Gobierno vasco y diputaciones se preparan para blindar la economía vasca frente al impacto de la crisis de Irán
La crisis desatada tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán impactará de lleno en la economía vasca y el Gobierno vasco y las diputaciones forales se preparan para intentar minimizar el efecto negativo de la guerra en las empresas vascas y los bolsillos de los ciudadanos. El golpe ya se empieza a notar, por ejemplo en los precios del petróleo y como consecuencia en el coste más elevado de los combustibles, y con unos efectos que serán mayores en función del tiempo que se alargue el conflicto. No es el primer conflicto cuyas consecuencias económicas -al margen de la pérdida de vidas humanas- debe sortear la economía vasca, por lo que, a falta de conocer las medidas definitivas, se espera que sigan un patrón similar a las puestas en marcha con la crisis como consecuencia de la guerra de Ucrania y previamente de la desatada tras la pandemia de la COVID-19.
De momento, este miércoles se reúne la Mesa de Defensa de la Industria, que el lehendakari decidió convocar de urgencia la pasada semana para empezar a testar un conflicto que puede alargarse meses, un temor que confesó el propio Pradales. La reunión será una primera toma de contacto para medir el impacto en las empresas, ya que en esa mesa se sientan empresarios, Cámaras de Comercio, Diputaciones forales o representantes de los clústeres, además de las instituciones como las diputaciones forales, que esperarán a tener el diagnóstico que se haga en este grupo de trabajo compartido con Gobierno y sectores para decidir y anunciar sus propias medidas, esencialmente de carácter fiscal -las Haciendas forales son las que tienen competencias, que serám “coordinadas entre las tres Diputaciones y adaptadas a las necesidades de cada territorio”, ha señalado el diputado general de Álava, Ramiro González.
“Este conflicto nos preocupa también por sus consecuencias económicas”, ha señalado. “Creo que hay una situación de incertidumbre y de preocupación global por la duración y las consecuencias de esta guerra y sobre cómo puede afectar esta situación a la industria y a las familias que probablemente van a ver encarecidos los productos de uso habitual y la cesta de la compra”, ha señalado. Tras constatar esta preocupación, ha indicado que están haciendo un “análisis coordinado y compartido con las otras diputaciones y con el Gobierno vasco” y escuchando a las empresas para ver cómo las puede afectar, aunque de momento ha asegurado que ninguna se ha dirigido a la institución foral para trasladarles una afección importante. Una vez se escuche las necesidades de los sectores, “se hará lo que siempre ha hecho desde la Diputación: adoptar medidas de forma coordinada con el resto de instituciones y adaptadas a las características de nuestro territorio y de su tejido productivo. Anunciaremos esas medidas cuando realicemos este análisis compartido”, ha señalado.
De igual forma, desde la Diputación de Gipuzkoa recuerdan que “siempre ha apoyado y acompañado” los distintos sectores cuando ha sido necesario, “mostrando la capacidad de adaptación y la flexibilidad requeridas ”en momentos especialmente complejos como la guerra de Ucrania o la COVID-19“ e indican que la reunión de la Mesa de Defensa de la Industria servirá para hacer ”una reflexión conjunta sobre la situación actual y, en caso de que se considere necesario, se acordarán las medidas para aplicarlas de manera armonizada“. Recuerdan en este sentido que desde la fiscalidad tanto en la crisis de la COVID-19 como en la guerra de Ucrania se aprobaron ”medidas para apoyar las actividades económicas, entre ellas: mejoras en las condiciones de los aplazamientos y fraccionamientos de pagos incremento de los forfait en las actividades agroganaderas y transportistas. Estas últimas medidas, se consolidaron con la reforma fiscal del 2025“.
Este miércoles la diputación de Gipuzkoa presenta a empresas del territorio el programa de ayudas “orientados principalmente a reforzar la competitividad y apoyar a las pymes”, destindas a impulsar la internacionalización, la innovación y la diversificación, reforzar la competitividad de las pequeñas y medianas empresa. También la diputación de Bizkaia presenta a las empresas las medidas destinadas a promover la descarbonización, que enlazan con las medidas para paliar la crisis, por la necesidad que se tiene de reducir la dependencia del petróleo o el gas, que, al margen de la cuestión medioambiental, se hace más patente en conflictos como el de Irán o previamente el de Ucrania.
La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, también anunciaba el pasado lunes que se están estudiando “medidas fiscales urgentes para dar liquidez” a las pequeñas y medianas empresas ante los efectos de la guerra en Irán y aseguró estar “muy preocupada por las consecuencias”, sobre todo en la pequeña y mediana empresa y también la repercusión en las personas autónomas que trabajan para esas pymes. Por ello, indicaba que se están valorando “una serie de medidas fiscales extraordinarias, urgentes, precisamente para dar liquidez a esas pymes”. Unas medidas, que tal y como han señalado desde el resto de las diputaciones serán medidas similares a las que ya fueron implementadas en la pandemia de la COVID-19 y con motivo de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, por lo que hay “constancia de que son medidas bien valoradas” por las empresas. “Estamos hablando de dejar más dinero para que tengan posibilidades de continuar con su actividad y con ello evitamos también una afección en el empleo directo”, dijo.
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