Los Ayuntamientos vascos tendrán una guía para casos de racismo, antigitanismo y LGTBIQ+fobia
La asociación de municipios vascos (Eudel) y el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno vasco han presentado este viernes una guía para que los Ayuntamientos vascos ofrezcan “una respuesta integral y coordinada” y se “ordenen las actuaciones” cuando ocurren casos de discriminación racista, xenófoba, antigitana y LGTBIfóbica, siempre teniendo en cuenta que la víctima está en el centro.
La guía, bajo el nombre de 'Bidea Zabaldu' ('abrir el camino'), pone ejemplos de este tipo de ataques y la respuesta institucional que deben tener. Por ejemplo, un ataque clasificado como “moderado” pueden ser pintadas anónimas, insultos verbales privados o denegación de acceso a locales. En estos casos la guía contempla el borrado discreto de pintadas, la amonestación verbal privada al agresor o una mediación comunitaria. Si los ataques son considerados con un nivel de impacto “alto”, es decir, cuando ocurren campañas de hostigamiento a colectivos, agresiones físicas entre particulares, o ataques a propiedades, se recomienda la publicación de una noticia en la web/revista municipal o la aprobación de una declaración institucional en un plazo de 72 horas. Por último, frente a las agresiones con un nivel de impacto “muy alto”, la guía recomienda llevar a cabo una declaración institucional en un plazo de 72 horas y convocar una concentración ciudadana de repulsa al día siguiente.
Para esto último el documento adjunta ejemplos de declaración institucional de repulsa, para que los ayuntamientos tengan un modelo a seguir. Además, la guía recoge que “si los incidentes ocurren durante las fiestas patronales, se valorará suspender de forma parcial o total los actos programados” y que “las comunicaciones públicas y lemas se traducirán a los idiomas de los principales orígenes de la población extranjera local”. “Ante la presencia de medios de comunicación, el Ayuntamiento debe coordinarse con la Ertzaintza y el Gobierno vasco. La comunicación debe manifestar apoyo institucional y ciudadano a la víctima (respetando estrictamente su anonimato e intimidad), deslegitimar socialmente el motivo del odio (racismo, LGTBIfobia, etc.) responsabilizando únicamente al agresor y orientar a la ciudadanía hacia la convivencia basada en los derechos humanos”, añade el documento.
Cuando ocurre una agresión de este tipo, la guía insiste en que el ayuntamiento debe habilitar una vía de contacto confidencial y accesible (teléfono, correo, dirección) a través del área local más idónea, como servicios sociales o derechos humanos. Ese contacto debe funcionar de manera complementaria a la Policía Local o a la Ertzaintza. Si la víctima realiza una denuncia formalmente ante la Ertzaintza, esta lo notificará a la alcaldía en un plazo de 48 horas para valorar la respuesta social. Eso sí, se evaluarán los casos “especiales” es decir, si la víctima es menor de edad, se avisará “inmediatamente” a la Ertzaintza y si hay indicios de violencia de género o machista, se activan los mecanismos específicos para ese ámbito, que no están recogidos en esta guía. “Cuando el Ayuntamiento tenga conocimiento un incidente discriminatorio, activará la actuación propuesta correspondiente. Esta será diferente en cada caso en función de la voluntad de la víctima, la urgencia, situaciones específicas (como el interés superior de niños, niñas y adolescentes) y el impacto de los hechos”, añade el texto acordado.
Más allá de la atención a la víctima los ayuntamientos deberán notificar los casos formalmente aunque no haya denuncia oficial, bajo el consentimiento de la víctima para la realización de estadísticas. Además, se promueve la creación de espacios comunitarios y el uso de distintivos para agentes sociales que se formen y se comprometan activamente contra la discriminación y la constitución de “un órgano con representación política, técnica y policial que se reunirá al menos una vez al año para evaluar el protocolo y redactar una memoria de actividad”.
Esta guía ha sido presentada este viernes en Bilbao por la presidenta de Eudel, Esther Apraiz, y el director de Diversidad, Convivencia y Solidaridad Intergeneracional, Txema Ezkerra, quienes han subrayado que la presentación del manual se lleva a cabo “en el marco del 28J, Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+”. “Se trata de un estándar institucional para toda la sociedad vasca. Hablamos de racismo, xenofobia, antigitanismo y LGTBIfobia, pero hablamos sobre todo de qué tipo de país queremos ser. Euskadi quiere ser una comunidad que protege derechos, que no mira hacia otro lado y que transforma valores en políticas públicas”, ha indicado Ezkerra.
Según ha insistido el director de Diversidad, la guía “recuerda que esa realidad discriminatoria no puede encontrar indiferencia institucional”. “No puede encontrar silencio, no puede encontrar improvisación y tiene que encontrar ante todo una respuesta, por lo que el manual se ha elaborado como una herramienta útil para las instituciones locales vascas que quieren trabajar frente a esa discriminación”. Por ello ha explicado que el texto se dirige “sobre todo” a las personas que se enfrentan a la discriminación “en su vida cotidiana” que “son vecinos y vecinas de nuestro pueblo, son vascos y vascas, y tienen derecho a vivir con seguridad, con libertad, con dignidad y sobre todo con reconocimiento”.
Por su parte, Apraiz ha apuntado que 'Bidea Zabaldu' es un “compromiso con una sociedad más justa, más cohesionada y más democrática”, y ha precisado que se trata de ofrecer una “hoja de ruta”, ya que considera “fundamental que los ayuntamientos, mancomunidades y cuadrillas dispongan de criterios consensuados y herramientas comunes para prevenir, detectar y responder adecuadamente”. “Hace falta seguridad institucional. Por eso, desde los ayuntamientos, nos parece oportuno trasladar un mensaje claro: la diversidad forma parte de nuestros municipios y no podemos tolerar ningún tipo de incidente que dañe la convivencia y la libertad de las personas individual o colectiva”, ha defendido la presidenta de Eudel, que según ha señalado, “las ciudades y pueblos de Euskadi no son ajenos a conductas discriminatorias e incidentes de odio”, por lo que es necesario que los ayuntamientos “dispongan de criterios y herramientas comunes para prevenir, detectar y responder adecuadamente a estas situaciones que atentan contra la dignidad y la libertad de las personas”.
Sobre la guía, la presidenta de Eudel ha explicado que incorpora un modelo de protocolo municipal de actuación “que ofrece pautas para una respuesta integral y coordinada”, de modo que cada ayuntamiento “deberá identificar el servicio o el área más adecuada para recibir y canalizar estos casos”. “Aquí los ayuntamientos tenemos un papel fundamental como administración más cercana, porque tenemos que acompañar a la persona durante todo el proceso, facilitando el acceso a la información y a los recursos especializados y evitando situaciones de desorientación”, ha concluido.
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