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Los arqueólogos no se reconocen en los juegos de Indiana Jones y Lara Croft

Un grupo de arqueólogos españoles ha analizado más de 70 videojuegos protagonizados por arqueólogos, desde los tiempos del primer título de Indiana Jones hasta la aparición de ‘Tomb Raider’. En la mayoría, la representación es más la de un aventurero con látigo o revólver que la de un científico con pico y pala. No obstante, destacan la importancia de este medio para dar visibilidad a su trabajo.

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Un colectivo de arqueólogos españoles ha analizado más de 70 videojuegos de arqueología

Un colectivo de arqueólogos españoles ha analizado más de 70 videojuegos de arqueología

Un Indiana Jones de píxel gordo, con su característico sombrero, que busca el Arca de la Alianza recorriendo salas de colores en las que tiene que huir de serpientes o montar en paracaídas: en 1982, un año después del estreno de ‘En busca del arca perdida’, se estrenaba el videojuego homónimo para la mítica Atari 2600.

Las críticas del juego diseñado por Howard Scott Warshaw no fueron muy buenas, como tampoco lo fueron las de su siguiente creación: ‘ET The Extra-Terrestrial’, cuyos cartuchos  Atari enterró por miles en el desierto de Nuevo México. Sea como fuere, lo cierto es que Warshaw convirtió a Indiana Jones en uno de los primeros arqueólogos del mundo de los videojuegos.

Sin embargo, no era el único en aquellas fechas. Por entonces, se estrenó  ‘Pyramid of Doom’, protagonizado por un cazatesoros que busca riquezas en una pirámide, o Pitfall!’, un exitoso videojuego para la Atari 2600 donde también había que buscar reliquias en una jungla.

Entre 1980 y 1995 (la era anterior a ‘Tomb Raider’), se lanzaron al menos 73 videojuegos relacionados con el mundo de la arqueología. Esa es la cifra que ha recogido el Centro Revolucionario de Arqueología Social (CRAS), un colectivoque presentó recientemente en la feria Retromadrid un original análisis que recogía a los representantes de su profesión en la historia del entretenimiento digital. “Intentamos llevar la arqueología a otros lugares, lugares donde nadie se la espera”, explica Jesús Martín, socio fundador de Lure Arqueología y miembro de CRAS, a HojaDeRouter.com.

Con ese fin decidieron excavar en el pasado de los videojuegos en busca de títulos cuyo protagonista fuera “un arqueólogo o un cazatesoros” o el argumento tuviera que ver con la arqueología. Así descubrieron ese buen puñado de títulos (volviendo a disfrutar de algunos)  y se pusieron a diseccionar al personaje, su comportamiento y su entorno en su informal estudio.

Aventureros exploradores (incluso en España)

Harrison Ford, o su representante digital, tampoco es el único en los videojuegos de arqueólogos que tiene pinta de explorador, lleva botas y sombrero o saca el látigo y el revólver cuando los enemigos se acercan en lugar de recurrir al pico y la pala. Los personajes de ‘ Pyramid of Doom’ (1981), ‘Pitfall!’ (1982, con varios títulos posteriores) o Earnst Evans (1991) también se asemejan (al menos en las carátulas del juego) al famoso profesor de arqueología en algunos rasgos.

También lo hace ‘ Fred’, un videojuego español de 1983 protagonizado por un explorador que ha de encontrar la salida de una pirámide sorteando ratas, momias y fantasmas pistola en mano. Fred es además uno de los primeros exponentes del sector en nuestro país. Creado entre otros por Paco Menéndez, uno de los padres de ‘La abadía del crimen’, triunfó incluso en Reino Unido.

Estos exploradores no muestran el atuendo ni los útiles propios de un arqueólogo en su época. Sus creadores echaron la vista atrás para encontrar inspiración. “La arqueología que proviene del siglo XIX y de principios del siglo XX nace con esos exploradores", explica Martín. "Al final las pelis, el cine, el videojuego y la literatura han venido más de ahí porque supongo que son más atractivos ese tipo de arqueólogos que los actuales”.

El experto compara las características de estos personajes con los de las fotografías de las  expediciones arqueológicas a las que acudió Agatha Christie, cuyo segundo marido era arqueólogo. También se ha considerado que una de las inspiraciones de Indiana Jones fue el explorador británico Percy Fawcett, que vivió y murió buscando El Dorado, y cuya vida ha sido retratada recientemente en el film ‘Z, la ciudad perdida’.

No en vano, la trama de ‘En busca del arca perdida’ se desarrollaba en 1936 y el mismísimo Hitler ansiaba el tesoro. “Todos sabemos quién es Indiana Jones, todos hemos visto las películas, hemos jugado a los videojuegos y hemos soñado con ser Indiana Jones", afirma Martín. "Probablemente haya contribuido al conocimiento de la sociedad de lo que es la arqueología, aunque no sea la más cercana a la realidad”.

