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Incertidumbre entre hosteleros y comerciantes vascos por las medidas de ahorro: “Siempre nos toca a los mismos”

Escaparate apagado en una tienda de ropa.

Las medidas de de ahorro energético implementadas por el Gobierno de Pedro Sánchez están en marcha desde este miércoles y los sectores más afectados por las nuevas normas, la hostelería y el comercio, las acatan con incertidumbre y con la sensación de que vuelven a ser los “chivos expiatorios de todos los males”, dicen, como ocurrió durante la pandemia. “Parece que siempre nos toca a los mismos”, lamentan.

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“Vamos a cumplir” asegura Kino Martínez, gerente de la asociación de Hosteleros de Gipuzkoa, “pero está claro que nadie ha valorado los efectos secundarios que esta nueva normativa pueda tener sobre unos sectores que son los que más han sufrido durante las restricciones de la COVID-19”. En este sentido, considera que se vuelven a implantar normas sobre “los sectores visibles, los que están a pie de calle”, sin que haya habido ningún tipo de comunicación previa con ellos. “Legislan por decreto y que sean los sectores los que paguen las consecuencias”.

Los establecimientos hosteleros deben trabajar desde este miércoles con el aire acondicionado a 27 grados y la calefacción a 19 grados en invierno, y las puertas cerradas -algo para lo que, al igual que los comercios, disponen de un periodo de adaptación para aquellos que tengan que realizar modificaciones-. “Nadie ha pensado lo que va a dificultar esto el acceso de los clientes y también el trabajo de los camareros que tengan que atender la terraza”, dice.

“Colocar puertas o modificar las actuales requerirá de una inversión”, señala Héctor Sánchez, gerente de la Asociación de Hosteleros de Bizkaia. “Y no estamos en el mejor momento”, recuerda, justo cuando la hostelería empezaba a remontar después de la pandemia. “Se toman las medidas sin calibrar las consecuencias”. En este sentido, señala que el sector está recuperando los niveles actuales de actividad, impulsado sobre todo por el auge del turismo, “pero todo el mundo dice que el otoño es incierto, y este tipo de medidas, desde luego no ayuda”, señala Sánchez. “Si hay que hacer algo con el tema energético estamos de acuerdo, pero que no se toque siempre a la hostelería o al comercio, que llevamos encima la mochila de la crisis de la pandemia en la que muchos hosteleros se han tenido que endeudar”, recuerda.

El temor de la hostelería es que estas medidas supongan una nueva vuelta de tuerca para el sector al comienzo de un otoño que se prevé complicado. Kino Martínez recuerda que, según datos del Eustat, la hostelería ocupa el tercer puesto en el ranking de gasto en las familias vascas, por detrás de la vivienda y la alimentación. “Si los ciudadanos tienen que recortar gastos está claro que lo harán en la hostelería antes que en otras cuestiones, y si encima les ponemos difícil el acceso o hacemos que no se encuentren cómodos...”

Desde el comercio vasco, la presidenta de la Confederación Vasca de Comercio- Euskomer, Estíbaliz Tello, asegura, “con total claridad”, que el sector va a acatar la normativa “pero insistimos en que es necesario ser flexibles en los plazos porque no todo el mundo va a poder hacerlo de la noche a la mañana”. Tello recuerda que muchos comercios no tienen puerta, se quedan abiertos en cuanto se sube la persiana, “y la normativa llega en un inoportuno mes de agosto, de vacaciones...Esto va a crear un cuello de botella importante en los gremios para hacer las obras que necesitemos. Tendrán que ser flexibles en las sanciones porque muchos no llegarán a tiempo”.

En cuanto a si las medidas, que incluye para los comercios el apagado de los escaparates a las 22.00 horas, tendrán un reflejo negativo en los clientes, “habrá que ver cómo responden”, dice. No obstante, recuerda que suele decirse que “no hay mejor puerta para un comercio que la que no existe”. “Cerrar las puertas, subir la temperatura en verano y bajarla en invierno es contradictorio con lo que queremos promover, que es atraer al cliente al comercio para que viva una experiencia agradable de compra”. “Y luego ya se verá si realmente suponen un ahorro”.

La presidenta de Euskomer reconoce que en lo que se refiere al aire acondicionado e incluso la luz de los escaparates, el pequeño comercio lo ha ido adaptando al incremento de los precios de la luz. “Llevamos años revisando los precios para ajustar las cuentas”, dice. Pero ve con “incertidumbre” el efectivo que puedan tener en los clientes estas medidas a partir de otoño. “No creo que debamos especular”, asegura, pero sí reconoce que hay “temor con lo que pueda pasar”. Recuerda en este sentido que no puede decirse que el sector comercial vasco haya recuperado los niveles de 2019, aunque reconoce que estos meses de verano están siendo buenos porque “la gente tiene ganas de salir y disfrutar y se invierte más en ropa”. Pero recuerda que “venimos de meses muy malos”, y “cualquier norma que desestabilice no ayuda”.

De igual forma la presidenta de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Bilbao, Rosa Pardo, ha solicitado “más comunicación” entre el Gobierno central y las asociaciones de comerciantes. “Los comerciantes no necesitan normas estrictas, sino ”coherencia, sentido común y responsabilidad“, ha señalado Pardo a Europa Press.

Medidas para la industria y los consumidores privados

Tanto el comercio como la hostería echan de menos que las medidas de ahorro se extiendan a otros sectores, como la industria o la movilidad, y que no solo les afecte a ellos, que vuelven a ser los paganos de una crisis. En este sentido, la consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, ha señalado este miércoles que Euskadi está trabajando su propio plan de contingencia para administraciones públicas y ultimando el primer borrador con medidas para usuarios privados e industria que compartirán el viernes con los implicados para recoger sus aportaciones y enviarlo al Ministerio. Hasta ahora las medidas anunciadas por el Gobierno vasco se referían solo al sector público. En este sentido, la consejera ha considerado que el plan de ahorro energético del Gobierno central recoge una parte “importante”, pero “ínfima” de las actuaciones que hay que abordar para reducir el consumo energético. En este sentido ha abogado por trabajar, a partir de ahora, “intensamente” para reducir el consumo energético, sobre todo de gas natural, de cara a un invierno que se prevé pueda ser complicado en el caso de que pueda existir una reducción del gas que llegue a Europa.

El Gobierno vasco se reunirá también antes del 25 de este mes con hosteleros y comerciantes para tratar el plan de ahorro, según ha anunciado el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado, aunque aún no se ha fijado la fecha.

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