La portada de mañana
Acceder
ENTREVISTA | Castells: "La derecha ha perdido un poder que siempre creyó suyo"
España, pendiente de cuándo Europa cortará el grifo del gasto público
OPINIÓN | Razón y servicio: sobre quién nos ha de gobernar, por Elisa Beni

Las comunidades ponen en marcha nuevas restricciones y confinamientos para intentar atajar la ola de rebrotes

Un joven del barrio de Mendillorri de Pamplona realizándose la prueba PCR

España ha vuelto a batir este viernes su récord de nuevos contagios diarios de coronavirus registrados por Sanidad y ya es el quinto país del mundo que más nuevos casos ha registrado en los últimos siete días. La situación no es igual en todo el territorio, pero más de la mitad de las provincias españolas han registrado un fuerte incremento de casos en las últimas dos semanas que ha obligado a varias comunidades a poner en marcha nuevas restricciones para intentar atajar la segunda ola de la pandemia y cortar las cadenas de transmisión.

Este sábado ha entrado en vigor en Navarra un nuevo paquete de limitaciones y restricciones para intentar frenar el incremento de casos de COVID-19 que ha situado a la Comunidad Foral en las cifras diarias de nuevos contagios más altas desde el inicio de la pandemia con más de 300 casos durante tres días consecutivos. Entre las nuevas medidas, que permanecerán activas durante al menos 15 días, está la reducción a seis del número máximo de personas que podrán reunirse en el ámbito público y en establecimientos hosteleros. También se limita al 50% el aforo de las actividades sociales y al 60% en los eventos culturales. Además, el consumo en barra se permitirá exclusivamente hasta las 12 del mediodía y se prohíbe la venta de alcohol a partir de las 22 horas excepto en establecimientos hosteleros.

Junto con estas restricciones, el Gobierno de Navarra también ha decidido incrementar de forma notable la cuantía de las multas por el incumplimiento de las medidas sanitarias: no usar mascarilla pasa a estar penalizado con 300 euros (antes 100) y la participación en botellones será sancionada con un mínimo de 600 euros. Por ahora no existe ningún municipio confinado en la Comunidad Foral, aunque desde el Gobierno regional no es algo que descarten en un futuro si fuera necesario. Por ahora se están limitando a hacer cribados masivos en aquellas localidades en las que ha habido un gran incremento de casos, como el realizado en en el municipio de Leitza que arrojó 35 contagios.

En Baleares, el Boletín Oficial de la comunidad ha publicado este sábado las nuevas restricciones aprobadas por el gobierno insular para atajar los contagios, que incluyen la suspensión de ferias, fiestas populares y verbenas y la limitación del aforo al 50% en cines, teatros y auditorios con asientos preasignados. Para frenar el incremento de casos registrado en las últimas semanas en Palma, y desde las 22:00 horas de este viernes, se encuentran confinadas las barriadas de Son Gotleu, Son Canals, Can Capes y la Soledat Nord, donde viven más de 22.000 personas. Además, el Ayuntamiento de la capital ha precintado todos los parques y zonas infantiles.

En Extremadura, donde la provincia de Badajoz ha registrado un fuerte incremento de los casos en las últimas dos semanas, este sábado han retrocedido a la fase 2 de la desescalada los municipios de Casar de Cáceres, Cabeza del Buey y La Haba para intentar impedir una transmisión comunitaria de los brotes registrados en estas localidades. La comunidad extremeña ha doblado el número de hospitalizaciones en la última semana al registrar 83 personas ingresadas de las que 11 se encuentran en la UCI.

En Murcia, una de las regiones más afectadas por el incremento de casos, el gobierno regional ha decidido confinar esta semana el municipio de Jumilla tras sobrepasar los 700 casos por cada 100.000 habitantes y establecer una fase 1 flexibilizada en la que se impone una vuelta al cole telemática que afecta a casi 5.000 estudiantes. Pero no es el único. El servicio de Epidemiología de la Región de Murcia recomienda que los centros educativos de los municipios de Lorca, Lorquí y Totana comiencen las clases de forma telemática y se retrase el comienzo de inicio de curso presencial hasta que los indicadores epidemiológicos muestren una situación más favorable. También está confinada Archivel, una pedanía de Caravaca de la Cruz.

En Cantabria, el Gobierno ha impuesto este viernes un cordón sanitario a cinco calles del barrio de La Inmobiliaria en Torrelavega, con 6.500 afectados por un brote descontrolado que se está intentando contener realizando pruebas masivas para frenar la transmisión. Se intenta seguir con esta medida los pasos de Santoña, municipio en el que el confinamiento está consiguiendo frenar la curva de contagios.

