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No es el Día de África. Es el Día de los Africanos

El Día Mundial de África celebra la creación de la Organización de la Unión Africana (OUA) el 25 de mayo de 1963

Tras el afropesimismo que inundó los años 80 y 90, durante la última década ha aparecido una visión más optimista sobre el continente africano

Actualmente trabajamos en cinco países del continente: Etiopía, Malawi, Mozambique, Kenia y Uganda, en proyectos enfocados a lograr cambios estructurales que contribuyan a la erradicación de la pobreza

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Hoy se celebra el Día Mundial de África. Foto: James Oatway/Panos/ActionAid

Hoy se celebra el Día Mundial de África. Foto: James Oatway/Panos/ActionAid

“Es todo un océano, un planeta aparte, todo un cosmos heterogéneo y de una riqueza extraordinaria. Sólo por convención reduccionista, por comodidad, decimos ‘África’. En la realidad, salvo por el nombre geográfico, África no existe”. Estas eran las palabras con las que el gran Ryszard Kapuściński se refería al continente y que hoy recordamos para celebrar el Día Mundial de África. Kapuściński no se equivocaba. Hablamos de 55 países, más de mil millones de habitantes y 30 millones de km2 de superficie. Un continente multicultural, multilingüe, multiétnico… Y hoy es un día para celebrar esta heterogeneidad y riqueza, para huir de las ideas preconcebidas y simplistas que tenemos sobre este gran gigante.

El 25 de mayo recuerda la creación de la Organización de la Unión Africana (OUA), reemplazada más tarde por la Unión Africana (UA), tal día como hoy hace 52 años. Nacía sobre la base de un panafricanismo dirigido a alcanzar la unidad del continente y erradicar el colonialismo, así como para servir de altavoz de cara al panorama internacional.

Más de medio siglo después, las metas que se proponía siguen sin alcanzarse. El último Informe del índice de Desarrollo Humano (IDH) publicado por el PNUD pone la voz sobre un mundo cada vez más desigual con un número creciente de personas cada vez más vulnerables de caer en la pobreza. De los 42 países que el informe clasifica con bajo índice de desarrollo humano, 36 son africanos. Así, mientras que África representa el 13% de la población mundial, sólo el 1’6% del PIB mundial está en el continente. Además, el 40% de los menores de 5 años tienen retraso en el crecimiento. En nueve países africanos la esperanza de vida sigue siendo inferior a los 55 años. Más de 25 millones de personas sufren VIH/SIDA sólo en el continente…

Son cifras desalentadoras que sin embargo no deben llevarnos a caer en el afropesimismo, sino que deben servir de impulso para llevar a cabo nuevas medidas. África ha crecido a ritmos superiores al 5% de su PIB de media durante la última década y alberga a una clase media formada por unos 200 millones de personas. Se han logrado importantes avances, y este 2015 es una fecha clave para África y para el mundo entero. Los Objetivos de Desarrollo de Milenio no han cumplido con las expectativas y es el momento de aprender de los errores y establecer un nuevo camino.

Uno de los grandes errores de los ODM ha sido diseñar los objetivos sin contar con los verdaderos interesados en que se alcancen, sin implicar a quienes van destinados. Por ello, en Ayuda en Acción trabajamos con el apoyo de organizaciones locales en Etiopía, Kenia, Malawi, Mozambique y Uganda… a través de estrategias de desarrollo endógeno, destinadas al empoderamiento de los africanos. Y aquí queremos compartir contigo algunos casos de éxito que han demostrado los beneficios de llevar a cabo esta línea de acción.

África está formada por 55 países y una población de mil millones de habitantes. Foto: Cameron McNee/Mission Malawi/ActionAid

África está formada por 55 países y una población de mil millones de habitantes. Foto: Cameron McNee/Mission Malawi/ActionAid

Etiopía

Uno de los desafíos que enfrenta Etiopía y en general todo el Cuerno de África es el problema de las sequías, con el añadido de tratarse de un país cuya economía depende de la agricultura y ganadería. Debido al cambio climático, las sequías ahora se suceden cada 1-2 años, en lugar de cada 5-10 como antes ocurría, convirtiéndose en una lucha diaria por sobrevivir.

“Yo tenía que caminar 3-4 kilómetros para coger agua para mi familia. Después de andar esta larga distancia, volvía con agua sucia y encima con muy poca cantidad, sobre todo durante la época de sequía”,  nos cuenta Mertezer Gemechu, de 12 años, que estudia en el la Escuela Primaria de Jida Halila, en la región de Werji. “Coger agua es una de mis responsabilidades y había ocasiones en las que me perdía alguna clase en la escuela debido al tiempo que invertía yendo a por agua. Solía dolerme el estómago a menudo”. Allí se han construido dos pozos, logrando que 253 familias de la aldea ahora beban agua limpia. Y chicos y chicas como Mertezer pueden dedicar ahora más tiempo a sus estudios.

