Sindicatos y docentes murcianos piden la suspensión de clases presenciales por el nivel de contagios de COVID-19 en la Comunidad

Aula de un colegio de Educación Infantil y Primaria

La Región de Murcia está afrontando una virulenta tercera ola de la pandemia. El miércoles 13 de enero, el presidente de la Comunidad, Fernado López Miras, anunció que se prohibían en todo el territorio las reuniones entre personas no convivientes, una medidas que se suma al cierre perimetral y de la hostelería en casi todo los municipios. La nueva restricción ha sido recibida entre críticas porque mantiene abiertos recintos públicos o privado donde se pueda hacer uso de la mascarilla -aunque en algunos con restricciones-. Por ello, tanto Comisiones Obreras (CCOO) como la Unión General de Trabajadores (UGT) han exigido al Gobierno regional la suspensión temporal de las clases presenciales en los centros educativos.

CCOO Enseñanza señala que "resulta incomprensible que una situación sanitaria que ha llevado a prohibir las reuniones sociales sea compatible con la actividad presencial en nuestras aulas". "Comisiones Obreras siempre ha apostado por la presencialidad segura en las aulas, pero los actuales datos de incremento de los contagios, unidos a las dificultades de ventilación que ha planteado la llegada del frío, hacen que no sea seguro". El sindicato exige el cese de la actividad lectiva presencial "inicialmente durante un mes, hasta que los datos epidemiológicos mejoren".

Desde la La Federación de Empleados y Empleadas de los Servicios Públicos de UGT (FeSP-UGT) consideran que con el repunte de casos de los últimos días, en torno a los 2.000 contagiados, "es motivo suficiente para que se lleven a cabo las necesarias actuaciones y medidas que mejoren las condiciones laborales y de salud de la comunidad educativa". Desde este sindicato proponen nuevas ayudas económicas "más accesibles y menos restrictivas a familias para la conciliación durante este periodo".

Igualmente, FeSP-UGT insta a Educación a valorar la conveniencia de optar por las clases telemáticas, de manera opcional,  en ciclos formativos de alumnado donde gran parte son mayores de edad. También propone a la Consejería que tenga en cuenta al personal vulnerable o de riesgo, y que permita la impartición de clases online y que reconsidera bajar aún más las ratios a fin de aminorar la exposición en cada grupo cuando baje la alta incidencia y hasta final de curso.

La responsable de Enseñanza Pública de FeSP-UGT en la Región, Toñi del Vas, asegura que este sindicato es "muy consciente" de los beneficios de la educación presencial y no abogaría por un cierre de los centros “pero en las circunstancias en las que nos encontramos, con el alto índice de positivos, vemos que es una medida necesaria, sobre todo cuando el Colegio de Médicos ha demandado un confinamiento general, las familias y hasta el presidente López Miras lo ha planteado hoy mismo como una posibilidad".

La plataforma conformada por profesores murcianos, Docentes Unidos, se han sumado a la petición de confinamiento domiciliario a nivel regional por la precariedad de recursos en los centros educativos: "Con más docentes y espacios ahora no estaríamos desprotegidos ante la escalada de contagios y podríamos paliar considerablemente las molestias de las inclemencias climáticas". Desde la agrupación lamenta que en los coelgios no se cuente con medidores de CO2 en todas las aulas, y "los pocos filtros que se han puesto los han pagado las familias". Los docentes denunciar que en la mayoría de ellas no se han "garantizado las condiciones de ventilación adecuadas, ni se respeta la distancia de seguridad de metro y medio. Las condiciones térmicas en las que se está trabajando y estudiando son ilegales".

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14 de enero de 2021 - 16:20 h

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