La Feria de San Isidro declarada de interés general como el Orgullo
Esta mañana el Pleno Municipal ha aprobado, con los votos a favor de Ciudadanos, PSOE y PP y en contra de Ahora Madrid, la proposición n.º 2016/8001152, presentada por el PP, que instaba a declarar la Feria de San Isidro como de especial significación ciudadana e interés general para la ciudad de Madrid, como ya sucedió con el Orgullo LGTBI.
Entre los argumentos esgrimidos por los populares, los cálculos de la patronal, que estiman que la Feria de San Isidro proporciona unos ingresos 60 millones de euros, las cifras de asistencia a las diferentes corridas de toros (unos 650.000 espectadores) y la ocupación hotelera, a la que San Isidro aporta un 13% de media en la capital, según Carmen Castell.
«Un acontecimiento de especial interés para esta ciudad y para este país», ha dicho Castell, quien también ha afirmado que «no se entendería un rechazo si no partiera de la más radical ideología». «Se cargan de razones para reclamar la misma excepcionalidad temporal que para el Orgullo pero, ¿por qué unos sí y otros no?», se ha preguntado Castell.
«Dijo la Alcaldesa que con Ahora MAdrid los aficionados no teníamos que temer por San Isidro.[...] Si esta ciudad es la ciudad del sí ahora tienen la oportunidad de decir sí y desandar el camino emprendido contra los toros», de eliminar las barreras que impidan el desarrollo de la actividad comercial de los negocios el entorno de Las Ventas esos días.
En su intervención por parte del equipo de gobierno, Celia Mayer ha detallado que su voto en contra se debe a dos motivos: uno de ellos de carácter técnico, «porque es técnicamente inviable» y «porque dista mucho del modelo de ciudad que nosotros queremos»
«Como usted bien sabe, Las Ventas es propiedad de la Comunidad de Madrid y esté gestionada por la empresa privada Taurodelta, S.A. No hay actividad en el espacio público, por lo que la normativa aplicable es la misma que para los espectáculos deportivos», ha argumentado Mayer, quien también ha precisado que si decidieran hacer actividades en la vía pública sí podrían solicitar esa excepcionalidad.
Por lo que respecta a la utilización del espacio público, Mayer ha vuelto a recordar que en el caso de la Feria de San Isidro, las actividades se realizan en exclusiva dentro de Las Ventas y con una entrada de pago, mientras que en el Orgullo son totalmente públicas y abiertas.
En cuanto a la participación y número de asistentes, mientras la Feria San Isidro dura 31 días y por ella pasan en torno a las 600.000 personas, el Orgullo son tan solo cinco días que aportan a la ocupación hotelera casi el 45%, con millones de participantes y de numerosas nacionalidades.
Por lo que respecta a su proyección, tanto nacional como internacional, mientras la Feria de San Isidro ha perdido 4.500 abonados Madrid acogerá el World Pride 2017, el evento del Orgullo LGTBI a nivel mundial. Otro punto que diferencian a Orgullo y Feria de San Isidro es la imagen de ciudad que genera y el consenso social, que en el caso del Orgullo «potencia una imagen de Madrid como símbolo de igualdad y posiciona a Madrid como referencia de derechos LGTBI», ha argumentado Mayer.
Por su parte, desde Ciudadanos han explicado que la Feria de San Isidro tiene un importante impacto en el PIB y que «en Madrid la Feria es autosuficiente. Como hecho económico de importancia tenemos que garantizar el mantenimiento y, si es posible, potenciar el impacto indirecto para que se beneficien los comercios de la zona».
Además, han manifestado que, a su juicio, «es necesaria para impulsar nuestra economía, sin que ello implique que nos tenga que gustar una actividad determinada».
Por su parte, María del Mar Espinar, del PSOE, ha recordado al pleno la actitud que mantuvo el grupo popular el día de la votación del Orgullo como de especial interés para la ciudad de Madrid. «Todos recordamos la posición que tuvo el PP, que fue la absteción», ha declarado.
«Señora Castell, intentar comparar la celebración de las fiestas del Orgullo Gay es surrealista, algo digno de una película de Buñuel», ya no solo porque su duración no es comparable, pues el Orgullo «tiene una duración de menos de una semana y la Feria un mes», sino también porque «las fiestas del Orgullo son fiestas de alegría y las de San Isidro son la alegría por una fiesta».
«No me cansaré de decir que, a diferencia de su grupo político, sí que pensamos en los madrileños. Creemos que ambos [el Orgullo y San Isidro] son eventos de especial interés para la ciudad de Madrid» y que «entre el odio y la pasión hay un lugar intermedio». San Isidro tiene «más de medio millón de espectadores, muchos de ellos turistas, por lo que redunda en el resto de la economía de la ciudad. No hablamos de tauromaquia, sino de facilidades que puede dar la administración».
Por ello, desde el PSOE han decidido apoyar la propuesta que el PP traía al Pleno, «por toda la repercusión económica, pero insistimos en la necesidad de estudiar el impacto de estas medidas», ha matizado Espinar.
En la réplica, Castell lamentó que excluyeran al Partido Popular de la negociación de la declaración del Orgullo LGTB, un gran error, aunque «Mayor aún fue que nos pusieran veto para asistir a las fiestas del Orgullo». «Queremos que la Fiesta siga siendo un estímulo. ¡Orgullo sí, Feria también!», ha concluido.
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