Miguel Ángel Revilla: “Feijóo va a ser un presidente con las manos atadas por Vox”
Miguel Ángel Revilla (Polaciones, 1943) afronta esta recta final de la legislatura como la última en la que ocupará un escaño en el Parlamento de Cantabria, donde tiene acta desde las primeras elecciones autonómicas de 1983. “Yo ya no me presento a nada. Ni de suplente. Es un fin de ciclo biológico. En enero hago 84 años. ¡Ya está bien!”, exclama. Y esta vez sí parece la definitiva. Dará un paso atrás, aunque todavía mantendrá las riendas del partido que puso en pie y que catapultó hasta la Presidencia de Cantabria, ya que tiene previsto continuar “temporalmente” como secretario general del PRC. “Tengo como compromiso el tutelar el partido hasta las elecciones para que no haya ningún tipo de división”, admite el dirigente regionalista, que teme que las primarias que se celebraron para elegir a su relevo como cabeza de lista pasen factura interna sin una figura incontestable como la suya a los mandos.
Pese a que augura unos buenos resultados electorales para su sucesora, Paula Fernández Viaña, y pone en valor a figuras emergentes como el candidato regionalista en Santander, Felipe Piña, al que ve como próximo alcalde de la ciudad, descarta un regreso próximo del PRC al poder en Peña Herbosa. “El próximo Gobierno de Cantabria será mimético al Gobierno de España por orden de Madrid. Van a ser el señor Abascal y el señor Feijóo quienes decidan”, admite el expresidente autonómico. En este momento, con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, se muestra “muy preocupado” por los posibles retrocesos democráticos en el país si finalmente la extrema derecha llega al Consejo de Ministros. “Feijóo va a ser un presidente con las manos atadas por Vox”, adelanta. Y sobre uno de los temas candentes de la campaña como es la vivienda, que provocó además la convocatoria anticipada, lo tiene claro: “Por primera vez en España toda una generación no tiene horizonte porque no tiene dónde vivir”.
En un mes se celebrarán las elecciones generales tras el anticipo electoral convocado por Pedro Sánchez y los votantes de Cantabria no tendrán disponible la papeleta del PRC cuando acudan a las urnas. ¿Por qué se ha hecho una renuncia así en un momento como este?
Estas son unas elecciones absolutamente polarizadas como yo no he conocido nunca. La posibilidad de sacar un diputado es muy improbable. Y en el caso de que se sacara, ibas a estar en un Congreso en el que, a diferencia de otras veces en las que hemos tenido representación y el voto podía ser decisivo a la hora de reivindicar para Cantabria, como se hizo en la época de José María Mazón, ahora vaticino que va a haber una mayoría superamplia de Partido Popular y Vox. Eso hace que la presencia de un diputado ahí no tenga trascendencia de cara a la reivindicación de temas para Cantabria. También hemos valorado el hecho de que hay unas elecciones el próximo mes de mayo, y con un mal resultado en las elecciones generales, eso pueda lastrar las aspiraciones de nuestros candidatos municipales y no digamos nada de nuestra candidata a la Presidencia de Cantabria. Hay otro dato que es importante: al no haber concurrido a las últimas elecciones tampoco, no tenemos espacios públicos ni posibilidad de que lleguen las papeletas a todos los domicilios, lo cual nos complica aún más la opción de obtener ese diputado. Con los meses que faltan después de las elecciones generales, creo que estamos en condiciones de reactivar a toda la militancia. La decisión se ha tomado de una forma muy democrática, haciendo consultas a los comités locales y comarcales, y después llevándolo a la Ejecutiva, donde por muy amplia mayoría se decidió no concurrir a estas elecciones.
Sin embargo, no ha sido una decisión unánime. Este mismo año, en una entrevista en elDiario.es, su candidata a la Presidencia de Cantabria, Paula Fernández Viaña, fue muy contundente al respecto: “Fue un error que el PRC no se presentara a las elecciones generales en 2023. No puede volver a ocurrir, no podemos dejar huérfanos a nuestros votantes”. ¿Cómo ha sido ese debate interno?
