El “logro” de los Zamarreño: sientan en el banquillo a dos dirigentes de ETA por el atentado mortal de 1998
La Audiencia Nacional ha juzgado este miércoles, más de dos décadas después, a los dirigentes de la extinta banda terrorista ETA Javier García Gaztelu, conocido como 'Txapote', e Irantzu Gallastegi, alias 'Amaia', por el asesinato del concejal del PP en Errenteria, Manuel Zamarreño. El crimen se produjo en junio de 1998. La familia de la víctima sostiene que es “logro” que pueda haber Justicia después de tanto tiempo.
La Fiscalía, que pide para cada uno de ellos 120 años de prisión, relata que cuando ambos formaban parte del 'comando Donostia' recibieron la instrucción de matar a miembros del PP, por lo que se fijaron en el concejal Zamarreño. Así, a las once de la mañana del 25 de junio de 1998 los terroristas accionaron un artefacto explosivo que colocaron en un ciclomotor al pasar junto a él Zamarreño y el agente de la Ertzaintza que realizaba labores de escolta. La explosión causó la muerte del edil y múltiples heridas al agente y a otro hombre que se encontraba en la zona, además de daños materiales en vehículos e inmuebles. La Fiscalía solicita que los acusados paguen indemnizaciones a las víctimas por más de 1.600.000 euros.
Los exjefes de ETA se han negado a declarar ante el tribunal de la Audiencia Nacional que les juzga, lo que constituye un derecho de cualquier procesado. “No voy a declarar, no voy a participar, no voy a contestar”, ha afirmado García Gaztelu en euskera. Su compañera también ha anunciado que guardaría silencio. Están acusados de un delito de asesinato terrorista de miembro de corporación local, otro de asesinato terrorista contra un agente, dos delitos de asesinato terrorista, un delito de tenencia fabricación, transporte y colocación de explosivo y un delito de estragos terroristas, informa Europa Press.
En declaraciones a la prensa a la salida del juicio, la hija de Zamarreño, Naiara, ha afirmado que “lo más duro de todo” ha sido ver las “caras y miradas” de los terroristas. “No se han arrepentido de lo que hicieron”, ha lamentado, aunque admite que “el mero hecho de que 25 años después se haya podido celebrar” la vista oral es “un logro”. “No sabemos lo que va a pasar, pero hemos llegado hasta aquí”, ha añadido.
De su lado, El agente de la Ertzaintza superviviente ha explicado que el día de los hechos había quedado con el entonces concejal 'popular' para acompañarle a una reunión del partido en Donostia. “Bajamos una escalera, me adelanté yo para salir por un trozo sin visibilidad y él me seguía por detrás. Me ralenticé para que me rebasara y, al ver que no me rebasaba, vi que estaba cruzando la acera de enfrente donde estaba el quiosco donde iba a comprar el pan. Yo le seguí, le acompañé y no fue al quiosco”, ha relatado. En su lugar, Zamarreño “avanzó y se giró hacia la panadería”. “Le dejé que comprara el pan y le esperé en la plazoleta. Él compró el pan y, cuando salió, le dejé que me rebasara. Yo iba cuatro metros detrás de él y no avanzamos ni diez metros. Cuando llegamos al portal de esa calle, se produjo la explosión”, ha detallado.
El escolta se quedó “ciego, inconsciente” y sufrió una “rotura de tímpanos”. Cuando se repuso, se palpó y comprobó que “tenía lesiones por todo el cuerpo” a causa de la metralla. “Cuando pude apoyarme en un coche, me metía las manos y me faltaban trozos de musculatura en el pecho. Notaba cómo me caía la sangre por todo el cuerpo”, ha añadido. Tras el atentado, el policía tuvo que ser “operado del ojo” y también se vio sometido a una reconstrucción de la oreja. La explosión, según ha detallado el funcionario que elaboró el primer atestado, fue provocada “con una carga de explosivo” de entre dos y tres kilos que fue “colocado en un ciclomotor”.
Fue en septiembre de 2022 cuando la Audiencia Nacional acordó enviar a juicio a los dos exjefes de ETA. Cabe recordar que, tanto 'Txapote' como su pareja, 'Amaia', han sido condenados por la Audiencia Nacional por su participación como integrantes del 'comando Donostia', en el secuestro y crimen del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco en julio de 1997, que se perpetró días después de la liberación del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara. La lista de víctimas mortales la completan Alfonso Morcillo Calero, Mariano de Juan Santamaría, José Ignacio Iruretagoyena, José Luis López de la Calle, Jorge Díez Elorza, José Javier Múgica Astibia, Irene Fernández Perera, José Ángel de Jesús Encinas, Enrique Nieto Viyella y Máximo Casado Carrera. También se le atribuye el intento de asesinato de Ramón Rabanera, diputado general de Álava con el PP, y José Ramón Recalde, consejero vasco socialista, además de un atentado contra una discoteca. Gallastegui, por su parte, está condenada igualmente a una pena acumulada de 30 años. En su caso, ingresó en prisión el 14 de junio de 2005 por los delitos de atentado y asesinatos, tenencia de explosivos, estragos e incendios terroristas. Tiene fijada el cumplimiento de las tres cuartas partes en noviembre de este año por matar a Miguel Ángel Blanco, Fernando Múgica Herzog y José Ignacio Iruretagoyena.
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