Pradales reúne al Consejo de Gobierno vasco en el hotel Carlton de Bilbao como homenaje a la sede bajo las bombas de 1937
El lehendakari, Imanol Pradales, va a presidir este martes la reunión semanal del Consejo de Gobierno en un lugar muy singular, el hotel Carlton de Bilbao. El alojamiento cumple su centenario en 2026, pero su simbolismo histórico viene sobre todo de que fue la primera sede estable de la Presidencia vasca en plena Guerra Civil. Todavía hoy son visibles, bajo los escalones de acceso al hotel, los respiraderos de las salas inferiores o búnkeres donde era necesario guarecerse en una Bilbao de 1936 y 1937 acosada por los constantes bombardeos aéreos de la aviación nazi que operaba al servicio de los sublevados franquistas.
Según ha informado la Presidencia vasca, el acto se enmarca en el nonagésimo aniversario del primer Estatuto de autonomía y la consecuente constitución del primer Gobierno de la entonces conocida como Euzkadi, con zeta, aunque realmente aquellos hechos se produjeron más avanzado el año, en octubre. Aquel gabinete, provisional al no haberse celebrado elecciones y por estar muy centrado en la gestión de la guerra, tuvo al frente a José Antonio de Aguirre, del PNV, y participaron de él también dos partidos actuales, el PSOE y el PCE, así como ANV y Unión Republicana. Precisamente el consejero republicano, Alfredo Espinosa, titular de Sanidad, acabó fusilado tras ser engañado en un vuelo y es la principal víctima de la represión franquista en aquellos años.
Los consejeros de 2026, nacionalistas y socialistas, llegarán al Carlton a las 8.30 horas. A las 8.50 horas se espera la llegada del lehendakari Pradales. Habrá una fotografía de familia en el exterior y luego desde el balcón del salón Luis García Campos, de donde colgó en su día el cartel de “Lendakaritza/Presidencia”. A las 10.30 horas, tras la reunión del Consejo de Gobierno, se espera una declaración institucional de Pradales.
El Carlton, ubicado en la plaza de Federico Moyúa que prontó volverá a ser Elíptica, como era antes de 1937, se abrió en 1926 como gran hotel de lujo para la ciudad. Allí tuvieron su sede las primeras emisoras de radio de Bilbao, por ejemplo. La llegada de la Presidencia vasca, con la cartera de Defensa y otras dependencias, a finales de 1936 requirió de la realización de obras. Básicamente, se hicieron dos búnkeres, uno para el Ejecutivo y otro para la población en general. El hotel sigue ofreciendo la “sala búnker” para eventos. Eso motivó que, técnicamente, los primeros pasos del Gobierno de Aguirre fueran en la Diputación de Bizkaia, a unos pocos metros en la Gran Vía de Don Diego López de Haro.
El Carlton es un lugar muy relevante para la historia del autogobierno vasco. Aquel Gobierno no operó en todo el territorio, apenas en Bizkaia y unas pocas zonas de Gipuzkoa, pero no en Vitoria o Donostia, ya conquistadas por las fuerzas franquistas. Y nunca tuvo instalaciones propias. En esa provisionalidad, el hotel se convirtió en fortín. Una publicación contaba que había una gran seguridad en torno al hotel. En el exterior, unos “cosacos blancos”, unos hombres fornidos de aspecto “casi cinematográfico”. Dentro Miqueletes guipuzcoanos y Forales vizcaínos, los cuerpos policiales de ambos territorios. Y, finalmente, la nueva “Ertzaña”, el germen de la actual Ertzaintza.
Allí se pronunció, el 22 de diciembre, el primer mensaje de Navidad (o de Gabon) o el discurso de abril de 1937 para conmemorar seis meses de autonomía bajo las bombas. El Instituto de la Memoria (Gogora) recoge que desde allí se grabó en mayo un programa en castellano, inglés y francés para denunciar el bombardeo nazi de Gernika, de finales de abril de 1937.
Todo el comienzo de 1937 fue un asedio continuado de Bilbao y su entorno, sobre todo por aire. El 4 de enero la ciudadanía llegó a capturar a un aviador nazi que participaba en los ataques y lo torturaron en plena calle, un episodio que dio origen al hecho más oscuro de aquella primera Euzkadi, el asesinato de 200 presos en cárceles autonómicas acusados de ser afectos a la sublevación. Después de Gernika, los avances de los sublevados, con el apoyo aéreo alemán y el terrestre de la Italia fascistas, fueron imparables. En junio, el Gobierno de Euzkadi abandonó el Carlton. El último Consejo en Bilbao se celebró, de hecho, en el hospital de Basurto, pretendidamente más seguro. Fue el 16 de junio de 1937. Las obras de arte se enviaron a Francia, para protegerlas del expolio.
Después, siguieron a las Encartaciones. El palacio La Puente en Trucios, ahora comprado por Gogora, fue el último espacio en tierra vasca para aquel gabinete que emprendió luego camino al exilio o, en el caso de Espinosa, a la muerte. El 19 de junio cayó Bilbao y, al poco, todo el territorio vasco se sumergió en cuarenta años de dictadura.
Una publicación del Gobierno ilegítimo editada en Donostia, el semanario 'Fotos', acompañó a españoles rebeldes, a alemanes nazis y a italianos fascistas en la entrada a Bilbao. “En el hotel Carlton está la Landakaritz [sic]. Bueno, esto quiere decir Presidencia. El cartelito no dura lo que un suspiro”, contaba. En lugar ondeaba una bandera oficial de España, roja, amarilla y morada, y la ikurriña. Fueron sustituidas por una bandera ilegal de España, roja, amarilla y roja. Gogora sugiere que fue un alemán el que cambió los símbolos. Otro diario falangista, editado en Zaragoza, añadía: “En el despacho do Aguirre 'Napoleonchu' ha aparecido cuidadosamente guardada la falacia que explica el enigma: un mandil masónico y una banda de suplente para la asistencia a las reuniones de la secta. Es decir, que el que a sí mismo se llamaba 'amantísimo hijo de la Iglesia', 'católico fervoroso', era un masón de categoría”. Las burlas a Aguirre eran continuadas en la prensa controlada.
El veterano dirigente del PNV Iñaki Anasagasti sostiene que el Consejo de Gobierno nunca se ha vuelto a reunir en el Carlton desde 1937, aunque sí ha habido otros actos y homenajes, como el reciente al consejero Espinosa o la ya lejana cena en honor a Jesús María de Leizaola, consejero y lehendakari a la muerte de Aguirre en el exilio, cuando regresó en 1979. Sí ha habido sesiones en La Puente, con Iñigo Urkullu, y hasta con Juan José Ibarretxe en el Diputación de Bizkaia, recordando la sede provisional. En 2016, el 7 de octubre fue declarado día festivo por ser el aniversario del primer Estatuto.
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