Vía libre para el Museo EMT de Madrid en Arganzuela: rechazado el recurso del segundo premio contra el ganador
El concurso para elegir el diseño del nuevo Museo de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) está definitivamente cerrado. El Tribunal Administrativo de Contratación Pública (TACP) ha rechazado el recurso que planteó hace unos días el estudio que recibió el segundo premio —Ramón Fernández-Alonso y Asociados— contra el fallo del jurado que declaró como ganador al estudio HAGO.
El tribunal desestima así el recurso al considerar insuficientes para revertir la decisión original las razones aportadas por el estudio del segundo premio, el cual intentaba hacerse de esta forma con el primer premio del certamen, valorado en 50.000 euros. En concreto, descarta un posible incumplimiento de las alturas y otras dimensiones como el espacio para paso de autobuses articulados, ya que este dimensionamiento del edificio es “de fácil subsanación en la fase de elaboración del proyecto”. Es lo que indica la resolución a la que ha tenido acceso este periódico.
Por ello, considera la instancia judicial que esta circunstancia “no conlleva la exclusión de la oferta, por entenderse que no existe incumplimiento de los requisitos exigidos en el pliego de condiciones”. También califica de insuficiente la motivación alegada por el jurado a la hora de otorgar los premios y niega el acceso al expediente solicitado por la parte recurrente. EMT alegaba que en esta primera fase del concurso “se valoran anteproyectos, no proyectos ejecutivos”, para apoyar la decisión del jurado.
No obstante, el TACP considera que a su criterio no hay mala fe o temeridad al interponer el recurso, por lo que no multará al denunciante Ramón Fernández-Alonso con los 1.000 euros que le reclamaba la Empresa Municipal de Transportes de Madrid debido a que se alargó el proceso.
La resolución de este tribunal es definitiva y pone fin a las reclamaciones administrativas. El estudio denunciante podría, sin embargo, recurrir a la justicia ordinaria a través de un contencioso y alargar más este proceso, lo que ocurrió en otro de los concursos organizados por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), el de la plaza del Dos de Mayo.
COAM eligió a través de un jurado compuesto por sus miembros y representantes del Ayuntamiento de Madrid la idea del estudio HAGO, una propuesta que plantea volúmenes rectangulares, con un hueco en su zona central, para alojar los vehículos históricos de la empresa municipal.
El jurado escogió esta propuesta por la “interesante imagen urbana” planteada entre los volúmenes residenciales de la zona, “que actúan como telón de fondo en la visión desde el río”. El fallo valoró el “acierto en la elección de la piel de acabado, sin mantenimiento y con durabilidad demostrada, volumen evanescente durante el día y singular por la noche, que juega el papel de chaqueta fría ventilada disminuyendo la radiación solar”.
También destacaba especialmente el “adecuado funcionamiento de las plantas y atractivo acceso desde el Paseo de los Melancólicos con una amplia visión de espacio expositivo a doble altura, sobre el que se proyecta un amplio espacio al aire libre mirando a Madrid Río”. No obstante, advertía que los dos autores del trabajo, los arquitectos Antonio Álvarez-Cienfuegos Rubio y Emilio Delgado Martos, deberán “revisar y justificar determinados dimensionamientos de planta y accesos de autobuses, que no influyen en la rotundidad de la propuesta”.
Posteriormente, en el recurso presentado ante el TACP, el estudio HAGO aseguraba que “todas estas medidas y consideraciones serán mostradas y calculadas en los planos vectoriales, que aún no han sido elaborados, por no ser necesarios para que el jurado emitiera su voto”.
Su proyecto se tendrá que desarrollar en una parcela de Madrid Río donde el Ayuntamiento de la capital había previsto inicialmente construir varias dotaciones deportivas. El anuncio de que este espacio, largamente reclamado por los vecinos e incluido incluso en la memoria vinculante del ámbito, sería finalmente dedicado a un nuevo museo de la EMT que enojó enormemente a las asociaciones vecinales.
Según estas entidades, la citada memoria indica que los terrenos están destinados “a mejorar las dotaciones deportivas para el alumnado y profesorado del IES Gran Capitán y del barrio ante la saturación del polideportivo Marqués de Samaranch y la llegada de nuevos vecinos de las 1.300 viviendas”. Por ello, advirtieron hace unos meses al área de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente que no iban a consentir este “expolio” y que tomarían todas las medidas a su alcance “para conseguir esas instalaciones deportivas tan necesarias”.
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