La izquierda confederal activa la maquinaria para las generales con la duda de la candidatura de Yolanda Díaz
Los temblores que remueven el territorio de la izquierda confederal o plurinacional se agitan en direcciones cruzadas: la de los liderazgos sin partidos de Gabriel Rufián y la de los partidos que todavía no tienen definido su liderazgo. Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns lanzarán el próximo 21 de febrero una nueva alianza para las generales después de meses de trabajo discreto, pero con la duda del papel que desempeñará en el futuro Yolanda Díaz, que aún no ha decidido, o al menos no ha trasladado, si está dispuesta a repetir como candidata.
Los anuncios se han solapado en el tiempo, aunque todas las fuentes consultadas trasladan que el acto del 21 de febrero estaba pactado desde hace semanas y que los movimientos de Rufián no han acelerado los planes. El acto de lanzamiento de los partidos que ahora integran la coalición de Sumar en el Gobierno se celebrará apenas tres días después de la charla que mantendrán el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso y el dirigente de Más Madrid y verso suelto del partido Emilio Delgado. La izquierda se reactiva con diferentes expresiones después de dos años de problemas internos y cuando queda poco más de un año para la convocatoria oficial de elecciones.
Los cuatro partidos que forman parte del socio minoritario del Gobierno lanzarán así la semana que viene una propuesta en la que trabajan desde hace tiempo y que, en realidad, según explican diferentes fuentes del espacio, no es el final, sino el principio de lo que será la candidatura para las generales previstas para 2027. La idea no es trasladar una candidatura ya cerrada porque el objetivo es incorporar a más partidos de cara a las elecciones, sino hablar de un proyecto con ideas renovadas para reactivar al electorado.
Según los diferentes partidos, no hay un nuevo nombre definitivo todavía, pero sí la asunción de que Sumar tal y como lo concibió Yolanda Díaz para las elecciones del 23J dejó de funcionar pasados esos comicios y es necesaria una reconfiguración.
“Nuestra voluntad es fortalecer la alianza que ya hemos desarrollado en estos años de gobierno. Aprender de los errores y potenciar los aciertos. Partiendo del reconocimiento de las diferencias, pero trabajando fraternalmente por un horizonte común que, por supuesto, queremos abrir al conjunto de fuerzas políticas y sociales que están hoy preocupadas por el futuro de nuestro país y que, sobre todo, quieren seguir conquistando derechos y llevando lo más lejos posible políticas que mejoren la vida de la mayoría”, trasladan fuentes consensuadas entre las cuatro fuerzas.
“Una alianza de voluntades, la voluntad de arremangarnos y hacernos cargo de un espacio progresista que ha hecho muchas normas en el Gobierno, que empuja a este Gobierno para que podamos tener las políticas más valientes y progresistas”, defendió este martes la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, desde la sala de prensa del Consejo de Ministros.
Para llegar hasta aquí han hecho falta meses de reuniones discretas a diferentes niveles que han ido alumbrando una suerte de estructura de funcionamiento, con órganos de dirección más amplios y más reducidos pero más ágiles y en el último tiempo con grupos de trabajo específicos, siempre con la presencia de los cuatro partidos. Es, como lo describe una persona que forma parte de las decisiones, lo que debería haber sido Sumar a partir de las elecciones, un lugar en el que los partidos tomasen decisiones de forma horizontal y coordinada.
La comunicación y el entendimiento ha mejorado mucho desde que la dimisión de Yolanda Díaz como líder orgánica sumiera al espacio en una crisis prolongada. Es cierto que ha habido excepciones, como en diciembre, cuando la vicepresidenta segunda pidió una reestructuración del Gobierno ante la crisis del PSOE sin haberlo consensuado con los partidos. Pero en general, los ruidos internos y las divergencias se han ido encauzando con el paso de los meses.
El acto del 21 de febrero será la puesta de largo de todo este proceso, que contendrá varias fases y que busca poner el germen de la coalición para las elecciones del 2027 pero no quedarse ahí. Estos cuatro partidos formarán un núcleo de trabajo permanente y duradero, según las fuentes consultadas, con la vocación de que una vez pasen los comicios se mantengan los mecanismos de diálogo. Y puntualmente, de cara a las generales, se pueda llegar a acuerdos con los partidos que están dispuestos a formar alianzas pero no integrarse en sujetos políticos más amplios, como Compromís, Chunta Aragonesista o Més per Mallorca. También con Podemos, aunque la estrategia de los de Ione Belarra pasa precisamente por desvincularse de esta alianza.
Las dudas sobre el liderazgo de Yolanda Díaz
La celebración del acto del 21 no abrirá tampoco de momento el debate sobre ninguna lista electoral ni el peso de los partidos en la próxima coalición, pero se produce en un momento en el que la inconcreción de Yolanda Díaz sobre su futuro político genera incertidumbres y movimientos entre los partidos del espacio. La vicepresidenta segunda del Gobierno ha asegurado en recientes entrevistas que no ha tomado ninguna decisión y que lo anunciará cuando lo haga, pero algunos dirigentes empiezan a plantear alternativas.
Lo hizo este martes el líder de IU, Antonio Maíllo, en una entrevista en la Cadena Ser en la que habló de una “reactualización programática”, de “objetivos políticos” y de “referencias que reactiven y sirvan de motor de aceleración de ese proceso”. ¿Una actualización de los liderazgos? “Sin lugar a dudas, yo así lo pienso”, respondió Maíllo, en línea con anteriores declaraciones en las que ha propuesto una renovación de todas las caras que ahora son más visibles en el espacio.
Una entrevista que suscitó resquemor entre algunos de los partidos de la coalición que creen que no es el momento de hablar de candidaturas sino de lo programático. No obstante, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, hizo una defensa cerrada del liderazgo de Yolanda Díaz preguntada por el asunto en una rueda de prensa. “El liderazgo natural del espacio es Yolanda Díaz, lo fue el 23J y lo sigue siendo”, dijo. “No va de nombres”, oponía otra dirigente del espacio este martes, en plena discusión sobre el asunto.
Una reflexión que apuntalaba Mónica García. “Lo que necesitamos es construir la casa de piedra”, dijo citando el cuento de Los tres cerditos. “Y en esa casa de piedra no vamos a cometer el error de comenzar por el tejado”, añadió preguntada también por Rufián, cuya reflexión sobre la necesidad de un frente de izquierdas plurinacionales se enredó durante todo el día en la conversación sobre esta nueva alianza.
Los partidos que ahora están en Sumar no están en la misma órbita que el portavoz de ERC, que sigue sin ser muy concreto en sus planteamientos, pero en las últimas horas han celebrado que se abra una conversación que creen que es necesaria en un electorado que tal y como demuestran los últimos procesos electorales está muy desmovilizado. “Es bueno que perfiles como Rufián se muevan”, reflexiona una fuente de estas fuerzas, que pide no obviar la importancia de los partidos. “Me parece bien que con el tirón mediático, con el tirón que tiene, que haga diálogos, que reflexione, pero si algo hemos aprendido es que necesitamos organizaciones arraigadas en el territorio”, defendió también García, que repasó las últimas citas de Aragón, Extremadura o la experiencia de su partido en Madrid.
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