Marco Mezquida pone en marcha el Jazzaldia de Donostia con su octava visita... con permiso de ETS
El Jazzaldia de Donostia ya ha arrancado. Con permiso de ETS, multitudinarios allá por donde pasan, también se han puesto en marcha el resto de escenarios. “Tenía ganas de volver aquí”, afirmó Marco Mezquida, por ejemplo, en su octava vez en la ciudad. La actuación se integró en la programación gratuita, junto a Martín Meléndez, en el violonchelo, y de Aleix Tobías, batería y percusión.
Marco Mezquida Trío eligió Donostia para presentar 'Táctil', su más reciente trabajo discográfico autoproducido y publicado en febrero de este mismo año. El proyecto surge de la intención del artista de recuperar la dimensión física de la música, centrando la creación sonora en el gesto y la vibración de los materiales.
El concierto abrió con Mezquida manipulando directamente las cuerdas internas del piano, una técnica que utiliza para ampliar las capacidades del instrumento más allá de las teclas. Con la interpretación de ‘Carpe diem’, pieza de su álbum Talismán, el músico estableció desde el inicio un estilo que combina la improvisación libre con elementos del folklore y la música clásica. “Celebra la vida y los momentos que vivimos”, así fue como definió el pianista su canción, que recuerda habérsela dedicado a un amigo.
Canciones que exploran la experiencia humana emocional es uno de los diversos temas que el trío exploró. Desde un eje más social, Mezquida presentó ‘World’s hope’, una composición que tiene de referencia la labor activista de Greta Thunberg. En cambio, ‘Constantine’ es una pieza de ritmos rápidos inspirada en una conversación que el pianista mantuvo con una mujer que no dejaba de hablar de su expareja. Según explicó el propio Mezquida, la composición surgió en el momento en que dejó de prestar atención al relato de su interlocutora para empezar a imaginar las notas musicales que la historia le sugería.
La interacción con los asistentes fue clave durante el evento. Aunque se trató de un público muy tranquilo, ese se mostró completamente apreciativo y presente. Destacan las risas cuando el pianista mencionó a su amiga, Jésica, presente entre el público, tras de tocar ‘Cavalcanti’, pieza que le dedicó. Durante ‘Fraternitat’ se vivió un solo de piano que dejó al público boquiabierto, al igual que cuando el trío enlazó la ejecución con ‘Évora’, una pieza escrita en homenaje a la cantante Cesária Évora.
El acompañamiento de Aleix Tobías en la batería y Martín Meléndez en el violonchelo evidenció una conexión técnica consolidada tras diez años de trabajo conjunto. El público respondió con una escucha atenta y participativa, acompañando con palmas el ritmo del violonchelo durante el tema ‘Táctil’. La sincronía entre la percusión, el piano y el violonchelo generó una respuesta de asombro en la audiencia, especialmente en los pasajes donde la música cobraba mayor intensidad rítmica.
El trío concluyó su actuación con ‘Felice’, una composición que el pianista definió con humor como un “merengue malo” menorquín gestado en las calles de Florencia tras disfrutar de unas copas. Tal como se describió, la canción evocaba gracia y vida que no fueron desapercibidas. Con una ovación general mientras Mezquida, Meléndez y Tobías se abrazaban en el escenario, el trío cesó una jornada que enfatizó el valor del directo y la relación física con la música.
Sin embargo, el gran hito del estreno del certamen fue, por la afluencia de público, el concierto de ETS. A medianoche, miles y miles de personas colmaron la playa de la Zurriola. Este grupo alavés, oficialmente En Tol Sarmiento, viene llenando sí o sí grandes recintos en Madrid, Barcelona y, desde luego, también en tierras vascas.
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