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Andalucía quiere autorizar la movilidad entre provincias el 8 de junio si Sanidad le cede el control del estado de alarma

La Junta quiere permitir la movilidad entre provincias andaluzas a partir del lunes.

El inicio de la semana tiene dos horizontes políticos muy definidos para el Gobierno andaluz de PP y Ciudadanos. El objetivo de la Junta es que toda Andalucía entre en la fase 3 de la desescalada el próximo lunes 8 de junio, incluida las dos provincias más rezagadas, Málaga y Granada, que entonces sólo habrán cumplido siete días en fase 2. El vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Juan Marín, ha adelantado este lunes que, junto a este propósito, el Ejecutivo andaluz pretende autorizar la movilidad interprovincial ese mismo lunes, permitiendo a los andaluces circular libremente dentro de su territorio.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, va a solicitar el miércoles una "última y definitiva" prórroga del estado de alarma, que comenzaría el próximo 8 de junio, y ya no estaría tutelada por el Ministerio de Sanidad, sino por los gobiernos autonómicos de aquellas comunidades que se encuentren en fase 3. El Ejecutivo central devuelve todas las competencias sobre la gestión del coronavirus, excepto la que da más sentido al estado de alarma: la movilidad entre provincias, que no está autorizada hasta el 21 de junio, cuando comienza la llamada "nueva normalidad".

Sin embargo, Sanidad se abre a permitir la circulación de ciudadanos dentro de su propia comunidad, si se cumplen los necesarios requisitos sanitarios y de seguridad. La Junta, seriamente preocupada por el parón de una economía muy dependiente del turismo, se ha agarrado fuerte a ese clavo ardiendo, y se presenta ya como candidata aventajada a levantar las restricciones de movilidad dentro de Andalucía el mismo día 8, si logra el beneplácito del Gobierno. "Si los datos lo permiten, lo pediremos. Y si Extremadura también está en fase 3, no veo por qué no podemos disfrutar de movilidad también con la comunidad vecina", dice Marín.

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El objetivo político es ése, aunque son muchos supuestos hasta ese horizonte: Sánchez tiene que lograr primero, este miércoles, el respaldo del Congreso a esta última prórroga. Por ahora tiene el no rotundo de uno de los dos partidos que sostiene al Gobierno andaluz (PP), y el apoyo dubitativo del otro (Ciudadanos), que ya otorgó su respaldo en la prórroga anterior. Luego, el Ministerio de Sanidad debe revisar la evolución de contagios en Andalucía esta última semana y sopesar si acepta la reclamación de la Junta, esto es, que Granada y Málaga pasen a la fase 3 junto al resto de provincias, pese a haber pasado sólo siete días en fase 2.

Se trata de una hipótesis que, a priori, el Ministerio descartaba, porque se necesitan 14 días para evaluar el efecto de las medidas de desescalada dentro de cada fase. Pero luego el ministro Salvador Illa y el responsable del Centro Nacional de Contagios, Fernando Simón, barajaron esta excepcionalidad "para fases más avanzadas", si los datos eran buenos. La Junta está convencida de que lo son y peleará para que todo el territorio siga acompasado en el proceso de desescalada.

Por último, si Andalucía ha superado todos estos pasos previos y logra entrar unida en fase 3 el próximo lunes, el Ministerio de Sanidad debe decidir si permite la movilidad de los andaluces dentro de su comunidad. Son varias regiones las que aspiran a recuperar la circulación de sus conciudadanos, y el País Vasco fue la primera en recuperar esa potestad, aunque su propio Gobierno se encargó de limitarlo para mayor seguridad. Sin embargo, el caso andaluz es el más complejo, por tratarse de la comunidad más extensa (del tamaño de Portugal), la más poblada (8,4 millones de habitantes) y con 886 kilómetros de costa.

Marín, en permanente contacto con el sector hotelero y de la hostelería, es consciente de que Andalucía se juega la temporada de verano y tiene prisa por autorizar la circulación, primero dentro de la comunidad, y luego con las fronteras intercomunitarias e internacionales para activar el turismo cuanto antes. Su previsión es optimista: baraja que la ocupación en julio llegue al 60% y en agosto hasta el 75%. "Andalucía es a nivel mundial el primer destino que cualquier turista elegiría para este verano", dice el vicepresidente, citando datos de los touroperadores.

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Publicado el
1 de junio de 2020 - 10:40 h

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