Ángela Claverol, presidenta de Amama: “Hay siete mujeres fallecidas por los fallos en los cribados de Andalucía”
Miedo, ansiedad, dolor. Ansiedad. La ansiedad que no quería despertar el presidente andaluz Juanma Moreno ha trastocado la vida de Ángela Claverol, presidenta de Amama, la asociación que destapó la crisis de cribado de cáncer de mama ahora hace un año. Un seísmo en la sanidad pública andaluz que dejó al descubierto las fallas de un sistema del que, hasta en dos ocasiones acreditadas, se había alertado de la falta de personal para atender a las 2.317 mujeres que, según los datos oficiales de la Junta, quedaron expuestas. Pero, la credibilidad ha quedado en entredicho y la oposición busca una comisión de investigación para la que el PP aún no está preparado.
Claverol, que ha sido una de las caras visibles de esta contienda mediática, legal y social, recibe a este medio una hora antes de que se presente en la casa del pueblo andaluz la iniciativa apoyada por PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, y a la que se esperaba que se uniera Vox, como les habían prometido. Aunque su tono es sereno, deja que cada una de sus palabras caigan en mitad del silencio. “Algunas nos moriremos en el camino”, acusa ante el largo camino judicial que ha abierto el Gobierno andaluz, pese a reconocer la negligencia del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para así evitando la negociación de indemnizaciones individuales.
Un año después, hay 2.317 expedientes con retrasos y 23 tumores detectados tras la revisión interna de la Junta. Pero Amama sigue reclamando transparencia e información, estudia los casos y estima que hay hasta siete fallecidas a causa de la crisis del cribado. Inmaculada González, Carmen Ríos y Purificación Fernández fueron las tres primeras víctimas constatadas por la asociación de una lista que se alarga.
Se cumple un año desde que se destapó la crisis de cribado de cáncer de mama en Andalucía. Con la vuelta del curso político, ¿han recibido algún tipo de información nueva sobre lo que sucedió o han aclarado los protocolos?
Somos usuarias diarias de los hospitales con más de 700 socias, así que sabemos que los protocolos que, se supone, pusieron en marcha [bajo la denominación] del acto único no se están cumpliendo. Por ejemplo, a una compañera de la Junta Directiva le han tardado tres meses en darle un diagnóstico y tenía un BI-RADS 3. Con lo cual, el problema sigue. Hay chicas para que le detecten un cáncer han tardado más de dos meses.
El acto único fue un panfleto publicitario con el que iban a arreglar todo. También, están tardando las citas con los oncólogos, radiólogos... A fecha de hoy, no dijeron qué pasó: tú no puedes arreglar algo si no sabes lo que ha pasado. No creo que no dijeran qué ha pasado porque quieran esconder algo, sino que, creo, firmemente, que no saben lo que pasó. Dónde fallaron y dónde no. Lo que intentaron fue taparlo.
Un año después, ¿se ha retomado el diálogo con la Consejería de Sanidad? Teniendo en cuenta que se levantaron de las mesas, algo que también se les ha criticado duramente.
Nosotras no nos levantamos de la mesa en la primera reunión con el consejero Antonio Sanz, pero no conseguimos que nos hiciera caso, decía que le dejáramos trabajar. Lo que querían era, de alguna manera, callarnos, mientras nosotras decíamos que cada vez había más mujeres. En la segunda reunión de los cribados, nos hicieron firmar un acuerdo de confidencialidad solo a Amama.
Entonces, vimos que cuando yo intentaba intervenir, no nos escuchaban... Cualquiera se levantaría de la mesa. Pueden criticar lo que quieran, pero la realidad es una, no hay otra. Y no, no ha habido más diálogo. Luego dijo Juanma Moreno que había intentado hablar con nosotras: eso es una mentira. Este señor no se ha dirigido personalmente a nosotras en la vida. Con lo cual, entendemos que debemos importarle bien poco.
¿Han aumentado las muertes registradas a causa del cribado?