Los argumentos para no concurrir te los acabo de explicar, y los que defendían que sí debíamos presentarnos también son muy respetables, por supuesto. En una elección en la que no tienes la papeleta del PRC se deja huérfanos a miles de militantes y de posibles votantes, no cabe duda. Es un problema que tenemos que intentar por todos los medios reparar en el tiempo que queda de aquí a las elecciones. Debemos explicar a los ciudadanos por qué no hemos ido. Hay una lógica que dice que un partido tiene que ir siempre a unas elecciones, pero cuando las posibilidades son las que son y la situación es de esta confrontación electoral que no tiene nada que ver con ninguna que yo haya conocido hasta la fecha, porque va a ser una campaña terrible, las opciones se diluyen para un partido como el nuestro, que no está en esa dicotomía frontal de izquierda y derecha. Ha habido un debate amplio, sí. Y en la Ejecutiva se tomó la decisión con un resultado de 39-14. Algunos alcaldes sí que eran partidarios de ir, pero hemos actuado de una manera democrática, como es habitual en este partido, donde todas las decisiones se basan en la opinión de los militantes, como fue el caso del proceso que sirvió para dar el relevo en la candidatura que encabezará la lista electoral autonómica en mayo. Se sigue un procedimiento escrupuloso y todo el mundo lo ha acatado, como no puede ser de otra manera.
La libertad de voto, evidentemente, siempre existe, pero en algunas ocasiones los partidos que no se presentan dan indicaciones o señalan la dirección a seguir a sus militantes y simpatizantes. ¿Se va a pronunciar Miguel Ángel Revilla en este sentido antes de las elecciones generales del 29N?
No, no, no. Libertad absoluta, como siempre. No vamos, luego los militantes actuarán en conciencia según su manera de pensar, no puede ser de otra forma. No vamos a dar ninguna indicación de ningún tipo.
Parece muy claro que estas elecciones generales se plantean como un plebiscito sobre Pedro Sánchez. ¿Cómo valora el desempeño de su Gobierno a lo largo de esta legislatura?
Yo tenía una impresión, pero lo que ha ocurrido esta semana en Toledo trastoca bastante las perspectivas. Mi sensación era que el PSOE iba a ganar las elecciones, probablemente. Eso pensaba hasta hace unos días. Es curioso que hay acontecimientos en campañas electorales que cambian de manera decisiva el voto de los ciudadanos. No sé cómo puede afectar esto, pero de alguna manera afectará. Recuerdo el atentado del 11M durante una campaña en la que Mariano Rajoy aventajaba en cuatro puntos a José Luis Rodríguez Zapatero, y cómo la mala gestión que se hizo de la explicación de aquellos hechos provocó un vuelco y que Zapatero ganase por casi cuatro puntos. Yo sí tenía la idea de que el PSOE podía ser el partido más votado, con cerca del 30%, punto arriba o abajo, porque la subida de Vox es imparable y creo que va a superar el 20%. No me parece que la derecha, entre PP y Vox, lleguen al 50%, pero van a estar ahí, en esos números. Lo que está claro es que va a haber un Gobierno presidido por Feijóo y con una Vicepresidencia que será para Abascal. Eso es lo que viene.
¿Y cree que al PP le puede pasar alguna factura ir tan claramente de la mano de Vox a estas elecciones?
Creo que hay que reseñar que, aunque va a ser el próximo presidente del Gobierno, el liderazgo de Feijóo no se ha consolidado. En unas circunstancias como las que ha pasado Pedro Sánchez en estos últimos cuatro años, donde no ha presentado presupuestos, donde incumplió lo que dijo a los ciudadanos de que no iba a aprobar una amnistía, la dana, los accidentes ferroviarios y con los más incondicionales soportes que tenía de compañeros, uno en la cárcel y otro procesado, su hermano, su mujer… Así se las ponían a Fernando VII. Que Feijóo vaya a tener peor resultado que en las pasadas elecciones significa que su liderazgo está bastante tocado. Por un lado, porque se ha posicionado muy próximo a las teorías de Vox. Muy próximo. Se percibe un volantazo hacia las posiciones de Vox no solo en aceptar sus planteamientos, sino también en el lenguaje. Yo no reconozco al Feijóo que conocí cuando era presidente de la Xunta de Galicia y con el que tengo una buena relación. Hablamos de vez en cuando y se lo he dicho: está posicionado muy próximo a Vox y eso hace que el votante más centrado del PP le deje de votar. O que ya puestos a extremismos, se vaya más al extremo y elija a Vox. Por otro lado, está muy presionado por la presidenta de la Comunidad de Madrid. Isabel Díaz Ayuso es una Vox de libro. De libro. Está en el PP, pero mantiene postulados incluso más radicales que Vox en temas fundamentales. Estas dos cosas han desdibujado a Feijóo, que podría haber sido un candidato moderado, de centro-derecha del corte de otros presidentes que tenemos en Europa, como es el caso de Alemania, que gobierna con los socialdemócratas. Ha tomado una deriva hacia la derecha que lo ha desdibujado como líder. El gran problema que va a tener cuando forme Gobierno es que se va a encontrar con un partido que va a sacar muchísimos votos, que va a pasar probablemente de los 70 diputados, y que van a hacer valer esa fuerza para darle la Presidencia. Feijóo va a aceptar la Presidencia a cualquier condición. Como si hubiera necesitado los votos de Junts, con todo lo que ha dicho de ellos, se lo hubiese tragado también. Es su última oportunidad, tiene que ser ahora o nunca. Pasó en el caso de Sánchez, que fue capaz de articular una mayoría tan dispar que siempre dije que iba a salir mal. Se ha traducido en una legislatura en la que sus propios socios han sido desleales la mayoría, más allá de los problemas internos del PSOE. Feijóo va a ser un presidente con las manos atadas por Vox y eso me preocupa.
