Delcy Rodríguez liberaliza el sector petrolero venezolano mientras EEUU emite licencias para operar en el país
Más pasos en las nuevas relaciones entre el EEUU de Donald Trump y la Venezuela de Delcy Rodríguez. Si este jueves por la mañana el presidente de EEUU anunciaba el fin del bloqueo del espacio aéreo por parte de Washington, el jueves por tarde la Asamblea y la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, aprobaban una ley que liberalizará el sector petrolero del país, en lo que supone un giro importante en el rumbo marcado por el chavismo en las últimas dos décadas.
Los diputados de la Asamblea Nacional votaron la reforma de la ley de la industria energética, apenas 26 días después del derrocamiento de Nicolás Maduro tras un ataque militar de EEUU el pasado 3 de enero. Una reforma que fue firmada posteriormente por la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
En paralelo, el Departamento del Tesoro de EEUU ha comenzado a flexibilizar las sanciones al petróleo venezolano y amplió la capacidad de las empresas energéticas estadounidenses para operar en el país, en lo que supone el primer paso de los planes esbozados por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, el día anterior en el Senado. En su comparecencia ante el Comité de Asuntos Exteriores, Rubio afirmó que el dinero de las ventas del petróleo de Venezuela irá a una cuenta bloqueada por el Tesoro de EEUU, y que será Washington el que decida qué dinero se libera de esa cuenta, en función de para qué diga Caracas que quiere usarlo.
La licencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos abarca diversas actividades que podrían acelerar el flujo de crudo venezolano, incluyendo la exportación, venta, almacenamiento y refinación del petróleo del país, informa Bloomberg.
La licencia cubre una gama de operaciones intermedias y posteriores a la producción, incluyendo la carga de petróleo en buques cisterna, así como su exportación, comercialización y transporte. También autoriza la refinación de crudo venezolano por parte de entidades estadounidenses establecidas y pagos “comercialmente razonables” mediante intercambios físicos de crudo, diluyentes o productos petrolíferos refinados.
“Estamos hablando del futuro. Estamos hablando del país que vamos a dejar a nuestros hijos”, dijo Rodríguez, informa AP.
La legislación aprobada en Venezuela promete otorgar a las empresas privadas el control sobre la producción y venta de petróleo y permitir el arbitraje independiente de disputas.
El Gobierno de Rodríguez espera que los cambios sirvan como garantía para las principales compañías petroleras estadounidenses que hasta ahora han dudado en regresar al país.
La ley revisada modificaría los impuestos a la extracción, estableciendo un límite máximo de regalías del 30% y permitiendo que el poder ejecutivo establezca porcentajes para cada proyecto en función de las necesidades de inversión de capital, la competitividad y otros factores.
También elimina la obligación de que las disputas se resuelvan únicamente en los tribunales venezolanos.
El diputado del partido gobernante, Orlando Camacho, presidente de la comisión de petróleo de la Asamblea Nacional, afirmó que la reforma “cambiará la economía del país”, informa AP. Mientras tanto, el diputado de la oposición, Antonio Ecarri, instó a la Asamblea a incluir disposiciones de transparencia y rendición de cuentas en la ley, incluida la creación de un sitio web para hacer pública la información sobre la financiación y otros datos relevantes.
La ley fue modificada por última vez hace dos décadas, cuando Hugo Chávez convirtió el fuerte control estatal sobre la industria petrolera en un pilar de su revolución.
En los primeros años de su mandato, una enorme bonanza de petrodólares, gracias a los precios récord del petróleo a nivel mundial, convirtió a PDVSA en la principal fuente de ingresos del gobierno y en la columna vertebral de la economía venezolana.
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