Los pacientes de coronavirus que ya se han curado en Italia: "Esta enfermedad te pone a prueba"

Pacientes en sus camas en los Hospitales Civiles de Brescia, en medio del brote de coronavirus.

Roberta tiene poco más de 50 años y es de la región italiana de la Lombardía, la más golpeada por el brote de coronavirus en Italia, el mayor de Europa. Ella es una de las más de 31.500 personas que han dado positivo POR el virus en el país. También, una de las casi 3.000 que ya se han curado, según el último balance de las autoridades italianas.

Al principió, creyó tener una simple gripe, pero cuando supo que formaba parte del grupo de contagiados, sintió que se le "cayó el mundo encima". Asustada, se le pasaron varios pensamientos negativos por la cabeza. "Estaba convencida de que iba a morir, de que no volvería a ver a mis amigas", recuerda. 

Roberta fue puesta en aislamiento en su casa el 28 de febrero, no la hospitalizaron. No tenía grandes dificultades para respirar, pero sí fiebre, uno de los síntomas más comunes de la enfermedad. "Fluctuaba entre 38° y 39°, mientras que yo suelo tener como mucho 36°. Estaba fatal, no veía bien. Estaba aterrorizada. Las noches eran un infierno, cuando conseguía dormir tenía todo tipo de pesadilla. Hasta el día de hoy todavía tengo problemas con mi olfato".

Y aunque lo define como "una de las peores experiencias" de su vida, esos días difíciles han quedado atrás: ya se ha recuperado. "Cuando me dijeron que la prueba había dado negativo sentí un subidón de adrenalina". Ahora puede salir a la calle, aunque dentro de los límites impuestos por el Ejecutivo a toda la población, es decir, solo para las necesidades básicas y por motivos de salud o trabajo.

La mujer, que prefiere no revelar su verdadero nombre, acepta hablar con eldiario.es para trasmitir su experiencia a la población española tras semanas en cuarentena. "De verdad, pido a los españoles que por favor se queden en casa. Yo he salido de esta pero mucha gente falleció, o acabó intubada. Que se queden en casa leyendo, viendo la tele, durmiendo, limpiando... pero que no salgan. Si necesitan comida o medicamentos, pidan que se los traigan a casa. El coronavirus es un monstruo, no exagero, y desgraciadamente no hay vacuna ni cura". 

En la Lombardía, la región más rica de Italia y que cuenta con un buen sistema de salud, hay más de 10.000 pacientes positivos, 823 de los cuales están en cuidados intensivos. En la actualidad, en todo el país se contabilizan algo más de 26.000 casos activos, de los cuales un 10% están hospitalizados en cuidados intensivos. Los que permanecen en aislamiento, es decir, encerrados en casa, tienen la prohibición absoluta de salir. "Cada caso es único", dice a este medio un médico de la UCI de un centro hospitalario del norte de Italia. "Cada paciente tiene una familia, a veces una comunidad entera, esperándole, devorada por la ansiedad y la angustia".  

Como Roberta, la mayoría de las personas que se infectan con el SARS-CoV-2 presentan síntomas leves y se recuperan (80%) sin necesidad de seguir ningún tratamiento especial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alrededor de 1 de cada 6 personas desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas previas (hipertensión arterial, problemas cardiacos, diabetes...) tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que se han contagiado han fallecido. 

Enrico [nombre ficticio] tiene más de sesenta años, es empresario y vive en la Italia central. Tuvo el coronavirus, se curó y ahora se encuentra "bastante bien", pero no quiere contar su experiencia a los medios de comunicación. "Han sido días muy duros, para mí y mi familia. Mi hija también era positiva, aunque gracias a Dios era asintomática. Pero yo lo pasé mal".