Hay siete mujeres fallecidas por el cribado. Siete parece un número pequeño, pero a mí me parece terrorífico. Inmenso. Esas siete mujeres tenían maridos, hijos, familia..., que las querían, que ellas querían. Pero por no prestarles el auxilio de un BI-RADS 3 o haberles hecho una prueba complementaria, esas señoras han fallecido. No han fallecido por el cáncer, no, han fallecido porque las diagnosticaron muy tarde y ya no tenían arreglo. Es que eso no tiene ni nombre. Cada uno que se ponga la mano en el pecho y piense que sea su madre, su hermana o su hija.
En cuanto al cauce judicial, se contabilizaba hasta mayo unas 166 reclamaciones patrimoniales interpuestas. ¿Han aumentado? ¿Cómo sigue el proceso?
Presentadas hay alrededor de 200 y tenemos otras 40 o 50 en proceso. En muchos casos han conseguido lo que querían: que estas mujeres se aburrieran en el camino o prestaran más atención a su enfermedad. A fecha de hoy, no han resarcido a ninguna. Todas las reclamaciones patrimoniales están cumpliendo los plazos de seis meses que tienen y no contestan, con lo cual entendemos que les importan un rábano. Ya lo dijo Antonio Sanz en una entrevista, “que vayan a juicio, que tienen todo el derecho del mundo”.
Pero esto no se trata de derecho. Esto se trata de que ellos reconocieron públicamente un fallo en las mamografías del cribado y, si tú reconoces un fallo, tendrás que arreglarlo. Pero no. Vamos a dejarlas ahí, que en vez de llegar las 250, se mueren o se aburren. Menos pagan ellos. Al final, las mujeres andaluzas somos dinero.
Si piensas en el cribado de cáncer de mama como dinero, les sale a cuenta. Los juicios se están poniendo en Sevilla para 2030 o 2031... Se habrán muerto algunas
Las reclamaciones continuarán aún así.
Van a seguir, se pongan como se pongan. Nosotras no fuimos nunca por la parte penal. Las reclamaciones patrimoniales es un derecho que tienen las mujeres y nuestro abogado continúa presentándolas. Aunque, fíjese, el SAS está poniéndole difícil a nuestro abogado pedir un informe de síntesis. Es patético.
¿Lo están poniendo difícil?
Sí. Tienen unos plazos para cumplir y contestar con los informes de síntesis de una mujer. Pero hay que reclamárselo una y otra vez. ¿Qué más nos van a hacer? Atrasarlo todo hasta que te aburras en el camino o te vayas muriendo, ¡si yo lo entiendo! Si piensas en el cribado de cáncer de mama como dinero, les sale a cuenta. Los juicios se están poniendo en Sevilla para 2030 o 2031... Se habrán muerto algunas. Fíjese lo duro que es esto. Desde el punto de vista humano, facilita todo esto.
Como pedía el abogado de la asociación, que se estudiara caso por caso y se indemnizara, ¿verdad?
Es tan fácil como indemnizarlas. Tienen los expedientes. Digo yo que tendrán más de un abogado en el SAS. No les interesa el tema, pero habrán recibido esa orden. Algunas nos moriremos en el camino, pero no nos vamos a aburrir.
En el caso de Anabel Cano, fue la primera que denunció y empezará la vía de lo contencioso-administrativo. ¿Cuál es la expectativa?
A Anabel le pasa una cosa como a todas las mujeres del cribado y a todas las mujeres oncológicas del cáncer de mama: tiene un cáncer avanzado, ha tenido quimioterapia, inmunoterapia, todos los tratamientos posibles, y le ha dejado unas secuelas impresionantes. ¿Cómo está? Hecha polvo. El otro día me comentaba: “Va a hacer un año, Ángela, me están llamando los medios de comunicación”, y le dije, “a mí también”. Y me dijo, “no puedo decir que estoy bien, cada vez estoy más frustrada y desesperada”.
