Pesticidas en los menús escolares: la mayoría de comunidades no exige la producción ecológica de frutas y hortalizas
Los comedores escolares recibieron el pasado curso cuatro alimentos que figuran entre los diez productos con más residuos de plaguicidas en España, según los datos de Ecologistas en Acción, que ha analizado las entregas en los pliegos de contratación del Programa Escolar de Frutas y Hortalizas de la Unión Europea para los centros educativos de Madrid, Castilla y León, Catalunya, Andalucía y Murcia.
La portavoz de Ecologistas en Acción, Kistiñe García explica que los niños “son especialmente vulnerables a la exposición a sustancias tóxicas debido a que su organismo está todavía en desarrollo”. Además, resalta que la evidencia científica vincula la exposición crónica a determinados plaguicidas con “alteraciones endocrinas, problemas neurológicos y un mayor riesgo de diversas enfermedades”.
Entre los alimentos vendidos en España en 2024, el informe de Ecologistas en Acción Directo a tus hormonas 2026: Guía de alimentos disruptores, identificó 127 plaguicidas, de los que 59 no están autorizados en la Unión Europea, 48 son disruptores endocrinos que afectan al sistema hormonal y 14 son “tóxicos muy persistentes” —los conocidos como plaguicidas “eternos”—.
Y los pliegos de contratación, lejos de aprovechar “la oportunidad de proteger la salud infantil y apoyar la agricultura local”, indica la organización, priman requisitos económicos y no exigen criterios obligatorios de producción ecológica en el Programa. De hecho, se distribuyeron cuatro alimentos que figuran entre los 10 productos con más residuos en varias comunidades: naranjas, tomates, manzanas y peras.
Entre los alimentos que contienen más plaguicidas se encuentran también las uvas de mesa (47), pimientos dulces (37), las naranjas (33) y los tomates (31), como señalan los datos recogidos por Ecologistas en Acción de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
“Las comunidades autónomas deben aprovechar la compra pública para fortalecer los sistemas alimentarios locales y garantizar alimentos más saludables para el alumnado”, exige Ecologistas en Acción a través de su informe Más fruta, menos plaguicidas. De hecho, la organización pone el foco en que las 15 comunidades autónomas que participan en el programa escolar contaron con 13,2 millones de euros para el curso pasado y otros 13,4 millones para este, mientras “la mayoría no exige criterios obligatorios de producción ecológica”.
No obstante, la organización sí celebra las “buenas prácticas” en algunas zonas. Cita, específicamente, “la apuesta de Catalunya por alimentos de proximidad y los criterios de contratación de Canarias, donde se otorgaron 45 puntos a la producción ecológica y 25 puntos al apoyo a productores primarios locales”.
El Programa, que Ecologistas en Acción valora “positivamente” porque está destinado a fomentar hábitos alimentarios saludables, si tiene algunas “deficiencias”. Por ejemplo, que algunos productos, como manzanas y zanahorias de Polonia, Italia y Portugal, “se podrían haber adquirido sin problema en el mercado nacional”. La falta de consultas previas con los agricultores y productores locales para adaptar los lotes a la oferta disponible. O los requisitos económicos que dificultan el acceso a pequeñas y medianas empresas y a entidades de la economía social.
“Elegir alimentos sin plaguicidas para las escuelas no es solo una cuestión de nutrición. Es una apuesta por la salud de la infancia, por el uso responsable de los recursos públicos y por un modelo agrario que cuide a las personas, los ecosistemas y las comunidades rurales”, expone García.
Y no solo sucede esto. Cerca de un tercio de los comedores escolares en España ofrecen en sus menús más frituras y menos verduras de las recomendadas. Un 29,15% de los centros incluye tres raciones o más de fritos a la semana y el 37% sirven dos o menos veces verdura fresca, según los datos compartidos por el informe del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria.
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