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REGIÓN DE MURCIA

El verdadero cambio

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Hace tiempo vengo reflexionando acerca de la educación y del sistema educativo. Cuando un niño o niña nace, lo que necesita son atenciones y muchos cuidados, pero sobre todo mucho amor y ternura. Conforme el bebé va creciendo y se va convirtiendo en niño dejamos de profesarle atenciones, en aras de su autonomía y crecimiento personal. Esto está perfecto, pero no podemos abandonar su educación emocional y psicológica, que es la base de todo ser humano maduro y desarrollado emocionalmente.

Cuando utilizamos la palabra educación parece que es exclusiva de todo lo relacionado con el sistema educativo, el aprendizaje basado en la memoria, en matemáticas, lengua y materias en general del currículo de cualquier etapa educativa. Pero la educación es más que todo esto, la educación ha de partir de casa y continuar en ella. La escuela debería ser ese lugar en el que te ayudan a desarrollar tus capacidades y tus aptitudes; el lugar en el que te enseñan a utilizar las herramientas de trabajo necesarias para que tú te puedas desarrollar, para que el niño o el chaval sepa utilizar todos los medios y procedimientos a su alcance para conseguir sus metas.

Toda esa información que pretendemos que memoricen para vomitarla en el examen de turno, y que al día siguiente no se acuerden de nada, está al alcance de un simple botón. Y no es que yo quiera a niños que no tengan ni pajolera idea de nada, pero una cosa es no tener idea de nada, y otra muy distinta es amargarles la vida con tanta materia y tan poco desarrollo en el aprendizaje emocional. Abogo porque se dé menos materia, y más enseñarles desarrollo personal y emocional.

El sistema educativo está produciendo personas que pueden saber mucho de una materia, pero que son unos completos analfabetos emocionales e ineptos sociales, por esa falta de educación emocional y psicológica. Por supuesto, esta educación no solo en la escuela sino también en casa.

El sistema educativo no hace más que producir licenciados, diplomados como churros sin más miramientos que el mercado productivo de cada momento. Y a veces salen más churros (sin ofender a nadie, yo seria un churro parado) de los que se necesitan y entonces los pretenden enviar al extranjero. Muchos se van ellos solitos, cerebros que deciden por sí mismos al ver que su país los ha traicionado. Y esos cerebros no van a volver a este país de charanga y pandereta, de pan y circo.

Cuántos jóvenes con mucho potencial hay fuera del sistema, porque su potencial y sus aptitudes no interesa desarrollar en esta sociedad de consumo...

Hace poco asistí a unas jornadas sobre los jóvenes que ni estudian ni trabajan, y en las charlas añadieron que ni tienen motivación. Qué motivación van a tener si a sus padres les echan del trabajo, los desahucian de sus casas y están viendo cómo muchos jóvenes con estudios no tienen trabajo, y los que no somos tan jóvenes igual. Para que un joven se sienta motivado primero tienes que cubrirle las necesidades básicas, el alimento, la vivienda y la faceta emocional.

Queremos que el niño o el joven estudie, pero para que eso suceda primero hemos de ocuparnos de sus necesidades primarias y básicas como son el alimento, la vivienda y el terreno emocional. Parece que en vez de tratar con seres humanos estemos tratando con robots.

Como dijo un ponente, el joven necesita salir y perder el miedo para descubrir otras culturas, otros contextos, para tener una perspectiva más amplia de las circunstancias en las que vive. Pero otra cosa muy distinta es no darles trabajo y  echarlos del país. Si a un joven le cubres sus necesidades y le enseñas a caminar en el terreno emocional, ese joven se comerá el mundo porque sabrá valorarse y valorará y respetará todo lo que tiene a su alrededor.

Para que el mundo cambie y la sociedad cambie primero hemos de cambiar nosotros. Lo que no debemos hacer es cubrir la basura con más basura nueva, porque al final solo tenemos basura. Ahora parece que toda la culpa de lo que está sucediendo en la educación la tiene la mala preparación del docente y que todo se resuelve aprendiendo inglés. Por favor, seamos honestos con nosotros mismos y comencemos a hacer las cosas bien, porque aunque ese bebé tenga ya 16 ó 17 años sigue necesitando atenciones y cuidados, a otro nivel, sí, pero atenciones y cuidados a la postre, y aprender a gestionar sus emociones y sentimientos, y no simplemente a que los veamos como alumnos o hijos que aprueban o suspenden en el colegio.

Bastante daño les estamos haciendo con el desaguisado que estamos llevando a cabo, y ellos son el futuro. Hemos de cambiar completamente de dirección, sino lo hacemos por nosotros, hagámoslo por ellos, por nuestros hijos o alumnos.

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