¿Y qué le preocupa más de la probable llegada de la extrema derecha al Gobierno de España? ¿Cuál cree que puede ser el mayor peligro en ese sentido?
Me preocupan temas fundamentales que han asentado el bienestar de este país: la sanidad pública, la educación pública y las pensiones. Y fundamentalmente, esto último: las pensiones. ¿Qué van a decir en campaña electoral si hay más de 10 millones de votantes que son pensionistas? Van a decir que no se tocan, pero hay declaraciones previas y todos sabemos que Vox eso lo tiene clarísimo. El señor Figaredo ya ha hablado de un modelo mixto. Apuestan por una fórmula que ya se aplica en otros países como Estados Unidos donde los ciudadanos van a tener que hacer algún complemento a un seguro privado para tener su pensión. Y ahí ya sabemos que hay entidades financieras y fondos de inversión que vienen presionando a los partidos de derechas para entrar en esa dinámica, igual que en la sanidad, que ya tiene un volumen de atención que ha ido creciendo en los últimos años. En cuanto gobiernen PP y Vox va a incrementarse esa participación privada en la sanidad. Y en el tema de la educación, prácticamente lo mismo. No apuestan por una educación mixta como la que conocemos y consideramos lógica. Es llamativo cómo en los últimos años han proliferado de manera extraordinaria las universidades privadas. Lo que va a venir será una mayor participación de lo privado en la educación. Esos son los tres temas que me hacen estar muy preocupado del Gobierno que vamos a tener. Básicamente, la manera en la que Vox va a condicionar a Feijóo en estas materias. No hablemos ya en asuntos como la inmigración o de derechos que se han venido conquistando con el tiempo, que tienen que ver con la eutanasia, con la libertad de elección de género y cantidad de medidas muy progresistas que se han ido tomando. Igual que está en riesgo la libertad de expresión y la libertad de prensa, porque ya vemos cómo actúan con los periodistas que no les gustan o con los medios de comunicación públicos, que quieren entrar con la motosierra. También sobre el salario mínimo, donde el PP está en la línea de la CEOE de que no se suba, lo que va a afectar a mucha gente. No va a ser un Gobierno del PP. Va a estar muy condicionado por Vox, que va a aceptar todas las reivindicaciones de Vox, como han hecho en todas las comunidades autónomas donde gobiernan juntos. Esa es la preocupación que yo tengo y que traslado a los ciudadanos. Lo que viene no me gusta nada, pero el cambio de ciclo está marcado.
Está resultando llamativa la batalla por el Senado, que tradicionalmente ha sido una Cámara muy poco competida electoralmente. Ahí sí que se detectan claramente dos bloques antagónicos, con listas conjuntas, renuncias en circunscripciones y decisiones más estratégicas que políticas. Parece que detrás de todo está el futuro control de un órgano como el Tribunal Constitucional, entre otras cosas. ¿Qué le parece?