A su juicio, "el Gobierno italiano ha acertado, por una vez. Hay compañeros empresarios que quisieran mantener la actividad a pesar de todo, pero se equivocan: el coronavirus no es la gripe, es cien veces peor. ¿Qué habría pasado si [Giuseppe] Conte los hubiera escuchado? ¡Probablemente ahora tendríamos a 10.000 personas en las unidades de cuidados intensivos!", exclama. "Espero que en España, y en otros lugares, los Gobiernos adopten medidas estrictas como las nuestras".

"Me preocupo sobre todo por mi familia"

Chiara Gribaudo, 38 años, es diputada del PD y también dio positivo. Originaria de Cuneo, una acomodada ciudad agroindustrial del Piamonte, Gribaudo se encuentra en régimen de autoaislamiento en su casa. "Describir esta enfermedad no es fácil", explica a este medio por correo electrónico. "No sé si es comparable con otras neumonías, nunca había tenido neumonía antes. Pero es como si un camión me hubiera pasado por encima del pecho".

"Mentiría si dijera que esta enfermedad no me asusta, me preocupo principalmente por mi familia", añade. "Pero me ayudaron los miles de mensajes de solidaridad y cercanía que me llegaron en las 24 horas siguientes a la noticia. Un cariño que ayuda enormemente a superar estos días difíciles, y parecido al que los italianos llevan días dirigiendo a todos los enfermos y a todos los trabajadores sanitarios que están en primera línea contra el virus".

Para ella, cuando la pandemia termine, las prioridades deberían ser varias, al menos en Europa. "Cambiar de marcha frente a la tendencia de privatización del sector sanitario, que afortunadamente en Italia tiene contrapesos fuertes en el sistema público. Pero este sistema hoy en día necesita ser reforzado y fortalecido; sobre todo, revisar el papel y las competencias de Europa", indica. "Hemos pasado los últimos años discutiendo sobre el cierre de las fronteras a los desesperados, hasta que llegó un peligro que ha cruzado las fronteras en avión, viajando en primera. Han tenido que morir cientos de personas en Italia para que la UE empezara a hablar seriamente de solidaridad, y para que todos se dieran cuenta del peligro en el que estábamos".

"Incluso curado, necesitas apoyo"

Claudio Veronese tiene 63 años y es el vicealcalde de Vo’. En este pueblo de 3.000 habitantes a un par de horas en coche de Venecia, se produjo la primera muerte con coronavirus en Italia, la de Adriano Trevisan, de 78 años. Veronese, como muchos de sus conciudadanos, también dio positivo en coronavirus. "Al principio estuve en autoaislamiento en mi casa. Después de tres días me hicieron una prueba, di positivo y me hospitalizaron. Pero entonces esta enfermedad era todavía bastante desconocida, así que yo no tenía miedo. Al principio estaba tranquilo". 

El vicealcalde pasó la enfermedad en total aislamiento, en el departamento de enfermedades infecciosas del hospital de Padua, uno de los más grandes y mejor equipados de Italia. "Los síntomas pueden ser muy fuertes", cuenta a eldiario.es. "La fiebre sube y baja, de repente pasa de 36° a 39°. Mientras tanto, sudas, tienes fuertes escalofríos, es agotador. La fiebre te quita las fuerzas: dar unos pasos para llegar al baño se convierte en un esfuerzo enorme". 

Para su familia, su hospitalización fue un shock. "Se asustaron mucho porque vinieron a recogerme con la ambulancia, y los operadores llevaban monos, gafas, guantes". En su opinión, el coronavirus es "una enfermedad que te pone a prueba. E incluso una vez curado, tienes que tratarte desde el punto de vista psicológico, necesitas un verdadero apoyo porque el estrés para los que se enferman es fuerte".

Manda un mensaje a la gente en España: "Quédense en casa aunque sean jóvenes y estén en buena salud, porque a menudo los jóvenes se enferman, pero sin síntomas, y sin darse cuenta contagian a sus padres, y abuelos".

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Publicado el
17 de marzo de 2020 - 21:54 h

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