Del fusilado Espinosa al lehendakari Aguirre: todas las biografías de los 71 integrantes del primer Gobierno de Euzkadi
La autonomía política para Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y también Navarra fue algo que se discutió largamente durante la II República. Hubo varios intentos fallidos y, en el camino, se cayó el cuarto territorio foral, donde el peso del carlismo fue decisivo. En julio de 1936, hace ahora noventa años, se inició la sublevación franquista y la Guerra Civil. Con parte del territorio vasco conquistado por los rebeldes, paradójicamente, se aceleró la aprobación del primer Estatuto, también con el objetivo de las fuerzas republicanas y de izquierdas de retener al PNV de su lado frente a unos sublevados que tenían en la religión una de sus banderas. Fue el 1 de octubre de 1936, en Valencia, cuando se promulgó la 'constitución' para lo que entonces se vino en llamar Euzkadi. Y el 7 de octubre, “ante dios humillado”, juró como lehendakari el nacionalista José Antonio de Aguirre, apoyado masivamente por los concejales de los municipios aún no conquistados, la fórmula que se escogió ante la imposibilidad de celebrar elecciones y constituir un Parlamento.
Ahí nació un Ejecutivo “provisional” liderado por el PNV pero con presencia también del PSOE, de otro partido nacionalista vasco como ANV, de los comunistas del PCE y de dos fuerzas republicanas, IR (Izquierda Republicana) y UR (Unión Republicana). De hecho, de once carteras cuatro fueron para el PNV y siete para las fuerzas coaligadas en el Frente Popular.
En total, 71 personas asumieron labores de Gobierno en aquella primera experiencia autonómica, un claro precedente de la actual arquitectura institucional vasca. Con motivo del nonagésimo aniversario, el libro 'El nacimiento de un Gobierno a través de sus protagonistas. El Gobierno provisional vasco (1936-1937)' (Tecnos, 2026), dirigido por Mikel Urquijo Goitia y María José Villa Rodríguez en colaboración con el Instituto Gogora, recoge todas sus biografías. Han sido redactores de los textos Eduardo Alonso Olea, José Ignacio Aranes Usandizaga, Unai Belaustegui Bedialauneta, Iñaki Etxaniz Tesouro, Aritz Ipiña Bidaurrazaga, Carmelo Landa Montenegro, Fernando Martínez Rueda, Jon Penche González, Antonio Pérez Embeita, Luis Sala González, José Ignacio Salazar Arechalde, Lorenzo Sebastián García, Martí Sierra Riera, Mikel Urquijo Goitia y María José Villa Rodríguez.
elDiario.es/Euskadi va a publicar a partir de ahora y hasta el 7 de octubre, el día del aniversario y que, además, será festivo en 2027 por los mismos motivos, un resumen de todos los cargos de aquel Gobierno de Euzkadi. La serie arrancará con Alfredo Espinosa, republicano y único fusilado por el franquismo. El consejero de Sanidad fue ejecutado en Vitoria en 1937. Y terminará con el lehendakari José Antonio de Aguirre. Los domingos de agosto y septiembre se publicarán las biografías de los consejeros y el último domingo antes del final, en octubre, el perfil de Antón de Irala, un personaje clave porque fue el secretario de Aguirre en esos meses y también después en el exilio en Estados Unidos. Allí, lideró la agencia vasca de espionaje (el Servicio Vasco de Información) y la puso al servicio de la CIA (primero conocida como OSS) y del FBI.
En efecto, un 85% de los altos cargos pagaron con el exilio su lealtad al marco constitucional y estatutario. Algunos acabaron sirviendo a Estados Unidos, sí, pero otros, como el único consejero comunista, Juan de Astigarrabia, colaboraron con la Cuba de Fidel Castro. Muchos ni siquiera pudieron volver nunca a España. Otros sí lo hicieron ya en democracia. El último en fallecer fue Gonzalo Nárdiz, en 2003, ya en el siglo XXI.
“Nos pusimos a trabajar a finales del año 2024”, explica Urquijo, que destaca que encontró en el director de Gogora, Alberto Alonso, “que es historiador”, la “sensibilidad” necesaria para poner en marcha esta propuesta. Urquijo tiene experiencia en otros proyectos de “diccionarios biográficos” y en coordinar equipos redactores. Ha hecho lo propio con alcaldes de Bilbao, con parlamentarios vascos autonómicos o electos vascos en las Cortes Generales o, incluso, rescatando los nombres de los más de 3.700 parlamentarios españoles entre 1810 hasta 1854, lo que implicó movilizar a “369 personas de 80 universidades”, muchas de ellas de América porque se trazaron también las vidas de los representantes de las colonias. El Gobierno vasco, en general, tiene un amplio programa de conmemoraciones.
Explica Urquijo que en estas biografías “se habla mucho de la guerra”, porque es lo que marcó el nacimiento y el rápido final de este Gobierno de Euzkadi. Sin embargo, incide en que, al tiempo, se ha buscado igualmente poner en valor las otras políticas puestas en marcha. “Se ha tratado de destacar el proyecto político que construyeron, aunque luego quedara truncado por la dictadura. Hablamos de políticas sociales, educativas o de salud pública. Además de combatir, tenían un proyecto de país para ir desarrollando políticas de transformación”, expone. El origen de la Ertzaintza (Ertzaña) u Osakidetza (Osakintza) está en esa época. Existieron también las pesetas vascas.
El libro no oculta una evidencia: todos los altos cargos eran hombres. No hay excepciones. “No se nombró a ninguna mujer a pesar de que la II República es un momento en que las mujeres comenzaron a tener mayor presencia. Una cosa es que la ley fijara la igualdad y otra que eso llegara a ser una realidad”, indica sobre decisión compartida por todos los partidos de aquella coalición. La media de edad no fue muy alta, de menos de 40 años, y había un elevado número de cargos con estudios superiores y bien formados.
El deseo expreso del libro es poner en valor las figuras menos conocidas, más allá del lehendakari y de los consejeros. También ofrecer un recuerdo “integral” de todo el Gobierno de Euzkadi. “Es indudable que muchos están en el olvido. Los republicanos, como diría García Márquez, no tienen quien les escriba. A la gente del PNV o del PSOE sí se les ha mantenido más la memoria, porque hay un partido y unas fundaciones detrás. Pero a los republicanos no se les ha recordado. Hay muy poca cosa en general sobre el republicanismo y eso que desde el comienzo del siglo XX tiene concejales en las capitales y en todos los municipios grandes”, indica Urquijo. Y añade sobre el único asesinado: “Si Espinosa hubiese sido del PNV, habría tenido mucho más reconocimiento”.
0