Tengo que ser consecuente con lo que he dicho toda mi vida: yo no iría al Senado ni obligado con una pistola. El Senado es una cámara inútil, pero ojo, porque tiene alguna competencia terrible. Es una cámara de segunda lectura, no puede echar abajo unos presupuestos, es un cementerio de elefantes, donde los partidos políticos colocan a la gente que se queda descolgada. Están muy bien pagados, tienen sus oficinas, sus empleados, para no hacer nada. Es un chollo. El que no tiene otra cosa, acepta si no tiene escrúpulos. Esta legislatura ha servido para ser un tribunal, para intentar juzgar a unos y a otros, en comisiones de investigación absurdas, pero no se ha demostrado allí nada sustancial. Lo que pasa es que, una cámara inútil como el Senado sí puede nombrar a los miembros del Tribunal Constitucional, y ahí está la gran batalla. Es algo que he venido denunciando, cómo los partidos políticos manejan las instituciones judiciales. Es algo increíble. Algo que todos sabemos. Ahora mismo, la composición del Tribunal Constitucional es un freno para las decisiones del Tribunal Supremo, que está dominado por la derecha. Se ha visto recientemente en algunas resoluciones, como la de la amnistía. Eso es lo que les falta al PP y a Vox para tener a unos jueces nombrados por ellos mismos en el Constitucional. Esto es muy preocupante. La experiencia nos dice que las votaciones en estos órganos judiciales reproducen las mayorías de quienes les han nombrado. Esto es una preocupación que hay que sumar a todo lo que he dicho antes.
La democracia descansa sobre el poder judicial. Si no es independiente, no hay democracia
Que estemos hablando de esto, ¿no supone ya un retroceso democrático en sí mismo en nuestro país?
Esa preocupación se refleja constantemente en las encuestas. Una amplia mayoría de los ciudadanos consideran que las instituciones judiciales están politizadas. Todos sabemos de antemano lo que se va a votar si una materia se aborda en el Supremo o en el Constitucional. Es algo que responde a la inquietud que tenemos los ciudadanos: que la justicia está condicionada por las decisiones políticas. Y eso es terrible, porque la democracia descansa sobre el poder judicial. Si no es independiente, no hay democracia.
El anticipo electoral se produjo tras el rechazo a los decretos de vivienda que llevó al Congreso el Gobierno de Pedro Sánchez y las movilizaciones que tuvieron lugar en la calle por la situación de la vivienda en España. ¿Cuál debe ser la receta para abordar esta crisis cada día más profunda?
Tal y como está el panorama en España, que es el más enfrentado que he visto en mi vida, es muy complicado. Cualquier cosa que proponga un partido, por razonable que sea, el otro va a decir que no. Esta es la realidad. Respecto a la vivienda, que en estos ocho últimos años no se ha hecho nada, y en los ocho años anteriores de Mariano Rajoy tampoco, yo recuerdo la época en la que fui consejero de Obras Públicas y vicepresidente del Gobierno de Cantabria y que coincidió en el tiempo con un señor muy sabio y que no me explico que nunca haya sido presidente de España, que es Josep Borrell, que puso en marcha un plan de vivienda que firmamos aquí en Santander, y que me permitió a mí entregar en ocho años 3.500 viviendas públicas. No se ha vuelto a hacer algo así. Ahora mismo en España estamos condenando a tres o cuatro millones de jóvenes a que nunca puedan tener una casa. Imagínate lo que es eso para un país. Ni en alquiler, ni en propiedad. He recuperado mi nómina de 1970. Yo ganaba 14.000 pesetas y un piso en Santander de 80 metros útiles valía 140.000 pesetas. Con el sueldo de un año se compraba un piso. Hoy, un joven, y tengo la experiencia en casa, que gane 1.600 euros y tenga que vivir en otra ciudad, en Madrid o Barcelona, tiene que alquilar una habitación que le cuesta 800 o 900 euros más gastos. Esa persona está condenada a no tener futuro. La juventud no tiene futuro, no se puede ir de casa de sus padres. Y si se va, es para subsistir, pero jamás para tener un horizonte como el que teníamos en mi época. En España, las administraciones deberían ceder suelo gratis para hacer viviendas de protección oficial para personas que lo necesitan y que no puedan vender por lo menos en 30 años. Que no se pueda especular. Otro acuerdo que se puede tomar es quitarle el IVA. Y el impuesto municipal. Haciendo todo eso, se pueden construir viviendas públicas por 100.000 euros, que ya es un precio razonable. Con las nuevas ayudas que ha puesto en marcha el Gobierno, eso ya permitiría a un joven meterse en una hipoteca que pueda pagar y tener un piso. Pero si tiene que pagar 250.000 euros… es imposible. Sobran solares en España para hacerlo. Faltan ganas de ponerse de acuerdo.