No es un tema que hayan arreglado, pese a los planes de choque. Yo sé cuántos oncólogos hay en mi hospital de la Macarena. ¿Cuántas salas de oncología? Si hubieran puesto más oncólogos, digo yo que habría más salas, ¿no? ¿O meterán a todos en la misma? Me hago mis ecografías y resonancias, y están los mismos. Pero nosotras no tenemos nada contra los oncólogos, radiólogos y médicos y enfermería. Hablamos con ellos y nos dicen que no es verdad, que no han metido gente. Pues, ¿cómo están todas las mujeres del cribado? Frustradas, desesperadas, hartas.
¿Se ha roto la confianza en el servicio?
Se ha roto la confianza en el Gobierno andaluz. Nosotras tenemos la confianza en los oncólogos, pero se ha roto la confianza en un Gobierno al que no le importamos las mujeres.
Fui al oncólogo en marzo, me mandó doble ecografía por mi doble mastectomía y tardó cinco meses. Si yo hubiera recaído y el cáncer vuelve de forma agresiva, estás muerta. ¿Sabes lo que han generado en toda la comunidad de cáncer de mama y los pacientes oncológicos en general? Una ansiedad y una incertidumbre... ¿No dijo que quería evitar la ansiedad? Pues ha conseguido que vivamos con más miedo todavía, porque no ha arreglado la sanidad pública ni el canal preferente para los pacientes oncológicos. Ellos tienen muchos millones de euros para tapar lo mal que lo están haciendo, pero Amama no tiene ni un duro en publicidad, lo queremos para investigación.
Se han dedicado todo este tiempo a amenazarnos, a menospreciarnos, a llamarnos mentirosas, a utilizar noticias como la del archivo de la Fiscalía cuando Amama nunca fue por la vía penal. Siempre fuimos por la administrativa, pero, fíjate, lo que intentan es utilizar las noticias para menospreciar a las mujeres con cáncer de mama y las de Amama y quedar como que 'han ganado'. Pero esto no es una lucha. En el cáncer no se gana nunca.
Ni a mí ni a una ciudadana de a pie le sirve que destituyan a una consejera, a un jefe de radiología... Si lo destituyes, será por unos motivos, ¿por qué no hablas de esos motivos?
Habla del archivo de la Fiscalía y me gustaría preguntarle por el archivo sobre el falseamiento de los historiales clínicos. ¿Lo hubieran enfocado de otra manera?
Nosotras sí teníamos las pruebas de mujeres que les aparecía el BI-RADS 3 y luego les desapareció, pero no pudimos probarlo. Esto es la lucha de David contra Goliat: mujeres sin recursos contra todo el aparato de dinero de la Junta de Andalucía. Pero no hemos perdido ni las esperanzas ni las ganas. ¿Qué esperamos de la Junta? Que salga adelante la comisión de investigación para saber qué ha pasado. Cuando detentas el poder y te importan muy poco los ciudadanos, se transforma todo en política. Dijeron que nos pagaba el PSOE o Izquierda Unida, y a nosotras nunca nos ha pagado nadie.
Nos hemos acercado con todo aquel que ha intentado ayudarnos sin importar el color político. Estuvimos reunidas con Vox y antes de las elecciones nos dijeron que apoyarían una comisión de investigación. Volvimos a llamar después de las elecciones, pero, si te he visto, no me acuerdo. Eso lo que nos demuestra es que ellos solo quieren el poder y la política, aunque no hablo solo de ellos, pero me refiero a ellos porque ahora están en la Junta de Andalucía.
¿Cree que Vox apoyará la comisión de investigación que hoy presentan en el Parlamento de Andalucía junto a PSOE, Adelante y Por Andalucía? [Esta entrevista fue realizada unas horas antes de que el grupo de ultraderecha retirara su apoyo].
A mí, personalmente, junto con la secretaria de Amama, nos dijeron que sí la iban a apoyar. Espero que la apoyen, porque es importantísimo saber qué ha pasado.
Porque del PP no esperan un cambio de postura.
