, "contribuyen a flexibilizar el tono general de la política monetaria, y a compensar el impacto a la baja en la inflación".

"Las compras continuarán realizándose de manera flexible a lo largo del tiempo", ha afirmado Lagarde: "Esto nos permite evitar con eficacia los riesgos para la transmisión fluida de la política monetaria. Realizaremos compras netas hasta al menos finales de junio de 2021 y, en cualquier caso, hasta que el Consejo de Gobierno [del BCE] juzgue que la fase de crisis del coronavirus ha terminado".

El BCE reinvertirá el principal de los valores adquiridos para hacer frente a la pandemia hasta, al menos, finales de 2022.

Asimismo, mantiene su anterior programa de compra de deuda (APP) a un ritmo mensual de 20.000 millones de euros, conjuntamente con las compras con una dotación de 120.000 millones de euros adicionales que se realizan con carácter temporal hasta final de año.

Pese a la mejora del PIB prevista para este año, el BCE ha decidido rebajar levemente el pronóstico para 2021, desde el 5,2% estimado en junio, hasta el 5% publicado este jueves. Para 2022, el dato se modificado en una décima a la baja, hasta el 3,2%. "En general, el balance de riesgos para las perspectivas de crecimiento de la zona euro sigue inclinado a la baja", ha subrayado Lagarde. "Esta valoración refleja las todavía inciertas implicaciones económicas y financieras de la pandemia", ha agregado la presidenta del BCE.

En lo que respecta a la inflación, el BCE ha decidido dejar sin cambios el pronóstico para 2020 en el 0,3%. Lagarde ha avisado de que, al igual que en agosto se registró una deflación del 0,2%, durante los próximos meses los precios seguirán bajando. No se volverá a registrar inflación en el conjunto de la eurozona hasta "principios" de 2021.

De esta forma, la proyección de inflación para 2021 se ha elevado en dos décimas, hasta el 1%, y la estimación para 2022 se ha mantenido sin cambios en el 1,3%.

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10 de septiembre de 2020 - 17:08 h

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