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100 años trabajando por el diálogo social

La OIT, con motivo de su primer centenario, celebra un Congreso sobre el futuro del trabajo en Sevilla

UGT participa como lo ha hecho desde sus inicios en esta organización de la ONU que promueve la mejora del trabajo y el diálogo social

Para encontrar empleo mejor buscar en el norte

EFE

UGT participa activamente, desde sus inicios, en las actividades de la Organización Internacional del Trabajo, como se refleja en el hecho de que nuestro secretario general, Largo Caballero, asistiera en 1919 en Washington al acto de constitución como representante de las organizaciones obreras españolas. Las OIT es la única agencia de la ONU que tiene un carácter tripartito: intervienen gobiernos, empleadores y trabajadores, origen de nuestro actual diálogo social.

El 28 de junio de 1919, en su preámbulo de constitución, se recogía lo siguiente: "El trabajo entraña tal grado de injusticia, miseria y privaciones para gran número de seres humanos, que el descontento causado constituye una amenaza para la paz y la armonía universales". De lo que se deriva que la paz universal y permanente solo puede basarse en la justicia social. A partir de entonces empieza a hablarse del concepto "justicia social".

Es precisamente la lucha por la justicia social uno de los pilares básicos y razón de ser de nuestra organización sindical a lo largo de toda su historia de 130 años. Es lo que hemos venido haciendo hasta ahora, contribuir al diálogo y a la paz social, junto con el resto de interlocutores.

Más de 200 millones de personas en el mundo no tienen empleo y éste se está deteriorando, tanto en las economías emergentes como en las economías en desarrollo. La OIT estima que entre 2015 y 2030 se necesitarán unos 470 millones de empleos productivos para sostener el crecimiento y mantener la cohesión social. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) cifra el número de empleos necesarios en 600 millones.

La mitad de la población trabajadora se encuentra en países que no han ratificado los Convenios sobre libertad sindical y la protección del derecho de sindicación. Los datos justifican la toma de medidas inmediatas: 168 millones de niños y niñas trabajan en el mundo, 21 millones de trabajadores y trabajadoras son víctimas del trabajo forzoso, sólo el 27% de la población mundial puede acceder a una protección social adecuada, 2,3 millones de trabajadores pierden la vida al año por accidentes laborales, las diferencias salariales por género se sitúan por encima del 20%.

¿Recuperación social?

La OIT ha identificado a España como líder europeo de la creación de empleo de menor calidad y peor remunerado, por sus altas tasas de temporalidad, salarios bajos y jornadas laborales a tiempo parcial, entre otros. La recuperación económica no se ha traducido en recuperación social. Andalucía es una de las regiones con los mayores índices de paro de toda Europa, el 21,26% (paro juvenil 46%). Hemos terminado 2018 liderando el paro estatal: el 24,63% de los parados españoles son andaluces, y 30 de cada 100 desempleados andaluces han agotado sus prestaciones.

Los cambios a los que asistimos en estos momentos se están produciendo a un ritmo vertiginoso, transformando el mundo del trabajo. La economía está generando un desempleo y un subempleo masivos y una gran exclusión social. Es necesario impulsar y situar en la agenda política, como algo prioritario, no sólo el empleo, sino el empleo de calidad, igualitario y de justicia social.

Hay que luchar contra las desigualdades, la pobreza y la exclusión social, las pensiones y las prestaciones por desempleo son pilares básicos de los sistemas de protección social sobre los que es necesario actuar. Necesitamos pensiones dignas para nuestros mayores. UGT reivindica que España ratifique la Carta Social Europea revisada y firme el Protocolo adicional.

La formación y cualificación durante toda la vida debe ser un derecho universal para poder hacer frente a los cambios derivados de la robotización, la digitalización, y las innovaciones que marcan la cuarta revolución industrial.

El último informe del Foro Económico Mundial, de diciembre de 2018, indica que, sólo en cinco años, desaparecerán 75 millones de empleos, aunque surgirán otros 133 millones de nuevos puestos de trabajo, relacionados con las nuevas tecnologías de producción y venta de bienes y servicios.

Uno de los problemas que se plantea es que los nuevos empleos son más técnicos, y las mujeres se forman más en profesiones de humanidades y servicios sociales (sólo 1 de cada 4 estudiantes de ingeniería es mujer), lo que puede acrecentar la brecha salarial si no se toman medidas específicas de formación y discriminación positiva.

UGT está preparando a sus delegados y delegadas en nuevas capacidades digitales, para que a su vez impartan cursos a los trabajadores y trabajadoras. Para ello ha firmado con Google un convenio de colaboración formativa que empezó a funcionar el pasado 24 de enero en el Google Campus de Madrid. Es sólo un primer paso, pero esperamos que dé sus frutos y facilite el camino a seguir a miles de profesionales.

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