A ellos se les vería la ropa que tenían tendida. Pero Vox, si les queda un poquito de decencia tras la foto que nos hicimos y lo que nos dijeron, espero que la apoyen. ¿Sabes una cosa? Las mamografías del cribado, y todo lo que pasó y todo lo que tenga que pasar, no tiene color político. Da igual que seas de Vox, de Izquierda Unida, del PSOE, de Adelante Andalucía o del PP: las mujeres andaluzas podemos ser de lo que nos dé la gana.
Pero eso no tiene nada que ver para que se hagan las cosas bien y que se investiguen a fondo. Ni a mí ni a una ciudadana de a pie le sirve que destituyan a una consejera, a un jefe de radiología... Si lo destituyes, será por unos motivos, ¿por qué no hablas de esos motivos? A mí me hubiera dado igual que la dejaran [en referencia a la exconsejera de Sanidad]. Espero que esa comisión salga adelante.
Hablando de destituciones, el exjefe de Radiodiagnóstico, Javier Castell, ya avisó en 2023 que había una sobresaturación en el sistema y no se podía asumir la carga por falta de personal.
No creemos que el problema fuera del jefe de Radiodiagnóstico porque avisó en dos ocasiones a la Junta de Andalucía de los miles de mamografías que había pendiente, no solo del cribado, sino de lo demás. Quien tenía que haber pagado las consecuencias de ese error es el gobierno de la Junta de Andalucía. No un señor, que, por más que avise, no le hacen ni puñetero caso.
Cuando nosotras vamos a los hospitales nos dicen que están descontentos, porque ellos avisan, hay un montón de noticias, como ha ocurrido con los reactivos caducados. Avisan de que faltan médicos, oncólogos, que las urgencias están saturadas, si no les hacen caso, ¿por qué lo destituyes? Muevo esto, lo otro, y a otra cosa, mariposa.
El único responsable político es el gobierno de la Junta de Andalucía de Juanma Moreno Bonilla. No sé cómo puede dormir por las noches. Yo no podría
¿Ustedes han podido hablar con Javier Castell en este tiempo?
No, no hemos hablado con él, sino a través de otra persona. Todos los facultativos nos apoyan. Pero es triste, porque cuando un médico levanta la voz, enseguida lo destituyen o lo cambian, y yo también entiendo que tú no quieras perder tu puesto de trabajo, hay hijos, tienes familia. El único responsable político es el gobierno de la Junta de Andalucía de Juanma Moreno Bonilla. No sé cómo puede dormir por las noches. Yo no podría.
Quisiera volver al punto sobre el plan de choque de la Consejería de Sanidad. Se aprobó la obligatoriedad de informar y, por otra parte, se preveía ampliar las edades del cribado. ¿En esto tampoco diría que ha habido avances?
Todavía no conocemos a nadie que, con el tema de la ampliación de la edad, las estén llamando. Entiendo que tienen un serio problema dentro del SAS. Las personas que manejan esos datos, o no saben, o no quieren, o no es una noticia estupenda como poner wifi y capellanes, pero no conocemos a gente, en persona, que se le esté haciendo el acto único, que tengan la edad y la estén llamando. Sí hay facultativos que nos dicen que, más allá de un puesto, no han ampliado plantillas. ¿Tienen dinero? Lo que ha salido ahora es un contrato de 14 millones de euros para privatizar la mamografía del cribado.
El consejero Sanz afirmó que era un contrato dedicado a las unidades móviles.
Pero al haberlo privatizado y no haber comunicación ni entre la unidad móvil, ni el hospital ni las mujeres... ¿Por qué no pone los 14 millones en más máquinas, más radiólogos, más cirujanos, más oncólogos? Mete el dinero donde tiene que estar, en la sanidad pública. Entendemos que este partido está acomodado en un capitalismo feroz, pero es contra los ciudadanos. Si ya tuvimos problemas con las mamografías del cribado cuando las privatizaron, pues, si lo siguen haciendo, blanco y en botella. Nos da miedo, porque nosotras en la sanidad pública sí confiamos, y en nuestros oncólogos, en nuestros radiólogos y en nuestros enfermeros. En quien no confiamos es en la gestión del SAS.
