Incertidumbre en la Universidad de Murcia por la visita de Vito Quiles: “Es una persona que donde va crea conflicto”
La posible visita de Vito Quiles a la Universidad de Murcia (UMU) el próximo lunes 9 de noviembre ha provocado una movilización entre sus trabajadores. En concreto, 1.118 empleados de la Universidad han firmado un escrito en el que piden a la institución que impida la celebración del acto anunciado por el comunicador en sus instalaciones.
La carta, remitida al Rectorado y a la Defensoría Universitaria, traslada la preocupación de los firmantes por las consecuencias que podría tener este encuentro para la convivencia en el campus. Su objetivo es que los responsables universitarios se anticipen a posibles altercados y garanticen que la actividad académica pueda desarrollarse con normalidad.
El malestar tiene su origen en lo sucedido durante anteriores apariciones de Quiles en otras universidades españolas. A esta inquietud se suma la presencia de personal de seguridad privada que ha acompañado al comunicador en algunas de sus visitas. Los firmantes cuestionan que personas externas a la universidad puedan asumir funciones de vigilancia o control en espacios que cuentan con sus propios mecanismos de seguridad.
El profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Murcia, Carlos Gil Gandía, ha explicado a elDiario.es Región de Murcia los motivos que han llevado a una parte de la plantilla a respaldar esta iniciativa. “Como jurista, pero también como ciudadano, soy de los que defiende la libertad de expresión”, ha señalado Gil, quien recuerda que el ejercicio de este derecho debe ser compatible con el respeto a otros derechos fundamentales.
En este sentido, el profesor sostiene que las intervenciones de Quiles en espacios universitarios no buscan únicamente trasladar un mensaje, sino también provocar reacciones que terminan generando polémica. “Es una persona que donde va crea conflicto”, afirma.
Gil también pone el foco en el papel que desempeñan las universidades como instituciones públicas. A su entender, facilitar sus instalaciones para este tipo de convocatorias puede acabar otorgando reconocimiento y visibilidad al comunicador, que se beneficiaría así del prestigio asociado al ámbito académico.
Por este motivo, defiende que la Universidad de Murcia debe valorar no solo la celebración del acto en sí, sino también las posibles repercusiones que tendría para los estudiantes y trabajadores que desarrollan diariamente su actividad en el campus.
Una petición para evitar que se repitan los incidentes de otros campus
Los trabajadores han trasladado al equipo rectoral varias solicitudes encaminadas a evitar posibles problemas durante la jornada prevista para el lunes. La principal es que la UMU no ceda ninguna de sus dependencias para el encuentro anunciado por Quiles.
También reclaman que se compruebe si existe alguna autorización previa y, en caso de haberse concedido, que se estudie su revocación. Junto a ello, consideran necesario establecer medidas que permitan proteger a la comunidad universitaria ante cualquier situación que pueda alterar la convivencia.
La iniciativa se apoya, además, en los principios recogidos en los Estatutos de la Universidad de Murcia, que contemplan la defensa de los derechos fundamentales, la igualdad de trato y el respeto a la diversidad.
Los impulsores insisten en que su reclamación no responde a un intento de censurar opiniones ni de impedir el debate ideológico. Lo que plantean es que la libertad de expresión debe ejercerse sin comprometer la seguridad de quienes estudian y trabajan en la universidad.
A la espera de una respuesta del Rectorado
Pese a la proximidad de la fecha anunciada, todavía existen dudas sobre las condiciones en las que podría desarrollarse la visita. Según ha explicado Carlos Gil Gandía, “no consta que haya reserva alguna” para la celebración del acto en instalaciones de la Universidad de Murcia.
El profesor señala, asimismo, que hasta el momento no se ha producido un pronunciamiento oficial del Rectorado que permita conocer qué decisión adoptará la institución ante la convocatoria.
La llegada de Vito Quiles a Murcia se produce después de un recorrido por varias ciudades españolas en el que no han faltado los altercados y los amplios despliegues policiales. Su cita más reciente tuvo lugar este miércoles en Granada, donde las circunstancias obligaron a cambiar la ubicación del acto, previsto inicialmente en las inmediaciones de la Universidad.
En Málaga, alrededor de 200 seguidores acudieron a la convocatoria organizada cerca de la Facultad de Derecho, a pesar de que Quiles no disponía del permiso de la institución académica. En Sevilla los enfrentamientos entre colectivos de ideologías opuestas se saldaron con cinco personas detenidas.
Mientras que en Zaragoza, los disturbios relacionados con su convocatoria dejaron cinco arrestados y ocho policías heridos. Y en Bilbao, aunque Quiles acabó suspendiendo su aparición, se produjeron graves altercados que terminaron con 14 detenidos y varios vehículos incendiados.
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