Aragón unirá a jóvenes y mayores en áreas rurales por un 'win win': reducir la brecha digital y mejorar la educación financiera
Aragón llevará la educación financiera a sus municipios con un proyecto “pionero” que conectará a adolescentes de entre 12 y 18 años con personas mayores de 65 años en unas jornadas que servirán para reducir la brecha digital, mejorar la cultura financiera y combatir la soledad no deseada.
Las sesiones tendrán una duración de 90 minutos y comenzarán, previsiblemente, a finales de este mes de abril en Caspe, para luego extenderse a otras localidades todavía por concretar. Tras la finalización de las sesiones presenciales en junio, el periodo comprendido entre julio y septiembre se dedicará al análisis y evaluación de los resultados obtenidos.
De este modo, se medirá el impacto del programa en la reducción de la brecha generacional y valorar la organización de futuras ediciones que continúen promoviendo la autonomía económica de los ciudadanos en contextos reales de la vida cotidiana.
Se estima que el número de participantes alcance la veintena de parejas de abuelos y nietos, quienes aprenderán a interpretar información económica, a analizar situaciones de incertidumbre y, sobre todo, a tomar decisiones razonadas que puedan aplicar en la vida cotidiana. Se utilizará la metodología activa 'learn by doing', es decir, aprender haciendo.
El acuerdo que permitirá llevar a cabo esta iniciativa, cuya autorización en Consejo de Gobierno se produjo el pasado 25 de marzo, lo han suscrito este jueves la consejera de Bienestar Social y Familia en funciones, Carmen Susín, en representación del Gobierno de Aragón, el presidente del Patronato de la Fundación Museo de la Economía, José Antonio Casaucau, la directora de la Fundación Caja Rural de Aragón, Laura Prada, y el presidente de la Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias (FAMCP), Carmelo Pérez.
Doble realidad
Carmen Susín ha incidido en que esta firma “representa mucho más que un acuerdo administrativo” porque consolidan así “una alianza estratégica que, además, es pionera en la comunidad autónoma”.
Con esta iniciativa, ha explicado Susín, se pretende hacer frente a una doble realidad: “Por un lado, tenemos una generación senior que ha vivido transformaciones profundas y ahora encara el reto de la banca online y los nuevos medios de pago. Por otro, los adolescentes entre 12 y 18 años que manejan la tecnología con naturalidad, pero que carecen de la perspectiva histórica y de los criterios sólidos para tomar decisiones económicas acertadas”.
Así, este programa pretende unir ambos mundos a través de unas jornadas que se llevarán a cabo en distintas localidades, comenzando por Caspe a finales de este mes de abril. “Queremos que las dos generaciones aprendan juntas, pero no se trata solo de teoría, sino de que nuestros jóvenes aporten su destreza digital, mientras nuestros mayores comparten una vida de experiencia en el ahorro y la gestión del presupuesto”.
“Este es un proyecto para combatir la soledad no deseada, para fomentar un envejecimiento activo de calidad y para garantizar que nuestros pueblos sigan siendo espacios de encuentro y de cohesión entre generaciones”, ha expresado Carmen Susín, quien ha emplazado a los impulsores de esta iniciativa a seguir trabajando juntos “para que el conocimiento de nuestros mayores y el dinamismo de nuestra juventud construyan el Aragón del futuro”.
Cohesión territorial
“Una iniciativa como esta es una forma de cohesionar el territorio y en la sociedad en la que estamos tan competitiva pues yo creo que es una manera de compartir más que competir y, por supuesto, unir mayores y jóvenes”, ha manifestado el presidente de la FAMCP, Carmelo Pérez.
Asimismo, el impulsor de la Fundación Museo de la Economía, Luis Ignacio Fernández Irigoyen, ha contado que su propósito es promover la educación financiera a través de la historia: “Lo que queremos es combinar la familia y este tipo de actividades favorecen a la familia”. Se ha mostrado convencido que el esfuerzo de los actores implicados en este proyecto hará que salga adelante y tenga éxito en diversos lugares de Aragón.
Por parte de Fundación Caja Rural de Aragón, Laura Prada, ha reconocido que es “fundamental” tejer este tipo de alianzas, porque son las que tienen “verdadero impacto en el desarrollo”. “Cuando las instituciones sumamos esfuerzos, los resultados son mucho más sólidos y transformadores”, ha apuntado. Además, ha agregado que estas jornadas redundan en el “compromiso de fortalecer vínculos entre generaciones y promover una ciudadanía mucho más formada, más acompañada y más preparada para desenvolverse en un entorno cada vez más digitalizado”.
En esta línea, ha trasladado que desde la Fundación Caja Rural de Argón “creemos firmemente que una sociedad informada y formada es mucho más libre, más segura y más capaz de tomar decisiones que mejoran su bienestar”, por ello, “impulsamos iniciativas que promueven una mejora de la salud financiera, acercamos conocimiento y herramientas a jóvenes y a personas mayores para que estén más preparadas ante los retos económicos y digitales del día a día”.
Sin olvidar que “trabajamos de manera constante en programas de desarrollo rural y acciones de apoyo educativo, con la mirada puesta en fortalecer esa cohesión social y en generar oportunidades que mejoren el territorio aragonés”, ha concluido la directora de la Fundación Caja Rural de Aragón.
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