Pero las competencias de vivienda están transferidas a las comunidades autónomas y en todo ese proceso que relata intervienen diferentes administraciones…
Eso es. Las competencias están transferidas y exigen poner de acuerdo a administraciones que muy probablemente son de diferente color político. Tienes que poner de acuerdo al Gobierno de España, a las comunidades, a los ayuntamientos… Hay que poner a todos de acuerdo para hacer casas a tutiplén para personas que lo necesiten, con una serie de condicionantes. Se podrían construir un millón en cuatro años. Pero no se puede porque los partidos no se ponen de acuerdo. Si lo propone el PSOE, va a votar en contra el PP. Y si lo propone el PP, va a votar en contra el PSOE. Este es el drama que estamos viviendo en España, que no hay manera de llegar a un acuerdo en algo tan fundamental. Todo el mundo sabe que la explosión social que hay ahora mismo en España es la vivienda.
Por primera vez en España toda una generación no tiene horizonte porque no tiene dónde vivir
De todas formas, construir vivienda no es algo que se pueda hacer de un día para otro. Está hablando de cuatro años, de una legislatura completa, en el mejor de los casos y con todas las administraciones alineadas, por lo que no daría una respuesta inmediata a un problema que es acuciante. Sin embargo, también hay datos de las miles de viviendas vacías que no están en uso y que sirven como inversión o como segundas residencias y viviendas vacacionales. ¿No sería más rápido empezar por ahí? ¿No es más ágil legislar en ese sentido?
Sí, también. Pero es una respuesta más limitada. Si hacen falta un millón de viviendas, cuanto antes empieces más pronto estarán disponibles. Las cosas que se ponen en marcha tardan en acabarse, pero si no se empieza… no acaban nunca. ¿Vamos a seguir otra legislatura con el mismo problema? Es una explosión. Los jóvenes están indignados. No tienen futuro. Por primera vez en España toda una generación no tiene horizonte porque no tiene dónde vivir.
Aquí en Cantabria estamos viendo una liberalización del suelo rústico para construir vivienda casi en cualquier parte y el impulso a algunos megaproyectos privados como el que se plantea en la zona norte de Santander que generan un importante rechazo social. ¿Cuál es su opinión al respecto? ¿Cree que es un camino acertado?
Ya estamos viendo lo que se pretende hacer aquí. Megaproyectos que son pelotazos. Utilizan la figura del PSIR (Proyecto Singular de Interés Regional) que se diseñó para otra cosa. Aquí en Santander se plantea arrasar una zona con 9.000 viviendas, una torre de 30 alturas… eso es un disparate absoluto. Espero que si eso llega a los tribunales, un juez diga que un PSIR se hace por un interés general. Eso es lo que hicimos en el polígono de La Pasiega o en Reinosa para construir un hospital. Eso sí, para eso están. No para dar un pelotazo con un complejo hotelero, una piscina de olas, tiendas y no sé cuántas cosas más. A mí me dicen que allí se van a construir 6.000 viviendas de protección oficial y me parece bien. Si son todas protegidas y dan respuesta a un problema que tenemos. Pero no es eso. Es un proyecto para hacer ricos a muchos, con pisos caros que van a comprar gente de Madrid o Barcelona y van a estar vacíos medio año. ¿Quién va a comprar aquí pisos por 500.000 euros? Nadie. Solo servirá para dar un pelotazo.
El urbanismo está siendo uno de los caballos de batalla de esta legislatura, incluso con movilizaciones sociales como la que se ha celebrado este mismo fin de semana. ¿Cree que puede ir a más?