A lo largo de este año, ¿cómo ha sido la actividad de Amama?
Este año ha sido terrible. Muy duro. Desde hace 31 años esta asociación se dedica a sostener y asistir a las mujeres con cáncer de mama, pero ha creado una ansiedad bestial. Hemos recibido muchísimas llamadas: “Ángela, no me llaman de oncología, ¿qué hago?”. Las avisaba: “Pon una reclamación por escrito”. Importante, ¿por qué no publican las reclamaciones por escrito? ¿Por qué no publican las listas de espera?
Esto ha creado una sensación, tanto en Amama como en la población, de desconfianza bestial en la gestión, no en los profesionales. Ha sido bestial luchar sin cuartel tanto para mí, como para toda la Junta Directiva y para todas las mujeres de Amama. Hay algo maravilloso en Amama, que, cuando una se mueve, vamos todas. A nivel emocional, ha sido muy triste, porque tú crees que le importas a quien está gobernando.
En julio de este año seguíamos recibiendo llamadas de mujeres que creían que eran de la crisis del cribado
La mayor parte de los casos se dieron en Sevilla, en un 90% en el Hospital Virgen del Rocío...
Tenemos mujeres en toda Andalucía, aunque ellos quisieron focalizarlo en un sitio. Estaremos enfermas, pero la cabeza nos funciona. De hecho, se ha creado la Federación Andaluza de Asociaciones de Cáncer de Mama con todas las presidentas de todas las ciudades, que además la presidencia la lleva Amama, y siguen pasando cosas. En julio seguíamos recibiendo llamadas de mujeres que creían que eran de la crisis del cribado. Por eso le decía que tenemos 40 o 50 casos que están en estudio, porque han seguido entrando por la nefasta gestión.
Así que puede seguir subiendo la cifra de 2.317 mujeres.
Ellos dijeron que era 2.317 y nosotras lo valoramos en más de 4.000 mujeres. No 4.000 mujeres que hubieran desarrollado cáncer de mama, por dios, sino aquellas que vivieron la ansiedad de descubrir que jamás las llamaron. Unas desarrollaron cáncer y otras no, pero siguen siendo afectadas del cribado por esta negligencia. ¿Esa ansiedad quién se las paga a ellas? Ocho meses para saber si tienes cáncer de mama.
Con respecto a las elecciones autonómicas, realizaron varias movilizaciones y el resultado final fue que el PP perdiera la mayoría absoluta, pero logró formar gobierno con Vox. ¿Le desalentaron los resultados?
Al revés, sentimos que habíamos despertado a mucha parte de la sociedad civil. No nos lo tomamos como un fracaso, sino como un triunfo porque se dieron cuenta de que la sanidad pública, gobierne quien gobierne, tiene que estar bien, si no, estamos todos vendidos. Le vuelvo a repetir, aquí en Amama hay mujeres de todos los partidos políticos, pero necesitamos la sanidad pública, más cuando a los pacientes oncológicos no nos cogen en ningún seguro privado.
Estamos hablando de cáncer de mama, pero para que el neurólogo viera a mi madre de 84 años han pasado nueve meses. Sigue pasando un año para que te vea el traumatólogo. No han arreglado nada, no pueden tapar lo que diariamente ve la sociedad civil. No hay cita con el médico de cabecera hasta dentro de dos semanas y me acuerdo todavía cuando solo se tardaba dos o tres días. ¿Qué ha pasado? La única manera de privatizar es cargarse la atención primaria, y este gobierno lo ha hecho, que es el único asilo que tenemos para acceder a especialistas. Así, aboco a la gente a que se haga un seguro privado para que los vean en una semana.
Para nosotras, fue alentador darnos cuenta de que podíamos incidir sobre la sociedad civil de una manera básica, hablando de salud pública. Hasta que no arreglen la sanidad pública no nos vamos a rendir y, si nos quedan otros cuatro años, vamos a seguir, y, si algunas ya no estamos, habrá muchas más detrás. Espero que se den cuenta de que la conciencia de la sociedad civil está por encima de los gobiernos.