Otros municipios prorrogan el confinamiento que ya estaba vigente. Es el caso de Benigànim, de la Comunitat Valenciana, que estará 7 días más con medidas excepcionales para, en todo caso, permitir la circulación de personas residentes dentro del municipio. Según la consellera, Ana Barceló, "la situación epidemiológica ha mejorado, aunque no lo suficiente como para levantar las medidas adoptadas para la contención y prevención del virus".

En Aragón preocupa especialmente una localidad: Andorra, en Teruel, donde se han registrado un total de 69 casos, lo que supone una incidencia en el municipio de unos 800 casos por 100.000 habitantes. De esta manera, al igual que ocurrió con el municipio de Ejea de los Caballeros, se ha emitido una orden por la que se restringe la libre entrada y salida durante 7 días.

En otras comunidades no se han producido confinamientos, pero sí que se han puesto en marcha medidas de restricción más estrictas. Es el caso de Galicia, donde la Xunta ha endurecido desde este sábado las normas contra el coronavirus en cinco municipios de Pontevedra y uno de A Coruña. Se suman a otros diez municipios gallegos donde estas medidas ya estaban en vigor. Igualmente, en Canarias se amplían dos semanas más las restricciones especiales impuestas en las islas de Gran Canaria y Lanzarote, por haber superado la tasa de 100 casos por 100.000 habitantes en la última semana. Las medidas implican limitar las reuniones a 10 personas, cerrar bares y restaurantes a medianoche y clausurar los centros de día no ocupacionales.

En Castilla y León también entraron en vigor normativas especiales en Valladolid y Salamanca, ciudades que se rigen por prácticamente las mismas medidas que en la fase 1 de la desescalada. Y, si la situación no mejora en esos lugares, tal y como está sucediendo, el Gobierno regional no descarta recurrir al estado de alarma para endurecer las restricciones. Es lo que ocurre en Melilla, donde se estudia solicitar el estado de alarma "como paraguas legal" para adoptar medidas para controlar la transmisión de la COVID-19 ante el incremento de casos que se elevan a los 362 en la ciudad autónoma.

Como en otras comunidades, la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha ha extendido en la última semana las medidas especiales impuestas en Toledo y varios municipios de su entorno a toda la provincia y al Área de Gestión Integrada de Ciudad Real, integrada por una veintena de localidades. En ambos casos se trata de normas que, como viene siendo habitual, implica la reducción de aforos y eventos sociales. Asimismo, la Consejería de Sanidad refuerza las medidas ya existentes en las localidades de Santa Olalla, Malpica de Tajo, San Bartolomé de las Abiertas y El Casar de Escalona durante 14 días y aplica normas como la suspensión de mercadillos al aire libre y el cierre de parques y jardines.

Andalucía, donde la primera ola de la pandemia causó menos estragos que en otros territorios, ha sufrido en las últimas semanas un fuerte crecimiento de casos. Desde el 1 de septiembre está en vigor una orden que insta a cerrar centros de día a partir de un baremo de casos que está próximo a alcanzarse en distintos puntos. La Rioja se ha visto obligada a confinar esta semana Alfaro tras superar los 2.000 casos activos por cada 100.000 habitantes. Asturias, que sigue siendo la comunidad con menor incidencia del virus, mantiene activas las medidas propias de la nueva normalidad, reforzadas tras el acuerdo alcanzado entre Sanidad y las comunidades autónomas en agosto.

Catalunya fue una de las primeras comunidades en aplicar restricciones de mayor entidad en el inicio de la segunda ola en julio. La situación en Lleida y el área metropolitana de Barcelona llevó a la Generalitat a suspender el ocio nocturno y realizar confinamientos perimetrales en varios municipios que permitieron controlar las cadenas de transmisión comunitaria registradas en varias zonas. Desde entonces, la situación ha mejorado notablemente en Lleida y se ha controlado en otras áreas, como Barcelona. Además, según publican este sábado en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC), se prorrogan 15 días las medidas especiales de salud pública en toda la comunidad. Euskadi, con sus tres provincias en los cinco primeros puestos por número de casos entre 100.000 habitantes en los últimos 14 días y un fuerte crecimiento de los contagios en Gipuzkoa, no ha añadido en los últimos días nuevas restricciones a las ya existentes desde agosto.

Entre tanto, la Comunidad de Madrid, que se encuentra a la cabeza de contagios por coronavirus en el país y es el territorio con mayor incidencia de la Unión Europea, descarta por el momento los confinamientos. El pasado lunes entraron en vigor las nuevas restricciones anuncidas por el gobierno que preside Isabel Díaz Ayuso una semana antes. Las medidas limitan las reuniones en el espacio público y privado a diez personas, reducen el aforo de las barras de los bares sin cambiar el límite de aforo en el interior de los restaurantes y restringen algunos eventos sociales como los festejos taurinos.

Noticia elaborada con información de las ediciones autonómicas de elDiario.es.

Etiquetas
Publicado el
12 de septiembre de 2020 - 17:36 h

Descubre nuestras apps

stats