No podemos destrozar Cantabria. Los mayores problemas que yo tuve, que soporté manifestaciones en contra, fue cuando hicimos el Plan de Ordenación del Litoral, el POL. Lo hizo mi consejero Vicente Mediavilla y protege toda la costa, pero si ahora vienen estos señores y ahí, que no se puede hacer nada porque es un suelo rústico, quieren construir y masificar Cantabria, volvemos a la casilla de salida. Además, como Cantabria se ha convertido en un polo de atracción para toda España, por el clima, por las condiciones sociales, esto es una región paradisíaca. El que tiene dinero sabe que esa vivienda, aunque no la habite, en un año se va a revalorizar un 15%, así que volvemos a la época del ladrillo. Así no se soluciona el problema de la vivienda. Eso es un pelotazo urbanístico y es lo que me preocupa de este Gobierno del PP en Cantabria, que está en una deriva que es muy sospechosa. Pero habrá una gran contestación, porque la gente está pidiendo una región que se desarrolle, pero que sea equilibrada y que esto no se convierta en un Benidorm o en una zona de segundas residencias. Vamos a tener una posición muy firme contra todos estos pelotazos que se quieren dar.
Precisamente el turismo parece que empieza a tener muchos detractores como modelo económico de desarrollo para Cantabria, por las dificultades que genera para los habitantes de la comunidad en aspectos como el acceso a la vivienda. Usted que siempre fue un abanderado del eslogan 'Cantabria Infinita', ¿cree que hay que poner límites y buscar fórmulas para minimizar este impacto?
Eso ya está, se acabó. Hay que poner límites. Cuando yo hablaba de Cantabria era porque no la conocía nadie, porque teníamos que desarrollarnos. Eso nos ha permitido tener un aeropuerto con treinta y pico vuelos, tener la Autovía de la Meseta, mejorar nuestras infraestructuras. Era necesario. Ahora mismo yo digo que hasta aquí hemos llegado. Hay que ordenar Cantabria y evitar que se nos vaya de las manos.
Ustedes se abstuvieron en la investidura de la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, a cambio de que Vox no entrara en el Gobierno. A la vista de los resultados, ¿cree que fue una decisión correcta o piensa que le puede acabar penalizando electoralmente al PRC?
Lo hicimos en conciencia. Creo que se puede ver la diferencia de talante en la oposición. Yo estuve 16 años como presidente y ya saben la leña que me han dado siempre a mí. Ojalá hubiera sido presidente con una oposición como la que está haciendo el PRC, con una actitud como la que estoy teniendo yo. No se ha agradecido nada. Son unos ingratos. Todavía ahora que intuyen que no habrá presupuestos porque lo han incumplido casi todo se permiten decir que somos un partido “sucio”. Ese es el agradecimiento que se tiene con un partido que, a cambio de nada, les ha permitido gobernar con tranquilidad, cosa que yo no he tenido en mis legislaturas como presidente nunca.
Ojalá hubiera sido presidente con una oposición como la que está haciendo el PRC, con una actitud como la que estoy teniendo yo. No se ha agradecido nada. Son unos ingratos
No solamente apoyaron la investidura. También han sacado adelante tres presupuestos del PP a lo largo de la legislatura y varias de las leyes fundamentales de este Gobierno. Y ustedes mismos dicen que se han incumplido la inmensa mayoría de los acuerdos con el PP…
¡Pero lo hemos hecho en conciencia! Queríamos evitar la entrada de Vox en el Gobierno. Y es verdad que no ha servido para nada, porque estamos abocados a un Gobierno PP-Vox en la próxima legislatura.
¿Cree que no hay otra alternativa?
¡Si ya está hecho! Si les van a aprobar los presupuestos ahora… Por la vía de la abstención o por lo que haga falta, porque va a llegar la orden de Madrid y ya está. Estos partidos no deciden aquí. Abascal va a dar la orden y se acabó.
¿El PRC se siente engañado por el Gobierno de Buruaga?
Nos sentimos dolidos por la ingratitud de quien no sabe reconocer el gesto que ha tenido este partido, único en España, coherente con lo que yo vengo predicando siempre: que en temas importantes hay que llegar a acuerdos. Y que si se puede evitar un mal mayor, cada partido tendría que hacerlo, aunque le pueda perjudicar electoralmente. No se puede pensar solo en tus siglas, sino en el interés general. Nosotros hemos permitido sacar adelante tres presupuestos y que pudieran seguir gobernando. Al menos hemos conseguido que no tumbaran proyectos importantes que pusimos en marcha nosotros. Fuera de eso no veo nada, solo cosas raras. No han parado proyectos de envergadura para Cantabria. Si hemos salvado eso, habrá merecido la pena. Pero no puedo dejar de estar dolido. Yo no valgo para esto. No valgo. A mí si alguien me hace un favor se lo agradezco. Ni me mencionan. Ni eso. Y luego viene gente como Miguel Tellado a insultarme. ¿A cuento de qué? Si ya no pinto nada, olvídame, que ya no voy a ser rival vuestro. Es mala gente, son gente faltona…
Es casi una tradición que le pregunte por su sucesión al frente del partido. ¿Por qué ha decidido finalmente quedarse como secretario general del PRC y apostar por una bicefalia?