¿Van a convocar alguna marcha con motivo del aniversario?
Hay una concentración el día 28 de septiembre en la plaza de la Contratación a donde vamos a acudir todas las feministas de Sevilla, con más de 53 asociaciones, ya que seguimos luchando por los derechos que nos han quitado, siendo uno de ellos la sanidad pública. Luego, el 19 de octubre, Día Mundial contra el Cáncer de Mama, pondremos mesas informativas por toda la ciudad.
Y, evidentemente, vamos al Parlamento para intentar que cualquier partido político y cualquier persona de la sociedad civil se dé cuenta de que los cribados no es una cosa de Amama. Nosotras no ganábamos nada. Al revés, todo esto nos ha costado dinero: en desplazamientos, un gasto emocional terrible, la salud de muchas de nosotras que no podíamos seguir el ritmo. Pero en los estatutos de Amama dice, “defender a cualquier mujer con cáncer de mama frente a cualquier cosa que la pueda adjudicar”.
¿Cómo ha sido estar en el foco mediático?
Nos ha pasado factura porque no estamos acostumbradas, algunas compañeras cayeron malas, pero había otras que estaban ahí. Aun así, yo tengo que dar las gracias a todos los medios de comunicación. Gracias a ellos conseguimos trasladar el grandísimo desastre que ocurrió y que sigue ocurriendo, porque no sabemos si está arreglado.
Pero nos puede más luchar por nuestra vida, que es la sanidad pública, antes que rendirnos. No nos dio miedo que la Junta de Andalucía nos amenazara con multas. Nos salieron por lo menos mil abogados para defendernos. Nos llamaron de toda España. Pero el problema de estar en el foco mediático es que, por ejemplo, en mi caso, utilizaran a mi propia hija. Eso me dolió mucho. Sigo viviendo en el mismo barrio, teniendo el mismo coche de 15 años, siendo pensionista. Yo no he sacado nada personal ni atacaría a nadie, jamás, que defiende algo como la sanidad pública. Aun así, seguimos adelante.
El único objetivo de Amama era alzar la voz para que cualquier mujer de Andalucía mirara su cribado de cáncer de mama y supiera si era un BI-RADS 3 y si le había hecho la prueba o no
Hace un año se publicó la noticia en la Cadena SER. ¿Cómo recuerda aquel día, aquellos momentos?
Aquellas primeras semanas fueron una debacle, porque Amama tampoco tiene una infraestructura adecuada para atender miles de llamadas. Fíjese lo bonito, que las propias afectadas que ya teníamos constatadas del cribado se pusieron a atender los teléfonos.
Yo tenía mucho miedo. Miedo que la gente se muriera, que las mujeres se murieran por no saberlo. El único objetivo de Amama era alzar la voz para que cualquier mujer de Andalucía mirara su cribado de cáncer de mama y supiera si era un BI-RADS 3. Luego aquellos se distorsionó con la política. Hicimos viajes a todas las provincias andaluzas para dar charlas de autoexploración... Hay gente que cree que Amama nació con el cribado cuando ya llevábamos 30 años dando charlas de concienciación, de prevención, con 700 socias y sostenimiento diario.
Fue durísimo. Me he acostado muchas noches llorando, muchas, muchísimas. Cada vez llegaban más mujeres del cribado y era una tragedia terrible lo que está estaba pasando. Luego nos dimos cuenta lo que había pasado, y más miedo teníamos.
Pero por fin lograron ese reconocimiento.
Pero no conseguimos que lo reconocieran de buena voz. Tuvimos que lanzar una campaña donde las propias afectadas del cribado contaban su historia por redes sociales. ¿Usted sabe lo que cuesta convencer a una mujer con cáncer avanzado para que se haga un vídeo, con el aspecto que tenemos en ese tiempo a causa de las quimioterapias, y cuente lo que le ha pasado? Cuando estás mal no tienes ganas de nada. Lo que pasa es que en Amama conseguimos algo muy bonito siempre: todas a una.
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