El Gobierno vasco paralizó de forma indefinida las obras del cable submarino con Francia después de tres vertidos de bentonita
Las obras de la conexión eléctrica por cable submarino con Francia a través de Gatika se suspendieron indefinidamente el pasado mes de marzo después de que se sucedieran tres incidentes de vertidos de bentonita a los ríos Atxuri, Oleta y Butroe. El primero en agosto de 2025, el segundo en el mes de octubre y el tercero ya en febrero de este mismo año, que supuso “la paralización total de todos los tramos de las obras denunciadas que requieran la utilización de bentonita, hasta que no se aclararan las posibles afecciones que puedan tener dichas obras, así como hasta conocer y aprobar la adopción de medidas para evitar nuevos vertidos al dominio público hidráulico, tanto a aguas superficiales como subterráneas”. Estos incidentes han supuesto la apertura de tres expedientes sancionadores que se han resuelto con tres multas que suman en total 22.400 euros: la primera a Red Eléctrica, de 1.200 euros. La segunda y tercera, de 9.200 y 12.000 euros, respectivamente, a la Sociedad Española de Montajes Industriales. Hay un cuarto expediente sancionador que está en proceso de resolución en estos momentos, también contra la mercantil Sociedad Española de Montajes Industriales y en relación con el vertido sucedido en febrero de este año.
Según se detalla en la información remitida al Parlamento Vasco por el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, a petición de la parlamentaria de EH Bildu, Amancay Villalba, el primer incidente en estas obras para unir por cables submarino que unirá España con Francia a través del Golfo de Vizaya se produjo el 6 agosto de 2025, cuando el Servicio de Inspección de la Agencia Vasca del Agua constató la presencia de bentonita en dos zonas de la red hidráulica. Según se comprobó, en esta misma zona se había producido ya un vertido puntual de bentonita con anterioridad. En ese momento se dieron instrucciones verbales de paralización de todos los trabajos que estuvieran produciendo un vertido al cauce natural, medida que fue implementada de inmediato. Ya el 4 de septiembre de 2025, previo al preceptivo Acuerdo de incoación, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 32.2 de la Ley 1/2023, de 16 de marzo, de la potestad sancionadora de las Administraciones Públicas Vascas, el director General de la Agencia Vasca del Agua emitió un Acuerdo de adopción de medida cautelar de “paralización de obras, por incumplimiento del condicionado de la Resolución del Director General de la Agencia Vasca del Agua de fecha 31 de enero de 2025, por la que se autoriza a la mercantil las obras de la línea subterránea submarina en corriente continua a ±400 kV Gatika-Frontera Francesa, estación conversora alterna/continua, en los términos municipales de Gatika, Maruri-Jatabe y Lemoiz (AO-B-2023-0685)”. En concreto se consideró que se incumplió el condicionado en el que se indica que “con motivo de las obras no se permitirá ningún tipo de vertido, escombros, restos de obra, etc. al río o zona de ribera, debiendo gestionar los materiales sobrantes mediante gestor autorizado”. Mediante resolución del 26 de septiembre de 2025 se alzó la medida cautelar de paralización de obras.
La segunda paralización se produjo tras otro incidente en octubre de 2025, cuando el Servicio de Inspección recibió aviso de la Policía Municipal de Mungia informando de la existencia de un vertido de color blanco al río Atxuri y Oleta. Una vez inspeccionado el entorno, se concluyó que el vertido denunciado se correspondía con bentonita y que provenía de la perforación que la empresa Sociedad Española de Montajes Industriales S.A. (SEMI S.A.) estaba ejecutando a 1 kilómetro de distancia. Ante este nuevo incidente, el 7 de octubre de 2025, se adoptó medida cautelar de paralización de todas las perforaciones una vez se acreditó que se estaba generando afección al río Oleta y Atxuri proveniente de los trabajos de perforación correspondientes al tramo PHD0 y que, por lo tanto, “constataban la ineficacia de las medidas preventivas adoptadas tras el anterior incumplimiento”. El 2 de diciembre de 2025 se acordó el alzamiento de la medida cautelar de paralización de obras.
La tercera paralización se produjo después de que el 8 de febrero de 2026, en la ejecución de los trabajos de la perforación de un tramo se constató que los vertidos de bentonita habían alcanzado el dominio público hidráulico. En la investigación de este episodio, se concluyó que, “aun siendo una perforación que no se encontraba lindando con ningún río o arroyo, las medidas adoptadas no habían sido efectivas para evitar la afección al dominio público hidráulico. Como consecuencia de ello, el 10 de febrero de 2026 se adoptó un nuevo acuerdo de paralización. ”Esta medida cautelar estableció la paralización total de todos los tramos de las obras denunciadas que requieran la utilización de bentonita, hasta que no se aclararan las posibles afecciones que puedan tener dichas obras, así como hasta conocer y aprobar la adopción de medidas para evitar nuevos vertidos al dominio público hidráulico tanto a aguas superficiales como subterráneas“. Posteriormente, el acuerdo de incoación del expediente sancionador del 3 de marzo de 2026, ha ratificado la adopción de la medida cautelar de paralización de las obras denunciadas en todos los tramos que requieren el uso de bentonita hasta que se aporte el conjunto de la documentación requerida.
El Gobierno vasco informa de que desde la Agencia Vasca del Agua se han realizado diversas inspecciones, y en relación con el seguimiento de la calidad de las aguas, se ha procedido a la toma de un total de 14 muestras y realizado diversos controles en el cauce. Dichas muestras se han obtenido tanto en el dominio público hidráulico —incluyendo arroyos y el río Butrón— como directamente de los vertidos que se estaban produciendo. Además, se señala que desde la recepción del primer aviso en agosto de 2025, el servicio de inspección de Ura ha llevado a cabo numerosas visitas de inspección. “En todos los casos, se indicó al titular responsable del vertido la obligación de adoptar las medidas correctoras necesarias de contención y limpieza. Asimismo, cuando procedió, se comunicó verbalmente la necesidad de paralizar las obras de perforación”. Desde el punto de vista de las aguas subterráneas, se ha requerido a la empresa que habilite una serie de piezómetros que permitan muestrear las aguas subterráneas en las diferentes zonas de obra, con el objetivo de analizar la posible afección de las incidencias ocurridas sobre las aguas subterráneas, así como establecer un nivel base con el que comparar futuros controles. “En estos momentos se está analizando la propuesta de red de control recibida”, señala la información del Gobierno.
La constatación de los vertidos de bentonita se produjo tras varias denuncias a través del Servicio de Emergencias SOS Deiak y señala el Gobierno que “desde el inicio de los incidentes han estado activos -y continúan estándolo- diversos canales de comunicación informal con personas y representantes de las plataformas ciudadanas”. También señalan que “de manera informal, en marzo de 2026 se ha recibido comunicación por parte del alcalde de Lemoiz, en la que ha trasladado su preocupación por las obras que se están ejecutando en el ámbito de su municipio, solicitando igualmente que desde la Agencia Vasca del Agua se lleve a cabo la supervisión y el seguimiento de los trabajos y, en su caso, la paralización de las obras”. Asimismo, se han recibido denuncias formales por parte las Plataformas Interkonexio Elektrikorik Ez, Maruri Jatabe Bizirik Elkartea y Boluntak, y por los ayuntamientos de Maruri-Jatabe y de Gatika.
0