El primer debate de investidura, la próxima semana, parece abocado al fracaso. Sánchez dio por rotas las negociaciones y ahora presiona a Iglesias para lograr su apoyo. Para ello, se sirve de dos argumento: el 'no' supondría votar con la "ultraderecha" y unas nuevas elecciones podrían tener a Errejón como contrincante en la izquierda. Así, pasan los días y el líder socialista únicamente tiene atado un apoyo, el del PRC. 124 escaños frente a los 173 necesarios.