Arqueólogos españoles han analizado los videojuegos anteriores a 'Tomb Raider'

Arqueólogos españoles han analizado los videojuegos anteriores a 'Tomb Raider'

Este colectivo de arqueólogos ha descubierto también que casi todos sus ‘alter ego’ en los videojuegos son  hombres y, en algunos casos, especialmente musculosos. Es el caso de ‘Pharaoh’s Revenge’ (1988) o ‘Xargon. The mystery of the blue builders’ (1993). Especialmente curioso es el protagonista de este último, el arqueólogo Malvineous Havershim, que parece disparar un láser azul con su pene.

Mientras tanto, las mujeres son un personaje secundario: la de ‘Indiana Jones y el templo maldito’ (1985) aparece muy sexualizada y en ‘Tombs & Treasure’ (1986) se limita a probarse los anillos de tesoros y felicitar al hombre por derrotar a los monstruos que les atacan.

Más allá de las representaciones típicas, CRAS también ha incluido en su listado algunos videojuegos protagonizados por personajes que se alejan de esos tradicionales exploradores pero desempeñan labores arqueológicas.

Es el caso del caballero medieval de ‘Illusion of Gaia’, que debe recolectar de diferentes lugares unas estatuas místicas para salvar la Tierra de la colisión de un cometa o de ‘Mario Time’s Machine’, un juego educativo  protagonizado por el fontanero más famoso de la ficción, ambos de los 90.

En su título, Mario tiene que devolver una serie de artefactos que el malvado Bowser ha robado usando una máquina del tiempo, evitando así que el futuro cambie. “ Bowser hace justo lo que hacemos algunos arqueólogos, que es llevarnos los objetos a un museo, y Mario está preocupado porque son objetos que Bowser ha borrado del pasado”, comenta el miembro de CRAS. “Al final es curioso, porque es como decir 'los objetos sin su contexto no tienen sentido', y eso está bastante bien a nivel científico”.

Este arqueólogo también destaca la presencia de artrópodos en algunas de las obras que han analizado (como los escorpiones de ‘Earnest Evans’), pues sí es posible encontrarlos en una excavación aunque, obviamente, no disparen dagas como lo hacen en el juego: “En es sentido sí es bastante fiel, entre comillas, a la arqueología”.  

'Mario's Time Machine' se inspira en el trabajo arqueológico

'Mario's Time Machine' se inspira en el trabajo arqueológico

El ‘archaeogaming’: uniendo arqueología y videojuegos

Si en líneas generales los videojuegos representan a los arqueólogos como intrépidos aventureros que en poco se parecen a los reales, ¿es eso negativo? Pese a que algunos arqueólogos han cargado contra los errores en las aventuras de Indiana Jones, Martín opina que es bueno que la arqueología se conozca “aunque la imagen que se vierta no sea la más cercana a la realidad”.

“Pienso que el atractivo de la arqueología para el público general es que se presume que los arqueólogos viajan a lugares exóticos, encuentran objetivos brillantes y resuelven misterios. Esto puede ser verdad hasta cierto punto, pero mucha arqueología se hace localmente, trata con objetos cotidianos y resuelve preguntas sobre el día a día en el pasado”, opina el arqueólogo   Andrew Reinhard. Al editor de la revista de la Sociedad Numismática Americana le apasionan los videojuegos de arqueólogos, precisamente, porque le dan “la aventura que le falta” en su trabajo.

En un artículo, este investigador analizaba la evolución de sagas como ‘Indiana Jones’, ‘Tomb Raider’ ( en 1996 conocimos a la arqueóloga británica) o  Uncharted’ (protagonizada por Nathan, un cazador de tesoros que va a dar su salto al cine). Su conclusión era que “las tres franquicias son muy malas representando la arqueología”, pero los arqueólogos no pueden darse “el lujo de ignorar ese medio”.

“Debemos usar los videojuegos como una forma de corregir los conceptos erróneos, abrir conversaciones con el público e incluso crear representaciones más precisas del trabajo arqueológico”, reclamaba Reinhard.

Su propia labor es un ejemplo. Lideró al grupo de “arqueólogos ‘punk’” que, en 2014, desenterró los videojuegos protagonizados por E.T. que Atari ocultó en un vertedero de Nuevo México en los 80. Autor del blog Archaeogaming, dedicado a estudiar los vínculos entre arqueología y videojuegos, su último proyecto ha intentado excavar dentro de la propia ficción.

Decidió llevar a cabo un estudio arqueológico de ‘No Man’s Sky', el videojuego que utiliza las matemáticas para generar infinidad de planetas explorables. Sin embargo, la expedición de la que sigue siendo líder (otros 18 investigadores han participado en ella), no ha ido tan bien como esperaban y va a ponerla fin dentro de poco.

Pese a ello, no se rinde. Nos cuenta que acaba de pedir unas gafas de realidad virtual para su PlayStation 4 y que planea adentrarse en la  “arqueología VR” dentro de poco. “Voy a esperar al próximo gran videojuego de mundo abierto que aparezca que permita el multijugador y trabajar en equipo para que los arqueólogos podamos iniciar proyectos juntos”, señala este arqueólogo ‘punk’. 

Como él, algunos arqueólogos de carne y hueso ya no solo exploran los objetos de la Antigüedad ocultos bajo tierra, sino que se han armado de palas virtuales para investigar la representación de su oficio en los videojuegos o hallar los tesoros escondidos en unos universos que no existen más allá de la imaginación.
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