Voy a seguir temporalmente. La previsión es que a final de año, después de que conozcamos el resultado electoral, puedan producirse cambios. Se eligió una candidata electoral con un método novedoso, en el que yo no intervine para nada ni me pronuncié a favor de nadie. Yo era el presidente y podría haber elegido a mi sucesor, pero no lo hice. También te digo que si no se hubiera muerto Rafa de la Sierra, lógicamente la transición estaba cantada. Pero aquí hubo hasta cuatro candidatos y nadie sabe a quién voté yo. Ahí apareció un voto en blanco, no sé de quién será… Yo no quise influir en nada. Se hicieron unas primarias para que se pronunciaran los militantes. Hubo cuatro candidatos. Y esto deja siempre alguna secuela, nos guste o no. La deja en todos los partidos. El que no gana… Podría haberse producido un cisma y no estaba dispuesto. Mi figura es respetada todavía en el partido y se me tiene en cuenta. Yo tengo como compromiso el tutelar el partido hasta las elecciones para que no haya ningún tipo de división y vayamos unidos. Todos debemos arrimar el hombro para sacar el mejor resultado para Paula [Fernández Viaña]. Yo he decidido esto, en contra de mis intereses, porque me iba a jubilar. A pesar de mi edad, tengo muchas expectativas, muchos planes, quiero escribir más libros, todo el mundo me llama y voy a muchos sitios, pero mi obligación es no dejar este partido con riesgo de fracturas. Este será mi papel como secretario general. Pasadas las elecciones, a final del año 2027, a ver cómo estoy físicamente... Tengo algún problema que me están tratando. Lo lógico es que a final del año que viene y con un resultado electoral que dura para cuatro años quede todo encarrilado. Pero yo tenía que quedarme ahora por responsabilidad.
¿No va a ir en las listas? ¿Ni de manera simbólica?
No, no, no. Yo ya no me presento a nada. Ni de suplente. Ahora, con la convocatoria de las elecciones generales, me decían que tenía que ir yo… ¿Yo? De eso nada. Es un fin de ciclo biológico. En enero hago 84 años. Ya está bien.
¿Cuál debe ser la aspiración del PRC en las próximas elecciones autonómicas en Cantabria?
Como mínimo, el objetivo tiene que ser mantener el resultado anterior… ¡Que yo tenía las elecciones ganadas en el mes de febrero! Ahí tengo la encuesta. Bajábamos dos diputados, pero con 12 yo era presidente. Destaparon la trama de ese funcionario corrupto y eso nos llevó por delante. La campaña fue feroz. “La corrupción acorrala a Revilla”, decían. A Revilla, que no ha robado nunca, que su imagen es la de la honradez, la austeridad, la de ser un tío normal… ¡Joder! ¿Revilla corrupto? Nos tocan la línea de flotación. Fueron unos meses horrorosos. En el Parlamento, la oposición del PP fue feroz. Sabiendo que en 3.000 folios de la investigación no existe ni una mención a un cargo político. Fue un funcionario, que tiene que vigilarlos a nosotros, el que se corrompió con tres empresarios. Eso puede ocurrir y es indetectable porque es él el que firma el visto bueno a las obras. Es el jefe de servicio el que tiene la potestad de dar las certificaciones. Así funciona la Administración… Yo no puedo entender cómo se resolvió este asunto, con los empresarios prácticamente limpios y el funcionario que va a salir a la calle en cuatro días, ya lo verás…
¿Y se plantearían entrar en un hipotético Gobierno del PP si dan los números o dan por hecho que es improbable porque el pacto con Vox está hecho?
