¿Y si Trump estuviera enfermo?
El mundo ha entrado en una deriva, caracterizada por una especie de locura e incertidumbre y en su génesis aparece un personaje central que ostenta el mayor poder que ha tenido una sola persona a lo largo de la historia, se trata del presidente de EEUU Donald Trump, de él se ha dicho de todo, circunscribiéndose a aspectos personales o políticos, incluso para comentaristas o politólogos es difícil analizar sus afirmaciones o estrategias, sin embargo, apenas se han comentado datos sobre su salud, y no me refiero a la psiquiátrica, en la que si se han apuntado rasgos como narcisismo, comportamiento pueril, cambios de humor y de opinión etc, estaríamos hablando de un posible deterioro cognitivo. La mayoría de las personas lo identifican con la Enfermedad de Alzheimer puesto casi todo el mundo ha tenido familiares o conocidos que la han padecido y también es verdad que sin entrar en aspectos clínicos los rasgos más evidentes como la pérdida de memoria, alteraciones del lenguaje y orientación son detectados por personas profanas de su círculo familiar y son los que motivan la solicitud de ayuda médica. Pero también existen otro tipo de demencias menos conocidas aunque también muy discapacitantes, se trata de la Demencia Frontotemporal en su variante conductual y es la que podría padecer el presidente Trump. Es más difícil de diagnosticar y, por otra parte, al mantenerse durante algún tiempo la capacidad de comunicación social el paciente se muestra menos receptivo a ser examinado por un profesional. Por supuesto sería muy atrevido aventurar un diagnóstico solo por datos evidenciados en prensa o televisión y necesariamente requeriría de un estudio más profundo con pruebas clínicas, radiológicas y biológicas, no obstante puede ser interesante consultar las guías clínicas editadas por la academia americana de Psiquiatría y conocidas como DSM para el diagnóstico de enfermedades neuropsiquiátricas, y en este sentido por si alguien tuviera interés, me permito adjuntar los criterios para la Demencia frontotemporal, variante conductual que apunta dicha guía
Los criterios DSM-5 (Trastorno Neurocognitivo Frontotemporal) y los criterios clínicos internacionales para la demencia frontotemporal variante conductual (DFTvc) requieren un inicio insidioso y progresión gradual, caracterizados por cambios tempranos en la personalidad y conducta. Son esenciales la desinhibición, apatía, pérdida de empatía, conductas compulsivas/estereotipadas, hiperoralidad y disfunción ejecutiva.
Criterios Principales (se requieren 3 para “Posible” DFTvc):
• A. Desinhibición conductual temprana: Comportamiento socialmente inapropiado, pérdida de modales, conductas impulsivas temerarias.
• B. Apatía o inercia temprana: Pérdida de interés, iniciativa y motivación, retraimiento social.
• C. Pérdida temprana de la simpatía o empatía: Menor respuesta a las necesidades/emociones ajenas, rigidez mental.
• D. Comportamientos perseverantes, estereotipados o compulsivos/ritualistas: Rutinas estrictas, conducta de utilización (manejar objetos sin propósito), repetición de frases.
• E. Hiperoralidad y cambios dietéticos: Aumento de apetito, preferencia por dulces, consumo de objetos no comestibles.
• F. Perfil neuropsicológico ejecutivo: Deterioro en funciones ejecutivas (planificación, secuenciación) con memoria relativamente preservada.
Hasta el momento actual no se sabe de ningún gobernante en el mundo, desde que es conocida la enfermedad, que la haya padecido y otro aspecto importante, se necesita que el paciente tenga en su entorno cercano personas con la suficiente capacidad intelectual y sentido común para convencerle de la necesidad de ayuda médica porque como ya dije al principio son muy reticentes a dejarse ayudar.
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