El marido de una condenada en el 'caso De Miguel', exdirigente del PNV, carga contra la sentencia: "El tribunal no tiene ni zorra idea"

Miguel Ángel Redondo, a la izquierda, con María Justina Angulo, exalcaldesa de Zambrana

La sentencia del 'caso De Miguel', conocida esta semana, ha condenado a una pena de nueve años de inhabilitación (sin pena de cárcel) a la que fuera alcaldesa de Zambrana por el PNV, María Justina Angulo. En esa localidad, la trama encabezada por Alfredo de Miguel, ex 'número dos' de los nacionalistas en Álava, impulsó un proyecto urbanístico de 65 millones de euros de la mano de los catalanes de Construcciones Riera por el cual el político ingresó una comisión de 161.000 euros más otro tanto para el intermediario, el también 'jeltzale' Josu Arruti. La Audiencia de Álava da por probado que Angulo, mediante la firma de dos decretos, facilitó irregularmente el aterrizaje de De Miguel y Arruti y que lo hizo "siguiendo indicaciones" del partido, lo que constituye un delito de prevaricación.

"Accedió a Sidepur por recomendación de una persona de influencia en su mismo partido político, siguiendo indicaciones del ABB, no olvidando que el puesto de alcaldesa tiene su origen inicial en una designación política de ese partido, llevada a cabo en el momento de confección de las listas municipales y existiendo un motivo claro de intentar seguir la indicación dada para evitar ser eliminada de las futuras listas electorales (supuesto de prevalimiento en casos de tráfico de influencias)", recoge textualmente la resolución judicial, firmada por los magistrados Elena Cabero, Jaime Tapia y Raúl Aztiria.

"Estas personas no tienen ni zorra idea de cómo funciona el partido y la organización municipal", replica textualmente a los magistrados Miguel Ángel Redondo, marido de Angulo y exmiembro del Araba Buru Batzar (ABB) del PNV, donde coincidió con Alfredo de Miguel, Koldo Ochandiano y Aitor Tellería, los principales condenados por corrupción, si bien en diferentes etapas. Redondo, en una entrevista con este periódico, recalca que el partido nada tiene que ver con la confección de las candidaturas y que eso no puede ser un motivo para fundamentar una condena. 

Respecto al fondo del asunto, Redondo niega también que Angulo buscara "favorecer" a De Miguel y Arruti para que lograran mordidas de los promotores catalanes de Zambrana. "Si hubiese querido hacerlo, habría firmado ella el convenio con Riera Urbanizer [la filial creada 'ad hoc' por Construcciones Riera para este proyecto]", asegura Redondo, que manifiesta que ella desconocía que, durante su mandato como alcaldesa, De Miguel, Arruti y Riera tenían un acuerdo firmado para el desarrollo del proyecto. "El convenio lo hizo Aitor Abecia", recalca sobre el sucesor de Angulo, de una plataforma independiente, que accedió al cargo a partir de las elecciones de 2007.

"Pero Abecia no es del PNV. La meten a ella por capricho de la Fiscalía y del juez instructor porque es la única forma de ligar el tema con el PNV", insiste Redondo. ¿Y los decretos que el tribunal considera irregulares? ¿No estampó ella su firma? "Si la secretaria-interventora dice que son legales y los ratifica el pleno, en el que hasta vota a favor el PP [el edil era Carmelo Barrio, ahora parlamentario vasco], ¿cómo se puede responsabilizar a la alcaldesa?", protesta.

¿Y qué opina sobre las duras condenas por corrupción a sus excompañeros en la Ejecutiva del partido? "Si lo han hecho, que lo paguen. Yo no pongo la mano en el fuego por nadie. Que asuman todas las consecuencias", responde. ¿Y es posible que el presidente del PNV de Álava, Iñaki Gerenabarrena, no conociera que tres de sus máximos colaboradores tenían una empresa pantalla llamada Kataia Consulting y que pedían comisiones? "Para mí, lo tenía que saber. Pero es mi opinión. Lo que sí digo es que en las reuniones oficiales del ABB no se trató jamás ninguna cosa de éstas", señala.

Redondo aprovecha la entrevista para explicar su dimisión en enero de 2010, apenas unas semanas antes de que estallara este caso de corrupción con las detenciones, el 17 de marzo, de De Miguel, Ochandiano y Tellería -la investigación secreta ya estaba en marcha-. ¿Qué ocurrió? "Me fui por la chapuza que habían preparado. Me olía algo raro. Los presupuestos de Zambrana de 2010 [del alcalde Abecia] fueron aprobados con el voto de un concejal tránsfuga del PNV. Tellería le llamó por teléfono con instrucciones de Gerenabarrena. ¿Quién era Tellería para hacer eso? ¡Yo era el responsable en el ABB para la cuadrilla de Añana [comarca a la que pertenece el pueblo] ¿Qué había detrás?", se pregunta el exdirigente del PNV, que recuerda que en aquella época Abecia negociaba con De Miguel crear una sociedad pública para impulsar el proyecto de Zambrana.

Por decisión del Euzkadi Buru Batzar (EBB), Angulo fue suspendida en su militancia del PNV cuando fue imputada en el 'caso De Miguel'. Redondo, en cambio, sigue perteneciendo al partido. "Una cosa son las ideas y otra las personas", argumenta quien en su momento ejerció como portavoz nacionalista en las Juntas Generales de Álava y que desde 2010 está aportado de la primera línea.

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