El próximo Gobierno de Cantabria será mimético al Gobierno de España por orden de Madrid. Ni el PP ni Vox tienen capacidad ninguna de decidir aquí: van a ser el señor Abascal y el señor Feijóo quienes decidan. Como comprenderás, no van a consentir que exista un pacto en todas las comunidades autónomas y en el Gobierno central y que Cantabria sea una isla. Estos señores de aquí no pintan nada. Y los señores de Vox son del PP. Yo les he conocido a todos ahí. Son los mismos. Y Abascal era del PP. Si son ellos, que como en un momento determinado no tenían plaza, crearon un partido. Pero no hay grandes diferencias…
El próximo Gobierno de Cantabria será mimético al Gobierno de España por orden de Madrid. Ni el PP ni Vox tienen capacidad ninguna de decidir aquí: van a ser el señor Abascal y el señor Feijóo quienes decidan
¿Cómo puede afectar al regionalismo la competencia electoral de una nueva formación política como Cantabristas, que también apela a la identidad cántabra y a la defensa del territorio como ejes de su propuesta?
No lo sé, la verdad. Nosotros tenemos una gran fuerza municipal. Tenemos 35 alcaldes. Vamos a tener un extraordinario resultado en Santander, ya te lo adelanto. Ahí no me equivoco, tengo datos. Hay grandes posibilidades de que Felipe Piña sea alcalde. Por primera vez en la historia de Santander puede haber un alcalde del PRC.
¿Y vincula esa posibilidad al salto de Gema Igual a la política nacional como candidata al Senado en las elecciones generales? ¿La alcaldesa tiene los mismos datos que usted?
[Ríe] Es muy probable. Posiblemente los tiene, sí. Felipe Piña está muy fuerte. Sal con él a la calle en Santander… Está haciendo lo mismo que hice yo en Cantabria antes de ser presidente. Barrio a barrio, recorriendo la ciudad. Yo, pueblo a pueblo. De Aldano a Villaverde de Trucíos. Palparlo todo, cada bache, cada carretera. Hablar con todo el mundo. Eso está haciendo él en Santander. Entra en las casas a preguntar, a escuchar los problemas de los vecinos. Recorre los barrios. Todo el mundo está con Piña, que además es un tío muy preparado. Es un líder. Y es una suerte tener a Piña en el PRC. Un ingeniero de Caminos, joven, con ganas…
Un alcalde del PRC en Santander se convertiría directamente en un serio aspirante a la sucesión de Miguel Ángel Revilla…
[Ríe]. Bueno, no lo sé. Pero no cabe duda que Piña tiene cualidades para cualquier cosa. Está muy preparado y es muy amigo mío, lo conozco muy bien. Fui de los que me mojé y le convencí para que fuera candidato. Tenía su vida resuelta y dio el paso. Lo ha cogido con un entusiasmo que le va a llevar muy lejos. No me equivoco si digo que va a ser un pelotazo lo que va a dar. Si ganamos en Santander y conservamos Torrelavega, no es poca cosa… Y vamos a tener un muy buen resultado en Castro Urdiales, la tercera ciudad por población, donde tenemos 600 afiliados nada menos.
¿Y hay riesgo de fugas? ¿Alcaldes que den el salto a otros partidos?
No, no. Ni lo hubo en la época en la que gobernó Ignacio Diego, que iban a por todos, que llamaron a todos, ni lo habrá ahora. No se va nadie. El partido está firme. Y esa es la labor que yo tengo: que el partido esté firme para apoyar con todas nuestras energías a Paula. Tenemos un balance histórico irrepetible: ni un condenado por corrupción en nuestras filas. Y hemos estado 24 años en el Gobierno. Creo que puede haber un buen resultado y veo buen ambiente, la verdad.
Una última pregunta más personal. Hacía alusión antes a su compañero Rafael de la Sierra, y este año ha fallecido también otro dirigente histórico del PRC como Javier López Marcano, que estuvo siempre junto a usted. ¿Cómo ha superado esas pérdidas?
¡Joder! [Se emociona]. Me entra una angustia… Siento una especie de soledad… Han sido tantas horas compartidas, tantas historias, tantas batallas que hemos librado… Estoy hablando de Santi Revolvo, de José María Cos, de aquellos que estaban ya cuando éramos pocos... y me estoy quedando solo. Hay muy pocos de mi edad. Es una sensación de soledad… Pero soy optimista. Creo que tendremos un buen resultado, a pesar de que está complicado y la polarización que existe entre los grandes partidos. La gente va a saber diferenciar entre las elecciones de mayo y el gallinero que tenemos montado en las generales.
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