Malawi

“Tengo 52 años, 4 hijos y soy de la aldea de Kalambo. Me divorcié hace tiempo y al ser la única responsable de cuidar de mis hijos, la vida no era sencilla pero sobrevivía trabajando a destajo para poder comprar comida y alimentar a mi familia”. Son las palabras de Sakina Mussa, miembro del grupo de los VSL (Village Savings and Loans/Préstamos y Ahorro de Aldea), cuyo objetivo es empoderar económicamente a las mujeres y evitar así la violencia sufrida en muchos causas debido a su síndrome de dependencia. Sakina, como muchas otras mujeres, ha conseguido con estos fondos comprar terrenos, pagar las cuotas escolares de la escuela secundaria de sus hijos e incluso comprar unas cabras. “Ahora soy feliz y autosuficiente”.   Ahora no depende de nadie.

Mozambique

Muchos expertos ven al país como uno de los casos de éxito de África y se prevé que su PIB crezca un 7’5% este 2015. Sin embargo, siendo un país que depende de la agricultura, se enfrenta a una falta de tecnologías agrícolas adecuadas, y en especial a la falta de servicios de práctica agrícola, suministros de insumos y servicios financieros rurales.

“Mi medio de vida depende de la agricultura y llevo trabajando en ello desde que era joven. Tenía muchas dificultades porque no podía comprar suficiente fertilizante y obtenía muy poca producción como para alimentar a mi familia durante todo el año”. Es el testimonio de Ana Tuaia, de 49 años, de la comunidad de Bolaze, en Nhongonhane, donde se impartió una formación sobre agricultura sostenible. “Estoy muy satisfecha con la calidad de las verduras que he conseguido producir en una zona en la que en el pasado, cuando utilizaba fertilizantes, nunca conseguía nada. Por ello digo que el abono orgánico es el mejor amigo del huerto”.

Kenia

En muchos casos, las violaciones de derechos humanos se producen debido al desconocimiento. En esta línea, Ayuda en Acción decidió trabajar en la región de Khwisero con 38 abogados comunitarios a los que se impartió formación sobre asuntos jurídicos básicos tales como los derechos de las mujeres y de la infancia, leyes sobre herencias, los tribunales de Kenia y su papel, etc. Este año, han llevado 6 casos de violencia de género fuera de los tribunales a través de la mediación y han remitido 6 casos de violación de menores al Responsable de Asuntos de la Infancia de la zona. Además, durante el 2012 y 2013 han informado a más de 2.800 hombres y mujeres sobre la constitución de Kenia, leyes de tierras y leyes contra la violencia de género.

Es el caso de Godliver Wivu, de 37 años, madre de 5 niños, que vive en la aldea de Ekonjero, en Khwisero, que se enfrenta a una difícil situación junto a su pareja. “Ambos somos discapacitados físicos y llevamos viviendo desde hace 4 años en las tierras que le dio a mi marido su abuela. Esto ha traído mucha controversia porque, según nuestras tradiciones, los hombres solo pueden heredar tierras de sus padres y no de la abuela”. A través de  una red de personas con discapacidad consiguió contactar con estos abogados comunitarios, que les remitieron a la Red de Paralegales, donde consiguieron que sus familiares respetaran los deseos de su abuela y se llevara a cabo la sucesión de las tierras.

Uganda

“Me enteré de que el silencio no era una solución a las palizas que recibía de mi marido y también que esta situación tenía un efecto sobre mis hijos. Busqué ayuda de la Unidad de Protección de la Familia de la Policía que pidió una reunión de mediación con mi marido”. Estas son las palabras de Florencia Adoch, una joven de la villa de Chorom, del subcondado de Ogom. Su vida sin embargo dio un giro cuando en 2013 se involucró en el programa “Myactivista” que realiza actividades de sensibilización a la comunidad sobre los derechos civiles a través del teatralizaciones; sigue los programas del Gobierno sobre agricultura, educación y salud, sensibiliza a las comunidades sobre corrupción, celebra reuniones en las que participan funcionarios del gobierno, etc. En este programa, junto a Florence, participan más de 110 jóvenes (40 mujeres), que han conseguido mejorar su situación y la de la comunidad.

Estos son sólo unos pequeños pasos, aún queda mucho por hacer. Y recordando a otro genio, Joseph Ki-Zerbo, “No se desarrolla a uno, sino se desarrolla a sí mismo”. Por lo que en este juego no debemos olvidar a los verdaderos protagonistas que están haciendo posible todos estos avances. África ha sobrevivido a la esclavitud, a la colonización y al neocolonialismo, a golpismos, dictaduras… Y sigue en pie, con ganas de luchar por un futuro que al fin vuelva a ponerla en el centro. Nosotros tenemos parte de responsabilidad y por tanto el deber de ayudarla en este camino. Y hacerlo teniendo en cuenta que África no es un país. África son los africanos.

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