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Doble compromiso para aprobar al fin la Ley de Aportaciones en 2018

La norma, que regula el dinero que entrega cada territorio al Gobierno vasco, está pendiente desde 2011 y en mayo se empezará una nueva negociación con base en un informe sobre el nuevo reparto competencial derivado de la ley municipal

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Reunión del Consejo Vasco de Finanzas

Reunión del Consejo Vasco de Finanzas IREKIA

El Gobierno vasco y el  Consejo Vasco de Finanzas -que sienta al Ejecutivo autonómico, a las diputaciones y a los ayuntamientos representados en Eudel- han adquirido este martes el doble compromiso de que 2018 será el año en que se acuerde una nueva Ley de Aportaciones, que es la norma que regula la aportación de cada uno de los tres territorios forales a las arcas comunes. La actual norma, de 2007, está pendiente de renovar desde 2011 y suscita la queja de Gipuzkoa y Álava, que se ven perjudicadas en beneficio de Bizkaia. "Preferimos una buena ley que hacer algo con rapidez y que nos deje un poco insatisfechos", ha respondido el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, cuestionado por los retrasos que acumula esta ley. 

La reforma de la Ley de Aportaciones ha sido incluida en el listado de 15 leyes y 105 decretos que el Gobierno vasco se ha comprometido a redactar en 2018, según ha anunciado este martes tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno. Horas más tarde, las instituciones participantes en el Consejo Vasco de Finanzas han refrendado ese calendario y, de hecho, han fijado el 31 de mayo como fecha límite para tener completado un informe previo en torno a los cambios en el reparto competencial entre los distintos niveles institucionales vascos derivado de la nueva ley municipal. Con esa base, el Consejo Vasco de Finanzas formalizará un "acuerdo interinstitucional" al que se avengan los tres territorios, que en ocasiones tienen intereses contrapuestos, y luego la norma seguirá el trámite ordinario: aprobación del proyecto por parte del Ejecutivo vasco y negociaciones para su promulgación en el Parlamento.

"El compromiso es para este ejercicio", ha enfatizado Azpiazu, sin querer mojarse con plazos más concretos. El diputado general de Álava, Ramiro González, ha garantizado que es un compromiso "serio" de "todas las instituciones" para buscar un punto de encuentro tantos años después.

Precisamente el presidente de Eudel y alcalde de Getxo, Imanol Landa, ha destacado la importancia de que el nuevo sistema de financiación interna del País Vasco tenga en cuenta el reforzado rol de los municipios. "El escenario que se vislumbra es positivo. Es un estudio importante para el ámbito municipal", ha dicho Landa sobre el informe que se completará en mayo y que busca "garantizar la adecuada financiación de las entidades locales", como marca la nueva ley municipal.

Récord de recaudación en 2017

Por lo demás, como estaba previsto, el Consejo Vasco de Finanzas ha certificado el dato de récord de recaudación de impuestos de 2017, impulsado por dos factores, la recuperación económica y el acuerdo con el Estado en torno a las discrepancias en el Cupo desde 2007, que ha reportado devoluciones cercanas a 600 millones. La recaudación se ha cerrado en 14.473 millones por 13.498 previstos y  12.950 de 2016. El crecimiento -ha recalcado el consejero Azpiazu- es homogéneo entre los territorios y en todos los casos de "dos dígitos". Quizás estos buenos datos han propiciado que la reunión apenas haya durado 30 minutos, otra plusmarca.

Sólo el IVA de Bizkaia ha tenido un comportamiento algo menos positivo. La "recaudación bruta" ha caído un 0,9%, ha dicho el diputado general, Unai Rementeria aludiendo a una menor aportación del sector energético. Los ajustes con otras Haciendas, en cambio, dejan la cifra final en 2,4% de subida. En Álava este impuesto al consumo ha crecido un 2,8% -"en línea con el crecimiento del PIB" pero limitado por el peso exportador alavés- y en Gipuzkoa ha mejorado un 9%.

Que las previsiones se hayan no sólo cumplido sino superado ha permitido a todas las instituciones vascas disponer de más recursos que los previstos en el ejercicio 2017. El 70% de todos ellos, tanto como 729 millones, los ha manejado el Gobierno vasco. El grueso (434 millones) han ido a reducir deuda y a otras operaciones financieras para tener más "margen" financiero en un futuro no tan lejano (2020) de equilibrio presupuestario o déficit cero. 106 millones han ido a inversiones, 44 a abonar el último 25% de la paga 'extra' de 2012 que se adeudaba a los empleados públicos y otros 100, aproximadamente, a diputaciones y municipios.

En las diputaciones la prioridad también ha sido destinar los remanentes a rebajar el peso de la deuda. "En el momento de vacas gordas, los excedentes a reducir deuda para tener en adelante las arcas más saneadas", ha descrito gráficamente Markel Olano, diputado general de Gipuzkoa. "Rigor y buena gestión", ha añadido González mientras Rementeria ha pronunciado una de las palabras mágicas de la política económica poscrisis: "Regla de gasto".

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