Restaurantes que luchan contra la despoblación reciben el premio por su trabajo: “Hay días que no entra nadie”
Cinco restaurantes de zonas rurales de Castilla-La Mancha han recogido hoy los Broches Gastronómicos de la mano del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en una acto que ha tenido lugar en Cogolludo (Guadalajara) y donde han reivindicado su trabajo aunque muchos días puede “que no entre nadie por la puerta”, como ha dicho uno de los premiados.
El presidente de la Academia de la Gastronomía de Castilla-La Mancha, José María San Román, ha pedido al presidente regional que los 50 restaurantes reconocidos bajo el paraguas de los Broches Gastronómicos del Medio Rural en sus distintas ediciones tengan presencia destacada en las ferias que promociona el Gobierno autonómico.
Son “restaurantes en las zonas despobladas” que ayudan a atraer al turismo, un turismo “más solidario, el que puede pagar menos pero disfrutar más”, ha demandado San Román en la entrega de estos galardones en Cogolludo (Guadalajara).
“Con cinco ediciones celebradas, 50 premiados reconocidos y las cinco provincias de nuestra región recorridas son cifras que no sólo hablan de continuidad, sino que confirman un auténtico marchamo de calidad, de rigor y de coherencia territorial”.
Los galardones han pasado “de ser un proyecto emergente para convertirse en un referente estable y reconocido dentro de la gastronomía regional”, apoyado de la ayuda de las administraciones públicas, como hace la Junta de Comunidades, tal y como ha destacado San Román.
Los premiados
Susana Jiménez León, del Restaurante Los Olivos en Molinicos (Albacete), que ha arrancado el acto de entrega de estos broches, ha reivindicado que la conciliación no es fácil en su tarea diaria y ha puesto en valor a los emprendedores que sostienen los pueblos. “A pesar de las dificultades elegimos quedarnos. Hoy el corazón de la Sierra del Segura late con más fuerza”.
Eugenio Bermejo, de Gastro Palacio de la Serna, en Ballesteros de Calatrava (Ciudad Real), ha destacado que el “emprendimiento” es una “osadía imprescindible” que no todo el mundo tiene, rememorando una anécdota al poco de inaugurar su negocio, cuando un conocido le comentó que lo que había hecho en un pueblo de 300 habitantes “era una locura”.
De su lado, Diego Calero y el chef Emilio Ramírez, de la Hospedería de El Provencio (Cuenca), han recogido su galardón, con unas palabras dedicadas al “buen yantar”, parafraseando al personaje de Sancho Panza, en El Quijote.
Del restaurante Corrinche, ubicado en el municipio de 117 habitantes de Alcoroches (Guadalajara), Raúl Jimenez, ha puesto en valor el papel de restaurantes como el suyo, que dan servicio, aunque muchos días puede “no entre nadie por la puerta”.
Óscar Jiménez, de Salones Antonio, en Lagartera (Toledo), ha recordado la historia de su negocio, haciendo un homenaje a su familia, “ligada a la hostelería en el mundo rural desde los años sesenta”, y que por aquel entonces sus padres se dedicaban “a dar bodas a los pueblos”.
Cinco mujeres cocineras
La entrega de galardones a las “reinas magas cocineras” ha comenzado por María José Moreno y Encarna Tornero, del restaurante El Pincelín de Almansa (Almansa), que han ensalzando la figura de sus hijos que ahora llevan el negocio.
Santiaga Castro, del restaurante Don Octavio de Ciudad Real, también ha sido reconocida. Su hija, Belén García, ha mencionado la trayectoria de su progenitora a lo largo de 50 años, con una “cocina honesta, sincera, de verdad”, que alimentó a familias, presidentes y ministros, entre ellos al expresidente Felipe González, una visita de la que guardó el secreto cuidadosamente cuando éste pisó su negocio.
Raquel Palacios, del mesón El Quijote de Mota del Cuervo (Cuenca) ha recibido su reconocimiento tras 74 años de actividad en este establecimiento, que ha tenido épocas malas pero también satisfacciones. “Seguimos ahí, con la ilusión de que puede llegar la siguiente generación. Mis nietos recogen platos, se ponen el delantal y son cocinitas”
Pura Lorente, a sus 93 años, ha recogido su galardón por su trayectoria al frente del restaurante Casa Pura, ubicado en Peralejos de las Truchas (Guadalajara). Teresa Jiménez, su hija, lo ha compartido con “todas las mujeres del mundo rural”, que como su madre, “luchadora y trabajadora nata” han compaginado trabajo con familia.
Daniel Valverde, hijo de Benita Blanco, del restaurante Dáviro en Oropesa (Toledo), ha puesto en valor la figura de su madre, mencionando a “muchas mujeres que durante décadas han sostenido la gastronomía rural desde el esfuerzo, el sacrificio, el compromiso con sus pueblos, dejando una huella imborrable y sirviendo de ejemplo para las generaciones que hemos venido después”.
Por último, Enrique Pérez del restaurante El Doncel y Adolfo Muñoz del Cigarral de Santa María, han recogido el reconocimiento a Eurotoques. En su intervención, han avanzado que la primera sede de docencia de la organización estará en Castilla-La Mancha y han reivindicando la lucha por “un mundo rural que está desprotegido”.
En este acto, José María San Román ha avanzado la publicación de los Broches Gastronómicos del Medio Rural, Patrimonio, Sabores y Tradición en Castilla-La Mancha, editado por la Academia de Gastronomía, y que recoge los 50 broches concedidos a lo largo de cinco ediciones.
Page: la cocina, una “buena medicina”
De su lado, el presidente regional ha reivindicado la cocina “de nuestras madres”, un elemento que sirve como “una buena dosis y una buena medicina para combatir el desconcierto” actual.
“Os agradezco que hayáis contribuido incrementando la autoestima colectiva. El que nos sintamos orgullosos de lo nuestro, también en la cocina, de nuestro campo”, ha afirmado.
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