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INTERNACIONAL

Reino Unido suspende un programa de ayuda en Siria por supuestos pagos a terroristas

Nuevas informaciones apuntan a que los beneficiarios de un programa multimillonario para un nuevo cuerpo policial en Siria entregaban dinero en efectivo a terroristas

Según informa la BBC, agentes policiales de la provincia de Alepo tenían que pagar en efectivo al grupo extremista que controla la región

La rama siria de Al Qaeda, Jabhat al Nusra, había elegido a agentes de policía para dos comisarias en la provincia de Idlib

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El Gobierno británico ha suspendido un proyecto multimillonario de ayuda extranjera tras las acusaciones de que el dinero pagado a un contratista en Siria estaba llegando a los bolsillos de grupos yihadistas.

El problema del programa de financiación de una fuerza policial civil surge tras las denuncias recibidas de que se estaba obligando a sus miembros a pagar a extremistas. Al parecer, agentes de la Policía Siria Libre también estaban cooperando con tribunales acusados de torturas y ejecuciones sumarias, según las denuncias lanzadas en un documental de BBC Panorama emitido este lunes por la tarde.

El Ministerio de Exteriores confirmó el domingo por la noche que había suspendido el acceso al plan de justicia y seguridad de la comunidad (Ajacs, por sus siglas en inglés), que ha estado en marcha desde finales de 2014, tras serias preocupaciones por la gestión realizada por la empresa contratista británica, Adam Smith International.

Reino Unido es uno de los seis países que está apoyando la fuerza policial local establecida tras el levantamiento sirio y posicionada en regiones controladas por los rebeldes de la oposición. De acuerdo con documentos a los que ha tenido acceso Panorama, agentes policiales de la provincia de Alepo tenían que pagar en efectivo al grupo extremista en control de la región, Nour al Din al Zinki.

El programa, Jihadis you pay for [Yihadistas a los que pagas], también sostiene que la rama siria de Al Qaeda, Jabhat al Nusra, había elegido a agentes de policía para dos comisarías en la provincia de Idlib. Otras pruebas sugieren que también había en plantilla personas muertas o ficticias.

Adam Smith International, que niega categóricamente las acusaciones, sostiene que ha administrado el dinero de los contribuyentes “de forma eficaz para confrontar el terrorismo”. Cuando la empresa visitó una de las comisarías policiales, supuestamente la base de 57 agentes, no pudo encontrar a ni un solo policía, según revela la investigación. La empresa contratista afirma que dio cuenta de los agentes en visitas posteriores y que había encontrado muy pocos casos en los que agentes fallecidos seguían en la lista de salarios en Siria.

La empresa sostiene que utilizó dinero en efectivo porque “no había otra alternativa práctica” y que a los agentes impuestos por Jabhat al Nusra se les identificó en menos de dos meses. Los pagos a las comisarías que estaban financiando al grupo extremista Nour al Din al Zinki se pararon en agosto de 2016, añade.

En un comunicado publicado el domingo, Adam Smith International (ASI) afirmó que las acusaciones de Panorama sobre el programa Ajacs eran “falsas y engañosas”. “ASI ha gestionado exitosamente el proyecto junto con nuestro socio en un ambiente difícil y de alto riesgo bajo la supervisión cercana del Ministerio de Exteriores y otros cinco gobiernos”.

Kate Osamor, encargada del desarrollo internacional en el Partido Laborista, indica que si las acusaciones son ciertas, los contribuyentes británicos tendrían “razones para indignarse”. “Tenemos que entender cómo el Ministerio de Exteriores ha permitido que esto suceda y por qué los mecanismos de gestión de la ayuda han fracasado”.

“El opaco Fondo de Conflicto, Estabilidad y Seguridad que financió este proyecto también opera en otros 70 países, muchos con un historial cuestionable en materia de derechos humanos. Es probable que esta investigación solo sea la punta del iceberg: el Gobierno debe abrir ahora sus libros de cuentas para que la gente pueda entender el alcance verdadero del problema”, señala Osamor.

La financiación proviene del presupuesto británico de cooperación exterior de 14.700 millones de euros asignado en gran parte por el Ministerio de Desarrollo Internacional, pero también otros como el Ministerio de Exteriores.

Un portavoz de Exteriores explica: “Nos tomamos muy en serio cualquier acusación de cooperación con grupos terroristas o de abusos de derechos humanos y el Ministerio ha suspendido este programa mientras se investigan las acusaciones”.

“Creemos que este trabajo en Siria es importante para proteger nuestros intereses de seguridad nacional, pero por supuesto que tratamos este asunto con cuidado, dado que en un entorno tan complejo, ninguna acción está libre de riesgo. Por eso todos nuestros programas están diseñados cuidadosamente y son objeto de una sólida supervisión”.

Traducido por Javier Biosca Azcoiti

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